Amigos, se percibe una gran necesidad de lectura y reflexión, mi blog llega a las 1000 visitas semanales y los MasticadoresdeLetras baten records. -j re crivello

“Para Aristóteles, para llevar una vida buena no basta con atenerse a una serie de reglas. La ética de la virtud significa desarrollar rasgos de personalidad que nos ayuden a llevar esa clase de vida. Entre las virtudes que considera necesarias para llevar una vida buena, incluye la valentía, la justicia, la templanza e incluso el sentido del humor”. Pág. 338 Más Platón y menos Prozac, Lou Marinoff

Comenzamos la tercera semana del encierro, necesitaremos muchas actitudes de las citadas por Aristóteles. La valentía, ya aparece en los telediarios, los sanitarios la encabezan. La templanza, solo surge en las grandes crisis, nuestra sociedad abona la vida con 800 muertos diarios. Y el humor, ayer por primera vez, vimos las caras de los vecinos con el cambio de hora, cada vez aparecen más nítidos los que están en el balcón y aquellos que están pero no están.

#La justicia solo puede descansar en la equidad —agregara el sabio griego. Las decisiones de estas semanas solo pueden tener en cuenta a todos, dando aquello que puede ser desigual pero es fruto de ser equitativo. Y para utilizar este principio de la ética no debemos ser emocionales sino reflexivos.

La reflexión valora la desigualdad, no solo material sino la emocional.

#En las grandes crisis aparecen los gestos que equilibran las relaciones. En las familias esta es una oportunidad para resolver oscuras traiciones, o hablar sobre la desigualdad emocional. ¡Sí!, mis amigos psicólogos o coach reirán ante mis palabras pues el destino humano se construye en la desigualdad.

#Pues ante desigualdad, justicia aristotélica. O sea dosis de equidad.

Buen comienzo de semana, amigos.

Notas:

Estas son las consideraciones fundamentales que suscita el problema de lo equitativo. En cierto sentido todas ellas son correctas y no entran en contradicción. Pues lo equitativo, si bien es mejor que un cierto género de lo justo, sigue siendo sin embargo justo y no lo es perteneciendo a un género diferente que sea mejor que lo justo. Lo justo y lo equitativo, entonces, son la misma cosa, y, sin embargo, pese a que  ambos  son  buenos,  lo  equitativo  es  mejor.  El  problema,  en  definitiva,  se  origina  por  lo  siguiente:  lo equitativo es justo, pero no justo según la ley, sino como una corrección de la justicia legal. La razón de ello estriba en que toda ley es universal y sin embargo hay algunas cosas respecto delas  cuales  no  se  puede  formular  un  juicio  universal  que sea resulte  correcto. 

De  manera  que  en aquellos ámbitos en los cuales no es posible alcanzar definiciones precisas, pero es necesario razonar en términos  universales,  la  ley  tiene  que  remitirse  a  lo que  se  da  con  más  frecuencia,  aun a  sabiendas  de que puede incurrir en error. Y no por ello es menos correcta, ya que el error no es imputable a la ley ni al legislador,  sino  a  la  naturaleza  de  las  cosas  prácticas. La equidad en Aristóteles Ética a Nicómaco (V, 10)