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Barcelona / j re crivello

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generaciones y recuerdos familiares

Carta a los Reyes Magos

Las madres y los padres son los Reyes Magos… j. ré

Me acabo de enterar hace unos minutos que son ellos, ni siquiera pude intuir en 60 años esta realidad de la fantasía que nos visita cada día 5 por la noche. Y eso que tenía preparada la Carta. Pues antes de romperla la comparto con vosotros…

Queridos Reyes Magos:

Me gustaría que me trajeran una muñeca Pepona, de cara redonda y con un vestido a lunares, la regalare a una de mis primas. A la que imagino aún no se desmaya por los juegos electrónicos ni los teléfonos móviles robados a los padres cuando hay una reunión y no saben cómo quitárselos de encima. ¡Y un balón! Firmado por el Messi, que salte y rebote hasta la playa cercana cada domingo, pues el parque de al lado de casa han puesto un cartel que dice “Prohibido jugar al balón” y a mi padre le pusieron una multa de 50 Euros por no hacer caso un zorro del desierto que se llama poli. En tal cabreo de mi padre, mi abuelo me conto que en los 60 del siglo pasado las hacían con medias de nylon que se ponían las mujeres para ser más atractivas, y me dijo también –mi abuelo- que se las quitaban por la noche y se reían los dos, la abuela y él, en aquel espacio de atracción. Y le pregunte: abuelo ¿qué es la atracción? Y mientras el tosía mi padre intervino con un “antes jugaban con máscaras”.

Y también un camión, con ruedas negras, de esos volcadores para meter dentro en la plaza la tierra y las cacas antiguas de los perros y dejarlas en la puerta de entrada de esa empalizada de madera que les ha dado por poner en las plazas como si dijeran… ¡los niños aquí!. Y una cocinita de madera, pues aunque soy niño me gustaría jugar con una prima que viene cada verano a hacer comidas y pensar que nos queremos y compartimos ese último verano que algún día se acabará por decisión de los suyos o de los míos, o de nuestra edad.

¿Y un perro? ¡Seria la bomba! El gritando, arañando los muebles y moviendo la cola como antes, que corrían por la calle y no era necesario llevar bozal, estar atado y vacunado. ¡Ya sé! Mi padre dirá: el veterinario: ¡vale una pasta gansa! Y mi abuelo le llevará la contraria diciendo: ¡los perros son el alma de los niños! Otra opinión será la de mi madre; para ella los juguetes electrónicos ¡nos están matando! Y el perro es la solución, pero es otra carga en sus tareas al llegar del trabajo. Y en esas estamos…

En la lista todos me dicen que ponga cosas que no entiendo: la Paz en el Mundo, ¿para que? Me pregunto, si necesitamos que los soldados usen esos cañones inmensos, o el Premio Nobel de la Paz Obama bombardee a los moros para matarles en sus cuevas llenas de colonia de tierra y comida de cereal. Y otros me piden que escriba en mi carta ¡Es…! Mi abuela y… lo escribo textual que quiten el Salvame y pongan cultura. Menudo rollo, si el Salvame lo veo con mí otra abuela cuando le visito una vez al mes y ella me explica que una ha dejado al otro y así se intercambian, pues en la vida el intercambio es ley de vida. Esta frase la repite muchas veces: es-ley-de-vida. Como si el mundo fuera siempre igual, repetitivo, y fatal. Cuando converso -al regresar a casa- con mi abuelo –el partidario del perro- me responde.

No hay ley, hay actitud. Y he decidido poner en la carta que me traigan Ac-ti-tud, ya sea en bolsitas si son chuches, o con ruedas negras si son camiones, o con vestido rojo si es una muñeca Pepona.

¡Reyes! Un beso Lionel.

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Males físicos y males del alma (de mi nuevo libro Memorias de un hombre estúpido)

by j. re crivello           imagen de Tía Elsa

-007

“Con respecto a las caminatas, te envidio de verdad. Si te duele un brazo te lo colgás, pero con los pies no podes”. Monica Nigro (1)

He hecho la prueba de colgarme el pie, pero no llega. A veces somos bruscos con nuestro inventario físico. Que si me duele aquello, o la barriga esta tensa, que si al rascarme se me irrita la piel, o la noche pasada al girarme para el sexo de tanto deseo, me dio un calambre y estoy ¡hasta las narices!

Los males del alma son tan físicos que a veces ni las píldoras de la felicidad los alivian. Hace unos días me llego un correo de una amiga ponía algo así como:

He visitado a una tía tuya y tenía fotos de cuando tenías 19. Vamos ¡tropecientos años! -exclamé. Ello me recordó aquellas tardes donde el olor a naftalina invadía la estancia (de esta tía) y se hablaba bajito de los males del alma. Eran varias hermanas, se juntaban para el café. En solidas casas donde la luz era natural y se producía un siseo suave y diferente referido a aquellos que se aman, se abandonan, se suman, o se matan. En aquella atmosfera gustaba de escuchar ruidos imperceptibles que nacen de señoras que dictan la vida como si vivieran en un espacio más allá del tiempo. Diálogos que se precipitan aun en mis recuerdos, tales como:

_Ha muerto la Sra. Juana –diría Nely.

-La de la esquina –responde Zulema.

_ ¿La que se caso con el carnicero? El que cortaba con sierra más pollos que toda la comida de este pueblo.

_ ¡Ah! –dirá Olga, para seguir-. Y su hija es aquella que se subió a un coche y escribió una carta luego de años, donde ponía que el amor es una cuerda que te ahorca hasta dar celos a tu amante prestado

_ ¿Prestado? –pregunta Elsa.

_Si, es como cualquier hombre que te poseyó hace años y reclama atraerte hacia él para saber si el pasado sigue aún vivo. Para Zulema aquella referencia era una gota que marcaba a los hombres como seres unidos por esa arrogancia del sexo, la que les traiciona, pudo agregar pero guardo silencio.

_Pero el pasado siempre queda sepultado –dijo Elsa. ¡Y no sigue! –dijeron todas a coro. Y Elsa volvió sobre sus pasos, diciendo: Las mujeres conocemos cada rol. En nuestros movimientos construimos cajitas de recuerdos del que nadie nos libra al suponer que lo que fue no regresa.

_Los hombres somos como las latas de sardina, guardamos hasta el mal olor durante años –dije. Hasta ese momento había pasado desapercibido, mis ocho años y mi abandono familiar me liberaban de pertenecer a una parte u otra de la tribu familiar.

_Niño ¡vete al patio! –exclamó Zulema.

_Pero el niño tiene razón -dijo Elsa, una extraordinaria Tía de una belleza insensible al paso del tiempo-, las sardinas en lata están tiesas, reúnen olor de meses y si las dejas sobre el pan se deshacen –agrego.

_ ¡Hombres! –Dijeron a coro.

En los males del alma, avanzamos desde el dolor físico como si fuera una derrota que el dolor anuncia, como dice Mónica al comienzo “si te duele el brazo, te lo colgás” pero al alma, al alma ¿donde la guardamos?, quizás como una de mis tías, en una cajita de los recuerdos.

Quizás.

 

Notas

(1)  Mónica Nigro Cartas privadas

(2)  J. re crivello 007 Memorias de un hombre estúpido (libro en preparación)

Dedico este artículo a Elvira, Olga, Zulema, Elsa

 

La Memoria

By Juan re crivello

 

“La memoria se llenó de fragancias, de olores especiales, únicos y casi olvidados, de palabras que mezclaban el castellano y el italiano (que yo inexplicablemente desde muy niña, siempre entendí) de canciones cantadas con una vocecita aguda y dulce que calmaba mis angustias infantiles, de manos finas y trabajadoras que acariciaban mis heridas…” pág. 147 Mónica Nigro(1)

En este espacio la autora con quien compartí niñez relata un espacio que nos une a la amabilidad y el sentido del amor de alguien cercano. Aquellos años se funden hasta dejar en nosotros pequeños algoritmos que guían nuestras vidas.

Las emociones son vasos rellenos de un líquido espeso que cautiva el alma y la retiene durante esas largas noches en que la vida se pone estúpida y cruel. Es allí donde se asientan estos seres imaginarios y reales a la vez forjados en la niñez que han depositado en nosotros su fe, su amor, su fuerza indescriptible para empujarnos a nuevas metas en el edificio insólito y acido de la historia personal.

“La memoria me unió a sus leves oraciones en las largas noches en que el miedo me visitaba, Solo escuchaba su vocecita aguda y dulce rezando el rosario. Ante mi impaciencia, antes de dormirme, la Nona contestaba: “debes rezar en voz alta para ser escuchado por Dios” (2)

En ambos textos la mirada tenue y libre del miedo nos libera e invita a vivir con delicadeza y fuerza moral.

¿Le seguimos?

 

Notas

Pág. 147 Mónica Nigro La llegada de los Italianos. Edit: Asociación italiana “Mazzini”

Pág. oo1 Juan re crivello Memorias de un hombre estúpido (en preparación)

 

 

La muerte

by juan re crivello

Incluye diálogos irreflexivos sobre la muerte de Facebook en que han participado: Santiago Fernández Rodríguez, Juan Re Crivello,  María J. Medina, Mónica Nigro, Carlos Pradier, Diana Betriz Gonzalez, Sandri GP, Pilar Alvarez Llano, Mari fernandes)

 

El miedo, es la primera pauta, ante este momento decisivo de la vida de cualquier humano. Siempre parece no estar tan cercana como alguna otra actividad, de las que diariamente emprendemos.

Esta allí –como concepto, e intentamos darle un escape a la angustia que suponga acabar con nuestros sueños. Para muchas personas, el cumplimiento de esta posibilidad, no deja de ser una liberación.

Quizás la vida les ha agotado y ven una salida ante el despropósito que se han sumido. Para otros es una oscura golondrina que nos guía por un sendero desconocido.

Si una persona es religiosa, no significa más que una esperanza, ante el bochorno de entender la vida tan irracional, ante tantos esfuerzos sin sentido.

