by juan re crivello

 

Aunque se disuelva el pensamiento de izquierda si continúan vigente los sectores sociales asociados a aquel. El cambio político en Italia anticipa el fin de una izquierda que creía que la toma del poder estatal garantizaría los cambios de la sociedad. Pero algo se ha transformado, la globalización ha alejado el punto del poder fuera de la sociedad nacional-y dos- los nuevos sectores sociales tienen grandes dificultades para sobrevivir,  están hartos del Estado y sus        políticos- funcionarios que se intercambian el sillón.

En España se observa en el fin del zapaterismo –y sus amanerados sucesores-, incluida la estrella emergente de Andalucía. Sus marcas y citas no han sobrevivido a una crisis económica y existencial. La corrupción ha terminado por precipitar el final de las Elites (de izquierda, derecha y nacionalistas).

La ciudadanía abatida abandona a sus ídolos locales de la revolución. Con ello el partido socialista o su copia antigua de izquierda (IU) viven en la etapa de antes de la globalización, recitan y recitan soluciones fáciles a problemas complejos. En ambos países e inclusive en la Francia de Hollande (los líos de faldas son una anécdota, lo real es que gobernará dentro de dos años Le Pen) observamos como la izquierda desaparece, se hunde en un arrebato de consignas antiguas que no impiden que la globalización acabe con las tradicionales certezas. Ni hasta los dos Tios Pacos del Sindicato (UGT  o CCOO) nos pueden hablar de un futuro de lucha, pues todos sabemos que ellos la han abandonado hace rato

Fin ¿del Mito de la Revolución? -de esto me contestarán fue hace años-, y ahora asistimos al fin del Mito de la reforma, de la capacidad de la izquierda por manejar la verdad, las explicaciones, las andanzas ante una sociedad compleja.

El 70% de las órdenes de compra y venta de la deuda y los mercados de futuros la realizan programas informáticos basados en algoritmos sin control humano. Son ¡billones de dólares!

Dime izquierda ¿Dónde estás?