Esta historia regresa el próximo martes,,, j re crivello

Primer Fiat fabricado en el año 1900 (quedan solo cuatro)

Abro el diario de mi bisabuela María Falcó, voy hacia atrás sin detenerme, estoy buscando a esa mujer donde la intimidad me permita separar lo convencional de aquello que puede mostrar su esencia. Me detengo sorprendido, aparecen poemas. Escribe versos cortos mientras va a su colegio caminando por un sendero del valle. Esta zona de los Alpes esta vestida de agua y sol. Y de campesinos que extraen el vino, o pequeñas cosechas. Y es un espacio donde los la trufa blanca se esconde en los laterales de los árboles y antiguamente, los cerdos estaban entrenados para encontrarla.

He cumplido 12 años. La tierra agreste y verde de este valle permite ver la casona de los Agnelli. Esta familia es el sino de esta región, el Piamonte morirá a manos de la unidad italiana. Voy camino del colegio, estoy en mi último año, está por un camino serpenteado de flores silvestres y alguna buganville. En mi bolso ayer he escrito una poesía que leeré en la clase. No sé cómo superaré mi vergüenza. ¡A rintra Ant! La vida nos lleva. Este sendero pasa por otro valle y llegar a mi colegio me lleva media hora de camino. Al regreso traigo una bolsa de rafia hecha por mi tía Regina. Ella me dice, ¡Tráete muchas moras que este invierno será largo y las mermeladas nos ayudarán! Esta zona de los Alpes es como la garganta de un oso, profunda y estrecha. La poesía la escribiré en este diario, temo perder el papel del colegio. Dice.

Cabizbaja te observo.

Es día de luna y salimos a mordisquear

Ni tú ni yo intuimos

Que la pradera esta tapizada de sensualidad y esperanza.

He tachado sensualidad. Mi maestra tiene mucha crudeltà. Ayer mi familia me ha presentado a Atilio. No sé qué se cuecen entre ellos. Me ha sorprendido esos ojos negros y la mirada huidiza e insatisfecha.

Regina es la hermana de mi madre, mi tía. Ella es como una bomba, capaz de hacer mil cosas a la vez y cantar canciones cortas. De espíritu rápido a veces me lee algún libro, pero lo cierra antes de hacer dos páginas y se sienta como en su papel y me explica el argumento para que yo lo reconstruya en mi imaginación. Con ella he aprendido a elaborar aquello que no entiendo, luego me es más fácil separar una u otra cosa y decidir que puede ser más positivo.

Hoy he leído un periódico en casa de Tía Regina. Se ha enfadado y me lo ha quitado, dice que lo que pasa no es para niñas. Pero grabe en mi memoria el titular, era el 29 de julio de 1900 y habían asesinado al rey Humberto I.

Sté sin rey.

Al llegar a casa le pregunte a mi madre, que es un rey. Visiblemente alterada por la noticia del día y del periódico, me contesta, que los piamonteses siempre habíamos vivido con un rey; que los italianos eran los que no entendían para que servía. Un rey nos protege y da vida a la comunidad —agregó. Luego fue hasta una alacena y saco un libro de la historia italiana con fotos y grabados donde aparecían muchos señores con grandes bigotes. Lo abrí y repase, ella me miraba.

—Los reyes son hombres —exclamé. Ella sonrió.

Traducción Piamontés/español

¡A rintra Ant! Desemboca en

Crudeltà: Dura/dureza

Sté: Vivir

Notas:

Humberto I fue asesinado el 29 de julio de 1900 por el anarquista ítalo-estadounidense Gaetano Bresci en Monza. Bresci afirmó que quería vengar las personas que murieron durante la Masacre de Bava-Beccaris. Bresci fue condenado a cadena perpetua y murió menos de un año después, por suicidio o asesinado por los guardas.

Humberto fue enterrado en el Panteón de Roma, al lado de su padre Víctor Manuel II, el 9 de agosto de 1900. Fue el último soberano de la Casa de Saboya en ser enterrado allí, pues su hijo y sucesor Víctor Manuel III murió en la ciudad de Alejandría, Egipto, siendo sepultado en la catedral de Santa Catalina; pero el 17 de diciembre de 2017, tras 70 años de su fallecimiento, sus restos mortales fueron trasladados hasta el Santuario de Vicoforte1​ en Italia. Su nieto Humberto II está enterrado en la abadía de Hautecombe, en la Saboya francesa.