¿Tenemos miedo ante la muerte? Tal vez lo que tenemos es un estereotipado silencio. La euforia consumista nos aplaca ante los avisos de su cercanía. Los escritores, la espantamos contando historias que se suponen están en la fina y delgada categoría del arte. Pero una vez publicado el sortilegio se evapora y cae en manos de algún visitante extraño que desee re-crearle. Sin más, estas líneas, a esta altura, ya habrán sufrido el abandono de algún lector.

¿A quién se le ocurre hablar del miedo a la muerte?.

Es como cabalgar con desconfianza en la dirección contraria, al ansiado mundo que nos promete la publicidad. Pero ese miedo feo y profundo, palpita dentro de nosotros.

Es tal vez una constatación de un oscuro regalo, que la naturaleza aun se niega a entregarnos: la inmortalidad.

Uno de los últimos bocados que se resiste a revelarnos. Uno de los últimos mantras, que el humano-mono quiere arrebatar al dominio del cosmos. Esta inmortalidad, y la vida del más allá del universo, alrededor de mundos poblados por alienígenas.

De placebos vivimos desde que dejamos África. Los dos últimos deseos u anhelos citados, nos reservan una gran carga de miedo. Podríamos decir que es la máscara apretujada y triste que nos separara de la envoltura del mono y nos insertará en la próxima civilización no-humana. ¿Cómo le llamaremos a esta aventura? ¿Cuánto de obsesión o pavor nos provocara recorrerla?

Dirá al respecto Epicuro “a nosotros, la muerte no nos incumbe; porque lo que se ha disuelto se vuelve insensible, y lo que es insensible a nosotros no nos afecta” (1)

 

 

Notas:

(1)Epicuro. Máximas Capitales, II

 

La jungla familiar (¿se ha terminado la Semana Santa?)

by juan re crivello

 

Al regresar de varios días de Semana Santa muchas veces las relaciones familiares suman, restan o dividen. La lógica matemática parte los corazones. En esos círculos que se agregan o separan todos al terminar el intercambio nos tocamos el pecho para constatar si están los que son, o algunos se ausentan, u otros aceptan participar en el cumpli-miento. En nuestro corazón se agitan los demonios y mantenemos una pintura fija de aquellos vínculos, pero el desbarajuste o el ajuste puede ser intenso. Que madre… ya no está, o ha decidido aislarse detrás de una burbuja de sufrimiento. Que padre… está pero solo hace bromas para impedir que le rodeemos en una larga conversación sobre el pasado. Que los hermanos suben o bajan en la cotización en función de la resistencia o la nutrición. Y así sucesivamente primos, amigos o nueras y yernos que actúan en los compromisos.

La jungla familiar es una larga estepa llena de trampas y a veces de amor. Muchos arguyen que en su casa esta renta de diferencias es mínima. ¡Felicidades pues! Otros han decidido alejarse, poner vallas y asumir que aquellas relaciones les envenenan y si… uno les pregunta responden: ¡me funciona mejor! Para cerrar la conversación. Pero quedan otros que vagan por el espacio, de dos en dos o máximo tres y utilizan los restaurantes y demás complementos sociales para verse unos minutos.

La jungla familiar es atrevida y la forman miles de círculos que se solapan y en el cual diferentes emisarios conectan un silencio, un escondite, un pecado o un acto de amor. Algunos responden “pero en mi día a día solo cuentan algunos, más mis amigos”. Es posible, pero si uno mira esos círculos familiares interconectadossiempre al cabo de los años se activan o duermen en espacios de silencio, o despiertan en permisos concedidos para participar. Y… están en nuestro día a día insistentes como un legado de aprendizaje.

¿Ha contado sus círculos? No soy un experto, he dibujado unos globos a partir de mi mujer y yo, y aunque algunos sean más constantes que otrso he señalado hasta los fantasmas… son más de 30. Otro ejercicio interesante es superponer los círculos de los amigos que son tan potentes sobre los lazos de sangre.

Sin saldo (jóvenes)

by juan re crivello

 

_Te has ido a las siete de la tarde y son las dos de la mañana.

_No…, vine a cenar.

_ ¿A qué hora?

_A las doce.

_Podrías haber avisado.

_Me quede sin saldo.

 

Los de 15 a 19. Una generación brillante, hedonista. Sus padres han suplantado la jerarquía del ordeno y mando de los últimos años de la transición española, por los caramelos y la aceptación del sentimiento de: a mi hijo que no le falte de nada.

Y así han crecido grandes solitarios, egoístas en el despojo sentimental. Su núcleo, su cueva, es el grupo.

_ ¡Me voy al local! Es su frase preferida. Me desconecto de vosotros parecen decir. Las quinceañeras -dentro de este magma, saben catear, pegar y montarse en la moto del más “pelao”. Y esta última mezcla de Torete cinematográfico, pero más civilizado es capaz de coger la carretera hacia Sitges a las cuatro de la madrugada.

 

_ ¡No me rayes! Una frase que incluye un ¡no te metas en mis cosas! O tal vez no me hagas pensar. Una generación de padres aficionados, siente espasmos ante dicho comportamiento. Pero si le preguntas: ¿Como esta tu hijo/a?

