Ud. afirma que “la autogestión funciona mejor de lo que se piensa”. ¿Es una justificación de la anarquía?

Peter Leeson: Es una llamada al pensamiento basado en evidencias en vez de ilusiones. Si su compromiso con el Estado se basa en la creencia de que funciona bien, está equivocado. Empíricamente, los estados funcionales son la excepción, no la regla. Igualmente, si su objeción a la “anarquía” se basa en la creencia de que el típico entorno sin Estado es caótico y disfuncional, también se equivoca. Empíricamente, las “anarquías” funcionales y ordenadas son típicas, no unicornios. Es difícil llegar a una conclusión sensata si no conoce empíricamente cómo es la gobernanza sin Estado. En mi experiencia, una vez que lo averigua, su impresión sobre la autogestión se eleva inevitablemente porque casi todo el mundo parte de una estima demasiado alta del Estado y otra demasiado baja de la autogestión.

J re crivello:John Locke afirma que los individuos poseen un derecho natural y lo ceden para crear una sociedad Civil. Luego nos dice, que si el Estado o sus representantes -parlamentarios o gobiernos- rompen este pacto que es una cesión, se convierten en rebeldes. Con lo cual el pueblo o la sociedad pueden recuperar sus derechos. Considero que el comportamiento mafioso es una manera de auto gestionar, de una gobernanza sin Estado. Peter Leeson pone el acento en los piratas como ejemplo, pero también las redes mafiosas, ya sea de droga, o de cooptación dentro del Estado operan de esta forma: por ejemplo Cobos el secretario personal de Carlos V, o de Almanzor gestionando el Califato de Cordoba apoyándose en el grupo social de los esclavos, o como el grupo de aventureros de Hitler se apodera del ejercito Aleman y lo dirige hacia el asesinato y la guerra,  o como el asesinato de Kennedy en una alianza de La Mafia con la CIA. Todos estos ejemplos, nos demuestran que el Estado no es como lo entendemos un espacio funcional perfecto, o en palabras de P. Leeson: “Si su compromiso con el Estado se basa en la creencia de que funciona bien, está equivocado”, y en esto coincido con este autor, el Estado varía con el paso del tiempo y está sujeto a alianzas que lo transforman.

Y la historia de la humanidad es un continuo intercambio entre Estado y grupos que sin observar las reglas establecidas se sirven de sus Instituciones, u operan al margen de aquel.

-También ha estudiado la economía de los piratas del siglo XVIII. ¿Ve un paralelismo entre la piratería y el capitalismo?

Peter Leeson: Los veo como opuestos. La piratería destruía riqueza; consumían recursos para arrebatar a otra gente los suyos. Por el contrario, el capitalismo crea riqueza. Apple no roba a la sociedad, aporta. Por eso usted entrega su dinero a Apple voluntariamente, porque valora más lo que Apple le ofrece. El capitalismo es un sistema económico basado en estas relaciones mutuamente beneficiosas y voluntarias. La piratería se caracteriza involuntariamente por las relaciones de suma cero y, en ese sentido, se parece al socialismo.(1)

J re crivello: Peter Lesson afirma que: “la gente depende mucho de la idea de que el gobierno produce un orden social, cuando el orden social está alrededor nuestro, sin que el ejecutivo intervenga. Creo que la mayor parte de la cooperación que se da en la sociedad no tiene nada que ver con el gobierno”.

Esta constatación es innegable, el orden social se estructura alrededor del mercado y los intercambios. Y el mercado, es un intercambio de desigualdades subjetivas, en la cual los individuos objetivan sus esfuerzos al darle un valor. La tradición desde la Revolución francesa y de la práctica política de la izquierda, nos ha situado en la esfera del poder, en el Estado. Ello ha implantado una tradición histórica de entender y considerar, que el gobierno puede ser un factor igualador o de gestión más positivo que la práctica privada. Pero si observamos, esto no es relativamente cierto.

Ante las crisis, o sin ellas, en los ejemplos que he citado, siempre hay formas de asumir de manera privada estrategias que el Estado no resuelve. O de ascender en el aparato del Estado para dirigirlo hacia actividades corruptas, o impulsar la ideología del grupo social que juzga es más eficiente para sus obsesiones carentes de ningún escrúpulo, y en ellos Hitler y su grupo son un claro ejemplo, pero el asesinato de Kennedy tal vez otro.

Notas:

(1)Entrevista Diario de sevilla a Peter Leeson

Artículo de j re crivello en Mundiario: Taxistas. Cooperación y piratas

Links sobre La Mafia de j re crivello que Ud. puede consultar: