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Barcelona / j re crivello

Escritor y Editor

Fleming: Hemos Creado una colección para escritores noveles… Lee bien que te puede interesar

Crear una colección para editar es algo muy personal, primero uno debe tener la confianza de multitud de autores, una relación estrecha con ellas/os y no debemos negarlo en un mundo de redes escuchar y ser escuchado. Y ver que sus ratios de visitan pegan saltos alocados de interés.

Un siguiente aspecto es ir despacio en la búsqueda de la calidad, para ello Masticadores en tres continentes permite que 25 autores sean leídos y los lectores nos den feed-back de calidad sobre los relatos de cada autor. En definitiva sus intuiciones confirman las nuestras.

Luego aparece el nombre de la colección: “El león de los deseos” Y con ello el objetivo.

Publicaremos 12 autores Noveles en 2019 en esta Colección

¿Cómo acceder? Envías tu manuscrito a fleminglabwork@gmail.com y será analizado y votado por Melba Goméz, Esteban Suarez, Diana González, J re crivello.

En caso de no ser elegido entre los 12 primeros para el Premio, te devolveremos el manuscrito con un comentario de lo que debes modificar.

Condiciones:

No eres novel, o sea has publicado hasta en el club de vecinos de la esquina de casa, pero quieres participar, no prejuzgamos: Eres novel.

Quieres saber si cobramos: Si estas entre los 12 elegidos, todo es Gratis:

Incluye: Corrección, opinión, portada, Edición en papel tapa blanda y dura en Amazon, y ebook. Promoción en nuestros tres Facebook con 25.000 seguidores, en nuestro Club de lectores de Messenger y el canal de Cultura de Telegram y contrato de dos años con Fleming editorial.

Alguno se preguntará y… ¿si les llegan 300 manuscritos? Pues…

Fecha de cierre: 23 de Abril, Día de Sant Jordi (el día del Libro en Cataluña en el cual se venden ese día 1 millón de libros.

¿A qué esperas?

Nunca habías tenido disponible un buzón de… “El león de los deseos” Pues ya lo hemos creado

J. Re crivello,  Melba Goméz, Diana González, Esteban Suárez

Editores

La aldea Líquida (la muerte y los autómatas)

Aún este libro no está a la venta —j re

El príncipe de las Tinieblas, es un caballero. —Rey Lear, Shakespeare

Ayer un niño me contó cómo había estado a punto de perecer en el mar. Su relato descarnado nos lleva hasta las estribaciones de la muerte, pero no entraremos en su casa. Todos tenemos un momento en nuestras vidas —o tal vez más, en que intuimos que dejaremos atrás la vida y la supervivencia nos salva. Nos atrae para seguir colaborando en un mundo incierto.

El príncipe de las Tinieblas es ese espacio conmovedor donde las almas se alejan de la rutina y solas buscan un espacio. Los creyentes saben a dónde van. Es como dice Kant, un espacio que ha nacido con nosotros y nos acompaña junto con el concepto de libertad. Como ex -monos intuimos que la naturaleza nos reclama a la combustión natural de vida que crea vida. Como humanos maldecimos alejarnos de la casa vital de la cultura, de la tecnología, de la conversación y hasta de ser cretinos.

Deberíamos preguntarnos si el espacio del Mas Allá típica imagen que nuestras abuelas católicas nos explicaban a mediados del siglo XX, si algún día lo cambiaremos. Los humanos en nuestra alocada carrera por escapar del final, hemos alargado la vida, tal vez el ultimo salto este en transferir nuestra conciencia más allá de la muerte. En ese caso el Príncipe de las Tinieblas ya no estará a la puerta de una nueva vida, sino la actual la prolongaremos sin fin. Ese momento será una nueva casa, la de la Cultura.

Le definiremos tal vez como: “una vida incluida en la sorpresa, la conversación, el debate y la tolerancia”.

En esta casa que se aproxima rápidamente, la cultura no será ese espacio que conocemos desde el Renacimiento, por ejemplo dialogaremos 500 millones de hispanohablantes con 700 millones de hispano hablantes máquinas (nuestras neveras, microondas, congeladores, etc.). Tal vez dentro de cinco años máximo. Esos diálogos incluirán desde textos, música, imágenes hasta bits sencillos de órdenes a nuestro robot Bomba para que cambie el programa de limpieza y haga la habitación de invitados por un cambio de planes. Cada muerte de un ser humano hasta podrá suponer la muerte de cientos de máquinas conectadas.

