Brian Rawson: ¿La chispa, la idea de dónde surgió?

“Tal vez al dirigir un Taller de Escritura durante cinco años me brindó la posibilidad de relacionarme con muchos escritores y decidí crear una Web que les permitiera publicar sus trabajos. Luego pude descubrir que no era tan viable y fundé Masticadores de Letras y el exito lo redujo a Masticadores, y ya fue imparable, pues pude comprobar que hay buenos escritores pero algunos poseen un editor en su alma. Y así hemos llegado a una comunidad cultural con 250.000 visitas anuales”.

Brian Rawson: ¿Ud. es escritor también?

“Escribo cinco artículos semanales. Son series que parten de un libro (o varios) que escojo de mi biblioteca que está en los laterales de la escalera que lleva a la terraza. En otras, la idea aparece en un sueño. He dejado de publicar libros, pues soy completamente un escritor digital. Me satisface tanto el contacto con mis lectores que ellos cubren mi ego y yo les descubro nuevos mundos”.

Brian Rawson: ¿Cómo compatibiliza tantas tareas, aparte de su trabajo?

“Trabajo solo 4 horas con jóvenes, de lunes a viernes (estoy pre-jubilado). Con ellos aprendo mucho. Las restantes horas se las dedico a Masticadores. La agenda es crucial. En ella están todos los autores y todos los blogs, y la programación que va siempre una semana adelantada. En ella aparecen los extras que comparto con alguno de los editores o con algún autor. Escucho sus ideas, sus historias, sus embestidas. En tres idiomas: español, italiano e inglés (y en este idioma en dos blogs diferentes)

¡Es divertido! Pero además de la agenda, hay estilo, cambios para despertar al lector, mucha imagen, racionalidad pero creatividad. Yo influyo, ellos me influyen”.

Brian Rawson: Siempre hemos leído revistas culturales, pero Masticadores es una revista abierta y con 15 sedes. ¿Cómo la definiría?

“Plural, con diferentes estilos y en la que caben todos. Tiene la parte de ficción y poesía, la estrictamente de ideología y debate (Focus), o la clásica FEM, o la de Eros. También la del Sur, muy al Sur en Argentina y Chile, que deben convivir juntos, o la del Norte, en Venezuela/Colombia, quien su editor a veces pasa tres días sin electricidad, y es un ejemplo de como producir literatura. O México, con su agradable editor y escritor que es Edgardo. O en una ciudad secreta de Rumanía se crea el milagro de MasticadoresRumanía, o en otra ciudad secreta de EEUU, se crea otro milagro MasticadoresUSA. Y así podría hablar que en Porto Alegre nace MasticadoresBrasil y tienen un whatsapp donde cuchichean sus 15 escritores todo el día. O Italia en… Sardegna, con una jovencísima editora Ylenia.

Brian Rawson: ¿Secretas? ¿Por qué ciudades secretas?

“Hay editores (que son escritores) que no quieren que se sepa dónde viven. Hay que entenderlo, las redes arrasan con la vida privada”.

Brian Rawson: ¿Tiene algún plan futuro?

“Si, ¡pero no se lo diré!” J ré ríe de manera despiadada en el bar que da en una esquina de la Rambla, donde confiesa es su oficina (el bar se llama Wurtz) y el imagina que es el sargento de Apocalypse Now, la peli de Francis Ford Coppola, y de que esta al final del rio Mekong perdido en la selva, mientras le ametrallan los jemer rojos. Y sigue hablando, y contando historias mientras el tercer café clama. ¡Clama! Nos despedimos, hago un cálculo y creo mide 1,83, cabello casi blanco, voz potente e ironía salvaje.

Le veo alejarse, su casa está a 400 metros, de dos plantas y un balcón largo con tiestos de helechos verdes de principio a final.