“Los carnívoros siempre nos están creando problemas” Este pensamiento no se le apartaba de la mente. Entonces, otra idea se le cruzó. Los carnívoros —pensó, los carnívoros pueden ser abatidos por una honda. Pág. 227. El clan del oso cavernario. Jean M. Auel.

Miré mi portátil, me intrigaba la carpeta 2080. ¿Habría llegado otro mensaje? El clic sonó con fuerza a las 4 de la madrugada en mi estudio. Ponía nosotros, lo abrí y decía:

Leo Marcelis, especialista de la Universidad de Wageningen y asesor del proyecto Mars One, decía hace años que para establecer una comunidad en el planeta rojo, la única forma de vivir en Marte sería a través del cultivo de frutas, verduras y leguminosas mediante un proceso de fotosíntesis artificial y siendo vegetariano. Su idea es que las personas que vayan a Marte estén preparadas para desarrollar sus propios alimentos”(1) Y nosotros vivimos de esta manera. Las plantas crecen con aceleradores LED y nos aprovechamos de la experiencia y tecnología para hacer crecer marihuana de los productores de autoconsumo de marihuana de los años 2020.

Seguí leyendo: Soy Durc, y estos emails-cartas te irán llegando a través del tiempo, he probado el nuevo sistema que permite conectar cuentas en desuso de hace 60 años y dejándome llevar por mi instinto he escogido la tuya. Si quieres contestar tan solo deja un mensaje en esta carpeta. Me preguntarás como funciona, te diré que no me importa. Te cuento, las lunas de Marte son débiles y se llaman Fobos (miedo) y Deimos (terror). Soy el granjero del Clan 68. En este sitio, las plantas crecen más lento, es crucial acompañarlas hasta que den de sí. Los días son largos y lentos, las borrascas de arena tapan el cielo pero poco a pongo la vida se recupera. Resuelto el problema de donde obtener el agua ahora queremos que las plantas se adapten al suelo marciano. Ya he logrado que corran lagartijas por el invernadero.

Somos todos vegetarianos. Los carnívoros no pueden adaptarse a vivir aquí. Saludos Durc. Clan 68

Estaba conmocionado. ¿Qué podía hacer yo en Marte? Vivía solo, sin hijos y tenía 40 años. Mi vida había terminado sin comenzar. Trabajaba en una gasolinera diciendo buenos días continuamente. Pero como podía llegar a Marte. Me rechazarían por ser mayor. Contesté:

—Cuéntame. Estoy solo. Hastiado no mejor decidí tacharlo. Aquí ya no quedan territorios para la aventura. Saludos  Jed.

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