¿Dónde estamos? Y lo peor es que no queremos hablar de ello… By j re crivello

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“Mire, todo lo que ocurre en este edificio, todo lo que ocurre en el sistema legal de Nueva York, funciona a base de favores. Todos hacemos favores a todos los demás. En cuanto alguien tiene la más mínima oportunidad, corre a hacer algún depósito en el Banco de Favores. Pág. 407, La hoguera de las vanidades, Tom Wolfe.

En Sant Jordi mi interlocutor, un tipo joven y escritor además de pedagogo asentía. Yo hablaba del debate que había escuchado entre LePen y Macron y la continua insistencia de Marie Le Pen en proteger a los franceses con mas Estado de Bienestar. No pude menos que considerar la pregunta: ¿De dónde saldrá aquella montaña de dinero? Parecía que aquello había terminado, pero observé que mi amigo (un hombre de izquierda) asentía como si por primera vez estuviéramos al final de aquel estado y cerca del precipicio de los recortes.

En la Rambla el gentío subía y bajaba intentando que el sol no se marchara y la tormenta anunciada apareciera (como así fue) y acabara ese infernal espacio de rosas y libros. O de ONEGEs vendiendo el alma al diablo con tal de captar recursos.

Tal vez dentro mío está navegando ese estilo pesimista que a veces me sale al considerar el alma humana como un espacio donde hacemos cosas para mantener a veces el sinsentido que nos dice dentro: ¡hazlo! ¡Tus padres te educaron para hacer!

En Ucrania vemos como los misiles limpian el territorio, lo dejan sin fe, cubierto de mezquina pólvora y una sonrisa de vodevil de quien ordena disparar sin más miramientos que consolidar su poder. O casi, seria siguiendo los dictados de su padre: Hazlo.

Pero a 1300 Km, un triunfador de la noche electoral promete delante de la Torre Eiffel, “Yo no soy el líder de un bando, sino el presidente de todos”

El banco de los favores es una invención legítima que cada sociedad construye para mantener su estilo de vida. Algunas son más imaginarias que otras. En Ucrania escenifican la destrucción. Pues debe ser destruida… sino la poseemos. En el centro de Europa aun el capitalismo del Bienestar festeja el triunfo. Como si pensáramos que este Bienestar mantenido sobre el gas ruso fuera posible estirarlo en el tiempo

¿Quién se engaña más? ¿Cuál es el sueño más real?

Mi colega de Sant Jordi por primera vez acepta que jubilarse a los 60 como promete Le Pen en el debate ya no es más que un sueño. Los que pasean por la Rambla, sonríen o se agitan sin comprender el momento difícil que atravesamos.

“Mi superior nos dejó solo, y yo me quedé allí plantado, sin saber qué hacer, y el juez me dijo: “Tommy…”Todo esto sin dejar de preparar su golpe (de su juego de golf). “Tommy , me dijo, pareces un buen chico” Tom Wolfe Ob. Citada.

Luego todo se resolvió a favor de Tommy. Lo que implica considerar que el Estado de Bienestar está construido sobre una generación que le quiere transferir a la siguiente los mismos tics, pero no se atreve a considerar que a lo mejor el sistema este agotado.

En el debate Le Pen/Macron, este último prometía llevar la jubilación de los franceses de los 60 a los 64 años aumentando los años cada 4 meses por año.

¿Hablamos del banco de los Favores?

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. A veces se les olvida al gobierno que el dinero público es el dinero nuestro. Y te digo que me jubilé a los 57 y nunca he sido tan feliz…
    Saludos de Miami

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  2. Si, al final el dinero viene de el mismo sitio… Un abrazo Juan

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