“Todos los escritores, antes o después, hablan de sus propias obsesiones. Cosas que les persiguen; cosas que no consiguen olvidar; historias que arrastran y que esperan sacar a la luz”. Natalie Goldberg El Gozo de escribir

Ya está! He hecho mi lista pero es desabrida y muy estúpida. Elijo una pues no me queda más remedio:

De una familia rota a una familia unida

A veces pienso que los hijos de divorciados y de familias rotas. Y nos preguntamos, o nos vamos a al carajo o nos planteamos que nos interesa crear una familia con cierto lenguaje interior de simpatía, de respeto y de limites. Hoy las familias no están rotas, pero si preguntas a un grupo de niños quienes son sus padres divorciados el porcentaje es muy alto. Las familias hoy (y tal vez sea polémico) son blandas, carecen de límites precisos y los padres tienden a dibujar la imagen, de ser el coleguilla de sus hijos. O, alguno de ellos lo es y el otro debe asumir la carga de poner normas. Pero esto no es una familia rota. Cuando hablo de este último modelo, constato que aquel ideal familiar casi no existió y los hijos dan tumbos entre abuelos o familiares diversos.

La imagen interior del hecho familiar debe ser reconstruida en ti. Debes atrapar un escenario que posee pocos recuerdos y muchos sinsabores. Cuando escucho que hablan de cómo vivieron con sus padres oigo maravillas. Pocos, muy pocos dicen:

“Aquello fue una mierda. Mis padres se peleaban todo rato” Ayer en una clase de pirámides de población demográfica y comparativa, aparecían La Terra Alta y el Maresme. En la primera solo quedaban los mayores y escapaban los jóvenes y adultos hacia las oportunidades de las ciudades. Es la España vaciada que todos han descubierto. Es como una familia rota. Solo quedan detrás los que mastican el sueño de las tradiciones y sus últimos años. Los que se van mastican los sueños futuros.

El mundo se está convirtiendo en un hervidero de migrantes, y cada uno atrapa sus sueños y con las maletas busca conseguir oportunidades y arrastra tras de sí, hasta un cierto sentimiento de traición. Pero, —y siempre hay un pero. Irse significa que crecen relaciones construidas en la diversidad (o el gueto) dirán algunos. Tal vez esto dependa del que se va, él es quien decide si puede romper con el gueto e integrarse. Pero integrase no es desnaturalizarse. Miles de marroquíes gritan cerca de la frontera sur de España: ¡Marruecos no, España sí. Quiero un futuro!

Mi familia siempre fue construida sobre la emigración. De Italia a Argentina y algunos a España. Y en el WhatsApp (del grupo) aparecen palabras que han caído en el olvido o nuevas. Las familias construidas sobre la migración reservan un espacio para mantener la fe en la aventura. Y cada descubrimiento se incorpora.

Tal vez entre la lista de mis obsesiones, este la familia, debo reconocerlo. He puesto familia en el buscador de mi blog y aparecen más de 20 artículos pero uno de ellos comenzaba así:

Hamlet: Muy bien, señor (Rey). Me mantengo del aire, como el camaleón; engordo con esperanzas. No podreís vos cebar así a vuestros faisanes. (pág. 152, Hamlet Acto III)

Tal vez, amigos, las familias, como los faisanes deben ser cebados de esperanza.

Nota:

Tener una lista de obsesiones no está mal. Pero es difícil crearlas y luego trabajar sobre ellas.