La entrevista con Grow discurrió por la conversación fácil y dicharachera y los recuerdos de aquel asesinato que resolvimos de su mujer. Grow recitó de corrido, te acuerdas cuando:

—Ella me dejo un billete de 10 Euros, en la mesa, y con un lápiz subrayo una frase:

давай -знакомиться давай познакомимся

Y sobrescribió encima ¡conozcámonos! Respondí con un tono afirmativo ante el recuerdo y hasta me emocioné. Pero pregunté. ¿Cómo es el caso del asesinato de las religiosas? Grow se aliso el cabello, se ponía una brillantina de nombre Floid, ya en desuso. Pero antes sirvió dos vasos con leche letona y menta y brindamos. Aquel veneno me quemo la garganta, y al llegar al estómago parecía que se encendían todos mis sentidos.

—Verás –dijo. Cada mes están desapareciendo las meretrices de la religión.

—¿Meretrices?

—Sí, las que nos visitan y nos ofrecen el cielo, la evangelización y todo eso. Tengo un amigo en la Urbana y llevan 6. No quieren que estalle el escándalo y por eso nosotros dos, lo descubriremos. Sus ojos brillaban ante la nueva aventura. Se veía invocado a la salvación de las meretrices del rezo. ¿A ti nunca te han visitado?

Me quede perplejo, pude recordar que hace unos días me visito una predicadora, redonda con cierto desparpajo ofreciéndome la salvación y respondí que había renunciado a ese cielo tan personal.

—Es verdad, aquella era una señora atractiva que llevaba una publicidad de rezos, cremas depilatorias y masajes cerca de Dios. Grow me miró.

—¡Siempre tu ironía! Las meretrices de la salud sexual no son asesinadas por este tipo. Las busca regordetas, de visita rápida y sin que sus familias sepan quien es aquel que les escucha tus rezos. Sirvió otra copa de Letona con leche. No pude resistirme, pero eso me dejo tieso. Casi sin voz. Intentaba en mi fuero interno hablar y patinaba. O me salían unos eructillos de chaval de 15.

Venga que te dejo en tu casa —dijo Grow. No sé cómo llegué, desperté al  día siguiente. Un tuit de Grow ponía:

#Tengo la primera pista: el asesino sabe quiénes son las meretrices pues va a misa “de la Iglesia de todos los Dias  -Grow

#Querrás decir de Los Santos de los últimos Días –respondí

#¡Eso! Nos afiliaremos a esa Iglesia e iremos a misa. Nos vemos el domingo allí, en la misa de 11. ¡Quien convencía a Grow de lo contrario! —pensé.

Nic Saylor esperaba en la cola para que le dieran hora para su operación de varices. Tenía dos en la pierna derecha y no le gustaba en verano mostrar sus piernas con ciertas barriguitas. Le atendió la Doctora Mar Pearson. Ya de 55 años, regordeta y con unos ojos azules que irradiaban tensión. Mostro su pierna derecha. Ella flexiono su pelvis muy cerca suyo. Luego presiono con el dedo derecho. Al mirarle dijo:

—Hace un calor sofocante. Luego fue hasta la mesa trajo una jeringa y se inclinó para hacerle una extracción de sangre. Nic Saylor pudo ver que su delantal se abría casi en cascada y sin reparo observaba como sus senos se ensanchaban como si fuera una fiesta meretrices de salón de película del oeste. Ya está -dijo y sonrió. Regrese la próxima semana y le daré fecha para la operación, si la analítica sale bien. Saylor le miró. Unos segundos eternos que rompió la secretaria sentada al lado.

—Ya está bi-en. Bi-en –repitió

Al salir Nic estaba espeso, el calor presumía de ser imbatible. Entro el bar de la Estación y dos parroquianos bebían leche verde, cosa que le sorprendió. Y se pidió sucesivamente tres cervezas en unos minutos. Luego salió hasta mercadona y compro pan y mortadela italiana. Cenaría bocatas. Su cabeza le pedía marcha. Al llegar a la entrada del edificio una nube de policías y prensa esperaba. Pregunto a que se debía tanto lio. Le respondieron, que en el segundo vivía un sospechoso de los asesinatos de las religiosas de nombre Ricardo Sat. Miro un rato, paso al lado del Jefe de La Guardia Urbana, se saludaron, fueron al cole de niños. Aquel exclamó:

—¡Vivía en tu edificio!

#Grow, han detenido al asesino – dijo el tuit de j rick

# Это не так! (1) –respondió Grow

Nota (1) No es ese!