“Llegará el día en que no exista nada de esto,

Ni estas guerras de genialidad absurda,

Ni esos gases lanzados contra el adversario,

Ni eso horribles desiertos de cemento. Pág. 77 , Hermann Hesse, escritos políticos

Este impase es como un saldo que no encuentra a su deudor para reclamarle su pago. Resistimos, pero nos aprisiona una cierta angustia ante lo que vendrá. Durante años la guerra fue una tensión creada por las generaciones pasadas para convertir el odio hacia el otro en campo de trincheras donde suponíamos que caerían más de ellos que de nosotros. Pero de nosotros: ¡caíamos!

El ideal de la globalización está trastabillando ante picos de otros que gritan “si nosotros hubiéramos gestionado esto habría menos muertos”. Aparecen de nuevo los infames, los que piensan que son mejores por ser tan solo diferentes. Engañan -y se engañan, con el fuego patrio. Pero detrás de su bandera están mediocres escondidos.

Esta obsesión por la diferencia martillea, cada día, cada noche. Se morirán millones de africanos. ¡No importa! Si nosotros gestionamos esto no habrá casi muertos.

El egoísmo amenaza con destruir Europa y acabar con la globalización y encerrarnos en países diminutos de banderas e himnos y auto-orgullo inflamado.

Estamos en un impasse, solo las fuerzas del talento podrán mantener la libertad. Al regresar a nuestras actividades (al desconfinarnos) debemos pensar que las proclamas llenas de bandera solo conducen a errores antiguos a quien ya Hesse clamaba en 1939 antes que Hitler se comiera Polonia.

-Hermann Hesse, Escritos políticos 1932/1962