“Si cuando empezamos a escribir concedemos demasiado tiempo a la mente para meditar sobre un posible comienzo, puede ser que ese mono travieso de la mente se ponga a juguetear con una larga serie de argumentos sin acabar de decidirse a sacar algo”. Natalie Goldberg El Gozo de escribir

Escribir es una manera de entrenar rutinas, de poseer una lista de ejemplos de la vida real que despiertan nuestra creación. La mente es esquiva y cuando hemos cazado el tema si este es antiguo y mal-oliente ya lo zumbará enviándole detrás de las montañas de basura que acumulamos sin resolver. Esta mañana salí a caminar y de regreso mi lista estaba completa, pero al sentarme frente al portátil, de repente ha desaparecido. ¡Como por arte de magia!

Surge allí el oficio, la búsqueda rápida para abrir las diez mil llaves del reino que esconden los temas. Y de los varios que estos días me preocupan anoche el sueño consistía: en la rumba (mi robot de limpieza) que competía con otros modelos más agresivos. Como siempre pregunté a la I. Artificial (Google) y contestó:

“un coche representa su ambición y su capacidad de navegar desde una etapa de su vida a otra”.

Tal vez allí este la clave, en estos días he hablado con varios jóvenes que están en un cambio de una situación personal a otra. O cambio de país, o cambio de profesión, o tan solo búsqueda personal. Las charlas y emails de estos días me colocaban ante ellos como el tipo maduro que ha hecho esos cambios varias veces en la vida. Debo confesar que cuando los hice nunca me tembló el pulso, solo los hice. Fui directo hacia la nueva etapa. En estas conversaciones miraba a mis interlocutores y dudaban, estaban haciendo la nueva etapa pero su mente le colocaba toneladas de mierda para distraerles.

Si debo confesar que todos eran masculinos, tal vez me hubiera gustado conversar con mujeres en la misma situación. Saltar de una etapa a otra requiere fuerza, no considerar el ridículo, abrir la puerta con frialdad y romper los esquemas pasados.

Casi como lo que hacemos al escribir, solo que cada día. Las crisis no previstas, como la que vivimos no diré la frase mágica, generan oportunidades, pues sería un lugar común. Las crisis generan estímulos, dudas y un torrente de inseguridad. Como los personajes en la escritura, van solos, faltos de futuro, se van haciendo en nuestras mentes.

¿Ha cotejado su guion personal en esta crisis? Haga una lista y mire si es posible dejar que cada elemento se desarrolle sin miedo, como si buscara encontrar el sentido y Ud. corra tras de ello. No mire atrás, no cargue con los miedos de los demás.

Las crisis son el momento de reconsiderar nuestros guiones. ¡Vamos!