_Muy bien -la procesión va por dentro.

 

Asimilamos que está generación de hijos de la clase media española se despeña en busca de su destino vital. ¿Y Ud. y yo, que fuimos los rebeldes ¡del siglo pasado! Nos ponemos de parto, ante lo que nos sitúa en un escenario de comunicación en el que se nos agota el crédito.

 

Es el credit crunch(1)… emocional

 

Notas:

Un credit crunch (del inglés, ‘aplastar’, y ‘crédito’), contracción del créditorestricción crediticia o crisis de crédito (no confundir con crisis de liquidez), es un fenómeno financiero consistente en la reducción del dinero disponible para prestar —préstamos o créditos— o un repentino incremento del coste de obtener préstamos bancarios. Este término se puso de moda en el crash financiero-bancario mundial de 2008.

Entre las consecuencias inmediatas del credit crunch, aparece una limitación de las posibilidades de endeudamiento para los consumidores —lo que implica una reducción del consumo— como de inversión para losempresarios —lo que limita el crecimiento económico—. Fuente Wickipedia

 

 

 

 

Gabriel Gárcia Márquez

 

 

Compre el primer libro de García Márquez en la Rambla de Barcelona por 50 pesetas de la época y me sacudió. Su forma de entrelazar historias y esa creatividad me convirtieron en su fan. Con el tiempo he llegado a un pacto entre la austeridad y la fuerza cultural de Borges, la recia desdicha de Shakespeare, la presencia del Estado en su imaginación de los escritores rusos al estilo Solyesnitsin y he abandonado a Cortazar. A pesar que mi ultima historia Artl nace de un cuento suyo. Cuando uno escribe las modas desaparecen… solo vive dentro un gran esfuerzo por sobrevivir a los personajes que hablan y se meten en líos, o seres gansteriles que quieren apropiarse de la historia.
Como diría una amiga “he visto que en el relato ella casi desaparece y le das mucha cova a uno que…” Lo dicho, García Márquez mantenía relatos entrelazados que llegaban al final sin romperse (él) sus huesos. ¡Buen viaje maestro!

cronología de sus obras

Los Crivello ¿Su familia cultiva su historia?

juan crivello, sentado en el coche

by juan re crivello

 

Esta semana me visita el jefe del clan de los Crivello. El albacea del apellido. Cada grupo posee alguien que cuida de su historia. Mi tío, dueño de la ironía y la felicidad. El primer arquitecto en construir estadios sin columnas entre medio, o techos de casas ovalados. Alguien que fabrica la maqueta como los antiguos, con cartón y coloca los arbolitos par ver la escala humana. El viernes estará en Barcelona. Los Crivello se remontan hasta el año 1600, igual que lo Re. Han vivido siglos a tan solo escasos 30 kilómetros en el Norte de Italia, y se han unido en América. En una época fueron los extremos, los Crivello, vigorosos y constructivos, los Re el desastre y la autodestrucción. De los cuatro Re que quedan, sabios e intensos (3 hombres en Europa y una mujer en América) podemos decir que han recuperado su fe en la vida, pero en los largos años de la destrucción, su ancla fueron los Crivello.

Las familias son inmensos campos de amor y duras advertencias sobre el futuro. Algunos superan las metas, otros se quedan asombrados en su propio ego y claudican. Quien me visita es hijo de Juan Crivello, gran emprendedor. Cuando nadie lo imaginaba el abría una gasolinera, o un hotel. La vida le retiró muy pronto. Aquel periodo turbulento fue una cita con la autodestrucción, nuestro albacea aguanto firme la herida y recupero el brillo y la felicidad. Debo reconocer que mis sueños están atados a su fuerza vital, pero es difícil gestionar la ausencia de fe, o las desigualdades de las horas bajas.

La inteligencia posee grandes peligros, uno de ellos es la soledad.

¿Me preparo para ser albacea? No es posible, en las jóvenes generaciones estará quien comprenda que un apellido es una suma de deseos que hay que llevar con orgullo, pero cuidar con esfuerzo. Por ello –si me permiten- diremos que la sabiduría y la historia de sus esfuerzos están entrelazadas en millones de personas, ese árbol gigantesco late en millones de familias, algunas le desprecian, otras la cultivan.

¿Qué desearía Ud. para su familia? Espero su comentario con sumo agrado.

la Nona

By Juan re-crivello

Mi abuela Domenica era pálida como el arroz con leche. De su gelatina amorosa dejo dos hijos y dos nietos. Llego a América al comienzo del 1900, sus hermanos le llevaron engañada y así vivió hasta los 70, con el paso cambiado. Tuvo amores en un país extranjero. Sus recuerdos eran las lunas blancas y redondas de su lejano Piamonte. Los vecinos le visitaban por poseer y practicar un arte añejo y difícil. Curaba los nervios, los desarreglos espirituales y el estómago ampuloso –el empacho.

