“Buongiorno, con la presente comunico che l´atto di nascita del suo avo Crivello Giovanni è il n. anno 1899. Comune di Nichelino (Torino)”(1)

122 años desde que nació mi abuelo en Italia. Cuando llega este email parece que la vida va y viene una y otra vez. La Partida de Nacimiento desaparecida ha encontrado su sitio y ello nos lleva hacia el espacio donde las sumas y restas dan el resultado de apuestas de varias generaciones.

Giovanni salió de aquella aldea cuando vivían 2000 personas envuelto en tan solo un año de vida, y a pocos metros, hacia 1895, Luigi, había fundado la empresa que fabrica el café que bebo cada día (Lavazza, 1895). Mi abuelo fue un emprendedor nato, y como los de su generación escapo a dos guerras mundiales que desangraron Europa. Diremos que vivió dos vidas en una. Los europeos e italianos atravesaron esos largos conflictos, y padecieron pérdidas familiares y personales.

Pero allí siguió nuestro fabricante de café y en Argentina siguió mi abuelo. Las analogías recurrentes nos muestran que en 122 años la vida cambia intensamente y las apuestas personales a veces son influidas por el entorno, o a veces logramos limitar sus consecuencias.

Luigi falleció en 1949, y Giovanni, mi abuelo en 1953.

Giovanni nos muestra el camino. De estatura mediana, frente amplia, nariz incisiva, y mirada cuajada por sus ojos verdes, a veces olfateaba el destino. A veces tenía varios negocios en marcha. ¿Qué pensaba de Italia? Los interrogantes no permiten más que preguntas que tras de sí descubren los cambios tan acelerados de este siglo. En ese itinerario están nuestras preguntas y las de cada generación.

Los Lavazza, pasan por la 5Ta generación y su empresa ha conquistado a los consumidores de 60 países. Los descendientes de Giovanni, han decidido hacer carreras universitarias y apostar por la especialización personal. La 5ta generación compuesta por 20 miembros se dispersa entre Argentina y España. Aman el café, aman la comida italiana. Culturalmente, Italia les ha conquistado, como a miles de ciudadanos del resto del mundo. En 122 años Italia ha conquistado con sus sabores tan intensos, sus platos tan prácticos y sabrosos, o su diseño tan evocador, que diríamos, sin temor a equivocarnos, que Luigi y Giovanni están presentes en nosotros cada día.

Anoche al filo de las 23 me entraba un mensaje: “A mi padre le gustaban las bromas, jugaba al carnaval. Los negocios los hacia hasta que daban de si, y a tu Nona le enamoraron sus ojos verdes. Y… lo importante —insistía cada día— es… que todos estudiáramos”

Giovanni & Luigi, su mundo ha modelado el nuestro. Y tal vez en este artículo, vemos como al interior de las familias siempre hay algunas personas que fundan las vidas de los demás, por su ejemplo, su recorrido, su capacidad de generar impulso, de vivir dos veces en tan poco tiempo.

Nota:

  • E mail que le llega a Franco Crivello, a Barcelona