Marilyn —03 Con faldas y a lo loco by j re crivello

“Inocente, muy dulce, muy amable, evanescente y a menudo no era feliz” —declaró su peluquero. En esa misma época casada con Arthur Miller el opinaba en su dietario que ella era una mujer imperfecta.

Siempre el juego de los espejos nos acerca a preguntas que surgen de miles de testigos. Aquellos años son testigos de su embarazo y la pérdida de su hijo. Y en ese momento es cuando uno quiere y la vida se lo niega donde aparece la sal de nuestra historia personal. Es allí en el cual se divide la vida entre yo fui o seré. Curtis lo cuenta en su autobiografía:

“El galán cinematográfico ha relatado cómo Marilyn confesó a ambos hombres, Curtis y Miller, que esperaba un hijo del actor: «Yo estaba aturdido. Simplemente me quedé allí plantado. La habitación estaba tan en silencio que podían oírse los neumáticos chirriando sobre el Bulevar de Santa Monica».

«Acaba la película y sal de nuestras vidas», fue lo único que Miller le dijo a Curtis cuando éste le preguntó sobre lo que debían hacer. (1) Aquella compañía desapareció después de haber sido amantes ocasionales desde los años 50.

Vemos la perdida, la continuidad ya desgastada con Miller y el fin de un amor ocasional hacia 1958, durante la filmación de Con faldas y a lo loco. Tal vez muchos nos preguntamos que le llevaba a ella a esa búsqueda de un amor masculino que le colmase. Pues en sus partenaires, el objetivo eran otro: sexo, compañía, figuración, secreto (en los hermanos Kennedy), y ella los encandilaba con su inestabilidad. En definición, muy masculina por cierto de Curtis:

“Cuando estaba en la cama con Marilyn nunca estabas seguro, ni antes, ni durante, ni después”(2)

Una explicación masculina que no conoce el interior de Marilyn. Presume que ella es la actriz que puede estar haciendo el papel, pero en aquellos días, una sed interior de búsqueda de confianza y seguridad le llena. Y los hombres ven encanto, fascinación, inseguridad atractiva, aventura.

“La felicidad quien la conoce” (Marilyn)

Los hombres la intuyen a través de sus clásicas tareas de seducción, ella muestra la imagen de las mujeres que se anticipan a este vacío existencial surgido en la familia tradicional de los años 50 y que estallará hacia 1968.

Con faldas y a lo loco es la metáfora del declive masculino. O… ¿nosotros toleraríamos en nuestros días que el Ministro de Justicia y el presidente compartieran la misma amante? (3)

Notas:

(1)Link

(2) Autobiografía de Tony Curtis, Con faldas y a lo loco.

(3) Desde los años 50 hasta el día de su muerte, compartió aventura en secreto con John Kennedy y en el caso de Robert Kennedy hasta el propio día de su suicidio en que hablaron por teléfono y algunos dicen que hasta se vieron. (2)

Nota 2:

Los Kennedy eran groseros y tocones. Jeanne Martín, esposa de Dean Martín

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.