Aún le recuerdo. Una tarde de verano caluroso me subí a una morera y me hinche de azúcar negra. Aquello me puso de muerte. Me llevaron rápidamente ante ella. Con su oficio escogió un metro de hule y se me acercó hablando sola, luego marco en mi frente los límites de mi hartazgo. La tarde se hizo larga pero pase el mal trago.

De ella he heredado unas letras que bailan y predicen el futuro y me acompañan a todas partes. Y la insólita impaciencia de las bombillas -de luz- que se encienden y apagan cuando visito diferentes habitaciones. Era dulce y cálida como la miel y en una cama grande y antigua me enseño a rezar antes de dormir.

Mi otra abuela, Francesca era alta y fina. Guapa y grácil. Lejana en el sentimiento, austera en las formas. Tenía un acentuado sentido del equilibrio entre los afectos. Siempre recuerdo una anécdota. Al regresar a América –desde la formal y austera España después de muchos años, fui a visitarle. Me pidió le acompañara hasta su habitación y me entrego un sobre. Intuí una carta, y con zozobra lo abrí. En su interior había mucho dinero. Mi reacción fue decir que no. Ella rápida corto la escena diciendo: “A ti siempre te he dado menos que a los demás”. A su casa llegaba un periódico de nombre sutil -La Voz del Interior- en un mundo marcado por los nacionalismos. Con ella descubrí la lectura. Siempre me llamo la atención de lo que consultaba: el precio del trigo para determinar sus ingresos, era rentista y vivía de un contrato que fijaban los mercados a nivel mundial. Quedaría viuda desde muy joven, también le ocurrió a Domenica. En un mundo de hombres la liturgia y la vida de pueblo azotaban a estas dos bellas mujeres.

Las Nonas -en aquella comarca de calor, llena de bichos y siestas largas donde criaban niños o parían silencios- eran una institución. Ambas predicaban con la influencia, en una mediaban las emociones y el juego del Mas Allá, en la otra, la ley. Aunque, en ambas la moral, aparecía teñida de la fe en la salvación espiritual.

Es púrpura mi sueño.

De sábanas blancas y deseos.

América se ha teñido de rojo.

Italia espera mi retorno.

La espuma de la ola viste mi traje. (1)

Notas:

(1)Los Genes de Mingo, oesía, juan re-crivello

*Donde se necesita un poco de intuición y de imaginación, como en la fabricación de muebles artísticos, los italianos tienen la preponderancia” dice Einaudi (1900) con orgullo patriótico. Los italianos sobresalen en el trabajo de la madera y, por lo que se refiere al del hierro, no sólo emergen, sino prácticamente lo inventan. En Buenos Aires, en 1895, pertenecen a italianos 25 de las 29 fábricas de camas, casi todas las de relojes para campanarios, la única fundición de campanas, dos de las tres fábricas de tubos de plomo y la única de hierro, las tres más importantes de cocinas a leña, una de las de hierro galvanizado, una de las dos de bicicletas y las únicas dos que preparaban aparatos para la iluminación a gas y a electricidad.

http://didattica.spbo.unibo.it/pais/bonaldi/causas/EUROESP.htm Fuente de los cuadros estadísticos: http://www.revistapersona.com.ar/11Ramella11-1.htm Autor: Susana T. Ramella revistapersona@ciudad.com.ar

INMIGRANTES DE ULTRAMAR POR NACIONALIDAD DESDE 1857 A 1909 NACIONALIDAD Padre/madre argentino Padre argentino. madre extranjero. S/especificar nacionalidad 1911 32,7 2,4 10,5 32,9 21,1 1912 32,6 2,5 10,7 32,9 20,9 1913 32,6 4,2 9,2 34,2 19,5 1914 32,8 2,7 10,8 34,3 19,1 1915 33,0 2,8 11,0 32,9 20,0 <P/>

MOVIMIENTO DE EXTRANJEROS EN LA VÍA DE ULTRAMAR DE 2ª Y 3ª CLASE, SEGÚN PERÍODOS PERÍODOS: ENTRADAS SALIDAS SALDO 1857-1870 179.570 91.876 + 87.694 1871-1880 260.885 175.763 + 85.122 1881-1890 841.122 203.455 + 637.667 1891-1900 648.326 328.444 + 319.882 1901-1910 1.764.103 643.924 +1.120.179 1911-1920 1.194.258 925.059 + 269.199 1921-1930 1.397.415 519.445 + 877.970

El Sr. P y el Sr. R (Recuerdos de las elecciones de 2008)

By Juan re-crivello

09/03/08

Más concurrida que otros comicios, tal vez la bala de ETA estaría presente. El Sr. P me pregunta si esa es la cola de su apellido. De casi 70 años -le observo, antes de contestar, luego repaso el abecedario con rapidez y le consuelo con una respuesta afirmativa. Acabo con mi obligación y espero en la salida a mi mujer, que hace cola en otra mesa.

¡Ya está”! -dirá mi colega de la cola

Hemos cumplido” –respondo.

Ahora le toca a ellos cumplir“ –me dice el Sr. P.

_Eso es más difícil –es mi corta respuesta.

