Este artículo surge de un debate con Pedro j. Guirao

El día D estuvo a punto de fracasar, esos minutos iniciales en los 3.000 metros de ancho de la playa de Omaha atraparon a 2000 soldados que fallecieron. Solo fue posible derrotar a la maquinaria de guerra nazi cuando un general con tan solo una pistola en mano corrió en dirección a la caseta donde una ametralladora escupía 1200 proyectiles por minuto. Los soldados le siguieron. Los visionarios alumbran espacios que los individuos aceptan y transforman para sí. Algo ha cambiado que cada vez es más difícil entender ser visionario y tal vez es el storyboard que proyectan los Mass media. Insulso, chabacano, de amores traviesos y seres con poca capacidad de dar y solidarizarse. Los verdaderos supervivientes son los de la playa de Omaya.

J re crivello

El storyboard a modo de vida… donde vemos a miles de espectadores, incapaces de discernir qué es lo uno y qué es lo otro, creyendo que se asoman a una ventana invisible para asistir como voyeur invitado a la cotidianeidad del Homo Erectus y poder pensar que existen vidas aún más sórdidas que la suya propia.

No sería yo tan categórico como para decir que no me agrada lo «cool»; pero sí afirmo que tengo paciencia, que valoro el juego y resultado que me ofrece lo «cool», y solo accedo a su consumo si quedan patentes sus ventajas en mi existencia.

En reuniones de tiempos pasados, donde debatíamos ideas de creación empresarial, habían defensores acérrimos de la idea de que la ausencia de necesidades sin cubrir nos abocaba a la creación de necesidades falsas; yo, en un alarde de ingenuidad, defendía la idea de que había que profundizar en las reales para lograr buenas ideas, porque nadie en su sano juicio iba a aceptar una falsedad como necesidad.

Resultó que ellos, los audaces, tuvieron finalmente la razón y hemos aceptado lo instantáneo como una necesidad vital. Lo paradójico del caso es que lo instantáneo esté siendo más causa mortal que vital.

Quizá soy un romántico, pero aún continúo alimentando la esperanza de que el triste Coyote acabe devorando al arrogante Correcaminos. Pero se puede ser realista manteniendo un ojo en lo visionario, porque a veces tener visión de futuro puede ayudarnos en nuestros enfoques objetivistas.

Pedro J Guirao

Estamos olvidando la capacidad de iluminar, de crear, de intuir lo que nuestra sociedad necesita de nosotros y la reemplazamos por una mirada cómoda basada en el consumo de bienes materiales considerando que estos son los que nos satisfacen cuando tan solo aplazan nuestros más profundos deseos de una sociedad mejor.

La playa de Omaha es una idea sobre lo épico que nos conmueve y altera, pues la guerra no es la solución pero si un poco de actitud visionaria en tanta comodidad sería más sana y positiva

Buen viernes y hasta el lunes, amigos, j re crivello