Al llegar hasta aquí suena raro decirlo, una vez que uno lleva 7 días encerrado en una habitación. El cansancio, la fatiga mental, la hartura, comienzan a influir. Mi mejor momento es por la mañana, allí organizo la galaxia Masticadores, contacto con sus editores, o distribuyo la agenda de los textos de escritores que llegan de todo el mundo. Ayer al leer una entrevista de James Williams, me hizo reflexionar, nos dice:

“A ver si me ha llegado un nuevo WhatsApp , tuit , insta , facebook …”. Consultamos el móvil a todas horas igual que el obeso ingiere comida basura, sin saborear la lectura, la escritura o la re­flexión. Al final, nuestro cuerpo –y cerebro– paga el abuso de la adicción. La paradoja es que cuanta más apetitosa basura deglutes, menos te alimentas, igual que cuanta más atención consumes en contenidos basura digitales, menos te enteras de qué pasa realmente y menos relaciones de verdad tienes.

Como fundador de Masticadores siempre me ha interesado este tema, intentar producir contenidos digitales que ampliaran la frontera del conocimiento y la solidez de las vidas de los lectores. La gula tuitera lo ha invadido todo. Recibimos tantos mensajes cruzados que no distinguimos el reposo de la verdad que late. Al elaborar contenidos algunos creadores de contenidos privilegian el clic o la desmesura. Tal vez sea más conveniente el espacio que atraiga a los lectores por ser una comunidad atractiva alejada de lo soez y la farándula.

Siempre las minorías dirigen el mundo –y tal vez alguien disiente pero esta demostrado. La cascara vacía va cambiando y esta civilización de la rapidez con sus creadores de contenidos que marchan a vivir a Andorra para no pagar impuestos, o para no comprometerse en la salud de su sociedad, descubrirán que allí está la seguridad de la soledad.

La civilización del cebo, de crear contenidos cebo para enganchados irá muriendo. ¿Qué vendrá después? Aun no lo sabemos, siempre la sociedad necesitará cebo, carnaza, pero en cada ciudad cada día se encenderán móviles en la búsqueda de la lectura o el contenido original. Y ahora que he pasado tantos días encerrado, cuando este la vacuna –y estará, saldremos a compartir. En mi caso, no dejaré ni un día sin salir a dar una vuelta a la manzana y saludar a mis vecinos.

¿Está preparado para hacer régimen? Si, ya lo sé, el WhatsApp es una droga. Sí ya sé, hay vecinos que son un tostón…