_Eso es casi imposible -dirá el Sr. P, mientras se marcha. Las costumbres nos alejan, el Sr P, impreciso, tal vez a comprar un pastel para visitar a su familia –en mi caso acompañado, en dirección a la playa. Una hilera de palmeras concurre dando sombra. El mar esta gris, pero ondulado y agreste. Caminamos por el borde arenoso en silencio. Es un día normal. Observo que las familias han adelantado el paseo para no aumentar la abstención.

Mientras camino recuerdo las últimas palabras del Sr. P.  Tal vez, la edad es un mérito que nos disipa ante la arrogancia. La tarde de este domingo será larga, pero quizás no modifique la percepción del elector medio: “estos políticos no resolverán nada”. Solo mantengo un recuerdo que regresa sin pausa y descanso:

¡Una familia rota ha entregado otro ser querido!”… A manos de ETA

Publicado en Planeta Zapatero, año 2010 Una cronica del fin de los años felices.

Ausencias o… desaparecidos

By Juan re-crivello

Acababa de cumplir los 18 años y fui detenido mientras consumía con unos amigos unas colas en un bar. La policía realizo una visita en la facultad situada al lado del establecimiento, luego acordonaría la zona y el grupo de personas entre los que me encontraba, terminamos en comisaría.

Corrían los años duros del gobierno en Argentina de Isabel de Perón y su inefable ministro López Rega y la triple A.

Esa noche nos meterían a unos diez en una celda bastante grande. Era pleno invierno y el frío, la oscuridad y el olor a orín competían entre si. Solo había un colchón en el centro de la estancia. En ella dormía un borracho. Superada la medianoche, y mis escrúpulos, decidí acostarme a su lado con el fin de dormir un poco. Serian las tres y mi compañero dio varios soplidos como si estuviera a punto de de desaparecer del vasto y gélido corral. Me puse de pie y entre varios optamos por llamar al policía de turno. Al entrar este le miro, se acercaría hasta su nariz y diría:

” ¡Esta muerto!” -fue su conclusión. Entre varios arrastraron el colchón hasta el patio y allí paso toda la noche. Al día siguiente nos fueron dejando salir de ese maloliente refugio.

Un año después este autor subiría a un barco que le llevaría hasta Barcelona. Nido, hogar y sentido de su futuro.

En la exposición ausencias que es el resultado del trabajo de un fotógrafo, http://www.gustavogermano.com/ podemos comprobar los toscos años de la dictadura que asolaría dicho país. La representación grafica y vital aparece mutilada en aquellos que por su disidencia les recogieron de noche y nunca mas volvieron a ver a sus seres queridos.

Este ir, volver o no, marcaría a muchos, que frente al Estado usarían su actitud y compromiso. Fue una manera amarga de mostrar su inmenso sentimiento de reforma y cambio.

En los años siguientes, la policía y luego las Fuerzas armadas invadirían el Estado y sus instituciones. En esa desbandada en busca del dominio de la fe, muchos soldados fieles al deber aceptaron también perder su honor.

Post-ideología:

El honor es un concepto que en nuestros días esta devaluado, pero los militares parten de este sentimiento para elaborar uno asociado a camaradería. Ellos suponen que su acción debería responder a un sentido ético. Podemos entender que la ruptura de estos principios les redujera -en su momento- a sencillos matones.

El concepto de honor: http://retratodelinfierno.typepad.com/retratodelinfierno/2005/06/comandante_te_d.html

Marilyn

Sus labios y sonrisa son universales, como lo es su profunda discordia entre sus amantes de la imagen pública y su íntima conciencia de Norma Jean. El tiempo no ha apagado esta luz que Hollywood crea para consuelo de nuestras sencillas vidas en la piel urbana. Cuando era pequeño las imágenes de la cultura católica tenían esa fuerza de espiritualidad y ausencia, dotados a su vez de sueños y martirios, en la actualidad del siglo XXI los seres de la galaxia de los mitos de sexo o deporte les han remplazado.

Marilyn sola o abandonada, gris y oscura sigue mostrando ese disgusto del ocaso de su vida, de las drogas para alejar los fantasmas, de los amantes que le escupen al despertarse sus frívolas manías, incapaces de soportar al descubrir, que se han acostado con la luz de la imaginación y despiertan con una aventurera en búsqueda de cariño.

Cruel destino espera a los mitos. Son dueños del aplauso, pero están dominados por la desdicha, por la soledad caprichosa que impone la adulación que los seres normales inventamos para vivir.

Guerra Civil: El pájaro negro de los bombardeos

En los debates en Internet aparecen distintas inquietudes. Hace unos días en el rastro de visitas de lectores que me sirve Typepad descubrí que un artículo del que soy autor, estaba insertado en un fórum. ¿Cuál era la pregunta que se
hacían los miembros de este foro? Transcribo a continuación algunos de los debates.

“Entre los primeros aviones que bombardearon Guernica estaba el pájaro negro. Bien, ¿quisiera saber si alguien de este foro, sabría decirme que avión fue el
“Pájaro Negro” en la Guerra Civil Española?  

