Esta semana, amigos, repasaremos la literatura de aventuras, R. L. Stevenson, Jules Verne, Edgar Allan Poe.

“Sin ninguna duda era un ciego, porque iba tocando tierra delante suyo con un bastón y llevaba una visera verde que le protegía de los ojos y la nariz. Pág. 31 R. L Stevenson, La Isla del tesoro

Las aventuras, y la lectura de aventuras siempre han cultivado nuestra imaginación durante años. Y entre ellos los piratas aquella manera de ver el mundo de una manera libre y corsaria. Las leyes del mar eran una ciudadela propia enfrentada a las incipientes ciudadelas del derecho.

Los piratas gobernaron los mares desde el año 1700 al 1800. Pero el concepto de pirata es una idea vigente aun. Piratear significa arrebatar al otro sus propiedades bajo argucias y siempre nos acerca al flujo mercantil. En internet o las redes, este flujo esta alrededor de los sistemas de estafa y el internet profundo es un mar que atestigua aquel que en su época los piratas dominaban.

¿Y cuál es el tamaño de estas islas donde se mueven los piratas? Diremos: Un Zettabyte son 1.099.511.627.776 gigas (fuente link Año 2016) Con lo que nos encontramos que cada día del año 2016 movíamos 1 Zettabyte. Y si a alguien le interesa conocer el peso de todo este volumen seria casi como un 1,5 Kg (1), algo muy diferente a su consumo de energía que no he podido encontrarlo.

Y si suponemos que hay 6 niveles del Deep Web, a partir del nivel 4, Paulina Rochina los define como: “De este nivel en adelante entramos en un mundo de piratas informáticos que destacan en cuanto al robo y la malversación se refiere. Por regla general, la mayoría de la gente con ciertos conocimientos que deciden navegar por la Deep Web llega hasta este nivel de profundidad. En él se puede encontrar ya contenido realmente desagradable y un mercado negro de drogas, armas, órganos etc. A partir de aquí como moneda de cambio se utiliza el BitCoin por su dificultad de rastreo”.

Y esta mañana pensaba escribir sobre historias de aventuras… Quienes vivimos en el nivel 0, si, ni siquiera llegamos al 1, y serian según nuestra autora: “nos encontramos con todas las páginas de la web visible, es decir aquellas que podemos encontrar con facilidad y sin ningún riesgo”, y no conocemos una realidad que desborda (y desbordará) nuestro futuro. Estaremos ya en unas islas construidas sobre mecanismos de intercambio y (robo también) donde se construirán gigantescas fortunas muy alejadas de las que un pirata normal del 1700 atesoraba, o de las que otro pirata que aparece en la serie de HBO, Bumpy Johnson, quien en un solo día manejaba 300.000 dólares de apuestas ilegales en Harlem. La isla de Johnson en Harlem era una minucia al lado de lo que vemos en el Deep Web.

Y muchos nos preguntamos ¿el Bit Coin es la moneda del futuro? Regresando a Marx en El Capital, la D´, (lease D prima) es el resultado de los ciclos sucesivos de M, o la Mercancía, en el internet profundo buscan transferir sus ganancias a un equivalente general monetario que saque fuera y monetice en nuestra realidad sus ganancias.

¿Hablamos de un capitalismo que se reinventa? Es posible, pero como siempre a diferencia de mis amigos de izquierda, el capitalismo lo reinventamos nosotros.

“Silver llevaba dos fusiles en la bandolera y una pistola en cada bolsillo. El capitán Flint, detrás de su espalda recitaba fragmentos incoherentes de frases marineras” pág. 267 La Isla del Tesoro. R. L. Stevenson

Notas

(1) Usando el método Russell Seitz, éste calculó primero el peso en electrones de todos esos petabytes de información almacenada.

Cuaderno de bitácora llevado por el capitán inglés Nicholas Pocock a bordo del “Lloyd” en 1767. https://twitter.com/fizcatus/status/1080758125513330688/photo/1