#Nos aplaudimos o aplaudimos?

Una de las fabulas de Esopo hablan de la carrera de la liebre y la tortuga. En ella una liebre lista y rápida pierde la carrera pues se ríe del contrincante y cada cierto tiempo se echa una siesta abusando de su autoconfianza. Al final no se despierta y la tortuga vence. En esta crisis, todas las noches salimos a nuestros balcones a aplaudir y este fenómeno tan emocionante nos convierte en tortugas. Debemos luchar contra tal adversidad, que no controlamos que la rutina de aplaudirnos y acompañarnos nos estabiliza.

Los días que vendrán no serán fáciles. Esta crisis se compone de una parte de autoinmunidad de la que carecemos y debemos dotarnos. De otra parte de lucha contra la adversidad de nuestros seres queridos heridos, y luchando por sobrevivir y de la que más nos acerca a la tortuga.

En seis meses, las empresas habrán vuelto a la vida, a la normalidad y los Ertes ponen una cláusula que hasta esa fecha se puede despedir. Millones de empleos y empresas penden de un hilo. De cada empresa, de cada trabajador, de cada talento depende que esta tarea titánica de poner en marcha nuestra economía sea un éxito.

#Seamos tortugas, cada vez que aplaudamos pensemos que podemos hacer para superar con éxito esta crisis.

#I have a dream. Llegar a la meta como una tortuga.

En estos días muchos trabajadores, via online trabajan para mejorar su empresa. Podría dar cientos de ejemplos.