Según tengo entendido por mis
abuelos especialmente era un avión de color oscuro tirando a grande, quizás
un bombardero, pero mis abuelos no estuvieron presentes en ninguno
bombardeo. Al parecer pertenecía al bando de los nacionales e iban por los
pueblos recaudando dinero para la compra de ese avión, el “Pájaro Negro”.
Firmado Molay.

“Bombarderos republicanos rusos principalmente dos P olikarpovRz (Natacha) Tupolev SB-2 (Katiuska) Yo apostaría por el segundo el Katiuska que estuvo más activo y si participó en la zona de Soria, Salamanca y alrededores bastante”

Firmado Damarsal

“En el verano de 1936 la tranquilidad cotidiana de una zona de por sí bulliciosa
se vio alterada por las bombas de la aviación republicana. El día 14 de agosto
cinco personas murieron alcanzadas por la metralla de los artefactos que el
llamado pájaro negro lanzó sobre la Carretera de Boceguillas, entre la calle
Gascos y el Almacén de Coloniales de Claudio Moreno, situado justo enfrente
del pretil. [«] Era la dinámica de la guerra. Juan y Emilio recuerdan bien este
episodio: «Las sirenas solían avisar de la presencia del µpájaro negro, un avión
ruso enorme, y corríamos a escondernos en los sótanos de las casas, pero
hubo quienes no tuvieron suerte».

Firmado Kurt Steiner General.

“A las cuatro y quince me encontraba en la alcaldía ocupado en los deberes de
mi cargo. Apareció un avión negro, muy bajo, que venía de las montañas
vecinas y que llenó de inquietud a muchas personas. Durante la tarde, las
explosiones cavernosas de las bombas en diferentes sitios nos hicieron creer
que había llegado nuestra última hora. Hasta ese día, Guernica no había sido
bombardeada. Desde ese día ya no puede serlo, porque Guernica ya no existe.
El pájaro negro nos dio la señal trágica. Nueve bombas destruyeron varias
viviendas. Luego, aparecieron hasta veintiocho aparatos. La población
comenzó a precipitarse a los refugios. En el que teníamos en los subterráneos
de la alcaldía se juntaron unas trescientas personas, la mayor parte mujeres y
niños. El aire se llenó de zumbidos roncos de los motores, que apenas se oían
en el intervalo de las bombas. Durante tres horas tuvimos la impresión de que
una ametralladora gigantesca descargaba sin cesar proyectiles inmensos sobre
nuestras cabezas” Alcalde de la ciudad Sr. Labauria.

“Quizá algún Tupolev TB-3, pero no sé si participó de la guerra”.

Firmado: Gr Luchovich Sargento.

“Según el segundo texto de Kurt Steiner, los republicanos bombardearon
Guernica también, quizás antes y no con tanta fuerza como los alemanes con
su Legión Cóndor, pero tuvieron que ser republicanos ya que el Pájaro Negro es
ruso y por lo tanto republicano como dice el en el primer texto”.

Firmado Damarsal..

“Estas diciendo que el supuesto Pájaro Negro era un Polikarpov R -5?? No soy
un entendido en aviación pero según me han contado los que lo vieron era
grande y sus motores rugían enormemente… Bueno de todas formas muchas a
gracias a todos por el interés de buscar información”.

 Firmado Molay.

 

Serie completa “Guerra Civil española” en Scribd

 

Myriam Stefford: ¿un mito?

La imagen me ha sido cedida por Gabriel Waisberg

By Juan re-crivello

Casi todos los artículos comienzan con un e-mail y luego una invitación a re-publicar una artículo antiguo, dira: “Gabriel Waisberg 11 de julio a las 8:45 Denunciar

“El dato que tengo es que el mes que viene José Frattini (periodista documentalista y escritor amigo mío) presenta el documental sobre Myriam en Argentina, otro dato reciente es que un nieto de Raúl Barón Biza (Santiago Mogán) está reclamando legalmente la restitución de “El Ala” (monumento a Myriam Stefford de 82 metros) que fuera adquirido ilegalmente por una empresa, imágenes tengo varias, si quieres las envío a vuestra casilla de e.mail. Un abrazo”

Debía de tener cerca de 10 años y me llevaron unos días de visita a Alta Gracia. En los años 60, esta villa serena y tranquila, se distinguía por producir una bebida refrescante llamada Terma Cola. El fabricante, era una antigua amistad de mi familia, tal vez desde allí surgiría este relato. La bebida era un jarabe edulcorado, dulce, de tono parecido a la Coca Cola que la diluían con agua o sifón.

L a formula secreta se componía de extractos vegetales que -según decían- los ríos serranos alimentaban con sus aguas dulces y curativas. Pero como buen turista también me acercaron hasta un monumento que fue construido, en memoria de una piloto de avión fallecida en los años 30. Su esposo, el Barón Biza, un acaudalado señor lo erigió para recordarle.

Desde aquel momento, quede prisionero del influjo de ese extraño amor.

Debo decir que subir los 200 escalones y luego bajar hasta el sótano para ver donde descansan los restos –de su amada, me produjo una impresión que definiría, como la visión de una locura incierta e insegura, en la cual aparece el amor y la resistencia en admitir la pérdida.

Esta ciudad, además fue el domicilio donde vivieron algunos años el Che Guevara y el famoso músico español Manuel de Falla. ¿Habrán  sentido, lo mismo que este humilde servidor?

Sea de una manera u otra, el barón fue un millonario que nació en 1899 en la ciudad de Córdoba (Argentina). Este interesante personaje responde al arquetipo del millonario, que en los años 30 –del siglo XX- ya había visitado varios países. Su actividad va desde la política, a la escritura o el simple juerguista. Era también un exponente del sueño argentino; de las vacas, el trigo y una oligarquía enriquecida por la cuota de mercado que obtenía el país en el reparto mundial. Le tocaría vivir en el periodo mas blasfemo de la cultura elitista de aquella época, y la inmigración multicolor, que el sueño de los europeos expresan por América. Ese momento se dará de bruces con la aparición del peronismo a finales del año 1945 y el comienzo de un nuevo imaginario ¿o un nuevo dueño?: la dictadura democrática, al estilo del Chávez  actual.

Dirá al respecto Ricardo Canaleti en el periódico Clarín que el Barón Biza(1): “en 1928 conoció en Venecia a Rosa Martha Rossi Hoffmann, una novel actriz austriaca (¿o suiza?(2) que usaba el apodo de Myriam Stefford. En la basílica San Marcos, de esa ciudad se casaron en 1930, pero se radicaron en Córdoba.

“La Stefford , en 1931, antes de terminar su curso de piloto de avión y dos días antes del primer aniversario de casados, se mató con su pequeño biplaza alemán bautizado Chingolo II, en San Juan. Fue sepultada en el camino que une Alta Gracia con la ciudad de Córdoba”.

La tumba no pasa inadvertida, pues el Barón, en su memoria, hizo levantar un obelisco de granito y mármol de 82 metros. Se dice que allí también están sepultadas todas las joyas de Myriam, hasta el famoso diamante Cruz del Sur de 45 quilates”.

¿Con ello surgirá el mito?.

Para algunos estaría asociado a las joyas enterradas en la base del monumento. Pero nuestro Barón proseguirá su epopeya personal publicando varios libros, que serán juzgados por ser demasiados audaces para la época. En uno de los que ha tenido acceso este autor nos dice:

–“¿Es posible, Sergio, que usted hable así… que me niegue un mendrugo cuando su mesa está repleta… que me niegue usted que tanto tiene?

–Y bien –me respondió colérico– dices que yo soy rico… Es cierto, mi fortuna es inmensa, pero el hecho de que yo posea dinero no me obliga a llenar la boca de los hambrientos, ni a vestir a los desnudos… ¿Acaso la razón de tener impone la obligación de dar?. Implora ayuda al clero, a los ensotanados… a lo que piden para dar… y verás cómo ellos también te la niegan.

Nadie da nada por nada en la vida”.

Una singular descripción del egoísmo de la sociedad de comienzos del siglo XX. Pero preferimos recordar –los que hallamos visitado el monumento,  la fuerza mística que impone la escalera, que nos transporta en sus 82 metros hasta dar con un ventanuco estrecho, desde donde divisamos una tierra ondulada y firme. Visión tan recia –la del altivo espacio de amor, como el recuerdo de una de las primeras aviadoras de SudAmérica.

(1)http://clarin.com/diario/2005/11/10/policiales/g-04601.htm

(2)Nota del autor

Imágenes de Myriam Stefford y el barón Biza que acompañan al artículo:http://retratodelinfierno.typepad.com/retratodelinfierno/2008/03/myriam-stefford.html

Foros:

http://foro.elaleph.com/viewtopic.php?t=29529

Oliva

By Juan re-crivello

Iba a escribir como cada sábado en mi próxima novela cuando se atravesó este comentario  de L. en mi Face:

“Será cuestión de regresar al interior de cada uno… quizás los únicos que comprendan esto son los amigos de Oliva, sabios catalogados bajo estándares más imaginarios que los propios mundos creados en la imaginación de los habitantes de aquel reducto casi perdido …”

Oliva, un pueblo ubicado, en el desolado arbitro que es la Pampa argentina. Un cruce de caminos donde a finales del siglo XIX llego una multitud de europeos. Lavaron la ropa, criaron hijos, sirvieron pasta con queso y amaron frenéticamente. De aquel espacio surgieron sueños, monstruos, famosos señores que tragaban sables y a tan solo 2 kilómetros 3.000 personas insanas fueron metidas allí desde toda la Republica –en un manicomio- con el fin de certificar que no eran tal como se preveía. Durante ese maridaje de cuerdos y no-cuerdos pasaron 80 años.

Los paraísos se mantienen frescos mientras los que viven allí participan de su gloria. Hasta que algún día una parte de esos hijos se aleja, se globaliza. Y, desde esos nuevos territorios regresan cada tarde a ese reducto casi perdido. Para imaginar nuevas aventuras cargadas de pólvora, de calor, de ambiciones. La Oliva real sigue viviendo, la imaginaria explosiva y frenética reside en nuestro interior

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