Viviremos la sociedad Post-líquida. Una sociedad ocupada por la interrelación de humanos, máquinas que hablan y robots que piensan. En esta sociedad comenzarán a aparecer los post-humanos, aquellos que han muerto pero su conciencia ha emigrado a un cuerpo mecánico, a un autómata como le llamaban en el siglo XX.

Con lo cual el príncipe de las Tinieblas estará obsoleto, su espacio será ocupado por recuerdos visuales de los seres queridos.

¿Lo veremos? Tal vez no, pero por muy poco. Muy poco.

Es viernes, buen fin de semana amigos. –j re

Notas

«Urge hacerlo desarrollando inteligencia artificial basada en nuestra lengua», dijo Álvarez-Pallete. Recordó que, tras el chino, el español ocupa la segunda posición por importancia en el mundo. Un idioma hablado por 480 millones de personas como primera lengua, que supera en un veinte por ciento en número de hablantes al inglés. Presidente de Telefónica con 300 millones de clientes.

¿Una convicción puede ser una prisión?

“En los viejos tiempos, cuando nos sentíamos descontentos, acusábamos a Dios, que por aquel entonces era el administrador del mundo; presuponíamos que no estaba ocupándose del negocio como debía: de modo que lo despedimos y nos convertimos en los nuevos directores” Slawomir Mrozek

En estos días en que el Papa baja hasta el terreno de aceptar una entrevista en Salvados comprobamos que Dios ha perdido influencia. Su director espiritual en la Tierra debe explicar las acciones humanas de sus sacerdotes, o debe contarnos que un homosexual es tal vez raro y necesita ir a un psicólogo. La sociedad líquida tiene atrapada a la religión con sus cambios y bajos compromisos. Como dice Mrozek hemos destituido a Dios y vagamos en busca de oportunidades para la Moral. Las reglas fijas aparecen oportunistas y el vacío espiritual nos visita.

La sociedad del anticristo de Nietzche al fin ha llegado. Aún recordamos sus palabras escritas en 1881, desde el manicomio: “Las convicciones son prisiones” […] Un espíritu es necesariamente escéptico. El estar libre de toda especie de convicciones, el poder-mirar-libremente, forma parte de la fortaleza” pág. 93, El anticristo, F. Nietzche.

No es regresar a espíritus enaltecidos, es tal vez observar que vivimos en una civilización donde la lucha es entre creencias y liquidez en las convicciones. Nadie puede decir donde acabaremos. Los seguidores de Tótems están huérfanos de nuevos líderes, pero la sociedad de consumo se retrae sobre este sino: cambiar un objeto por otro pues han envilecido por la moda. Y la moda es una catarata de estilos que duran minutos dejando tras de sí vacío, soledad, nuevos deseos. Somos monos que tocan objetos y los sustituyen pero no logran entender su significado.

Un vacío existencial, no rodea y puede traernos líderes más atractivos pero más hedonistas y autócratas.

#¿Les seguiremos? O ¿construiremos un presente atractivo con libertad y tolerancia?. Pero para ello debemos abandonar la sociedad líquida sin traicionarnos. ¿Difícil no?

15 preguntas incomodas

Encontré en Tumblr este cuestionario basado en libros clásicos y lo encontré muy interesante. El sistema es el siguiente: título del libro y pregunta acorde. Las preguntas surgen en esta dirección y he decidido contestarlas. ¿Ud. se atreve a poner un comentario sobre alguna de ellas?   -J ré.

01: El Alquimista (Paulo Coehlo)
¿Cuáles son tus planes actuales para el futuro? ¿Te molestarás si no funcionan?
No hay futuro, a mi edad existe un presente que recapitula sobre los aspectos que impulsan la felicidad y los que nos llevan hacia el abismo.

02. Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Caroll)
¿Cómo reaccionas frente a las situaciones absurdas?
Me rio y observo. Luego mi capacidad reflexiva las desmenuza. Ahora incluyo la escritura y largas conversaciones con mi mujer, la Sra A.

03: Y no quedó ninguno (Agatha Christie)
¿Crees que los asesinos tienen derecho a la vida?
Es una disquisición que no lleva a ningún sitio. Los asesinos son parte de la vida como las culebras o los canarios. Están dispuestos a tomar su parte del pastel y nosotros a incluir el castigo como norma para defender lo que antiguamente llamábamos “propiedad”

04: Artemis Fowl (Eoin Colfer)
¿Cuánto dependes en la tecnología?
Practico el distanciamiento mental. Me conecto y desconecto, no es diferente a la vida normal. O tal vez sí. En la vida normal hay mucha gente mortalmente estúpida, en la vida virtual puedes conectar con aquel señor o señora que ama la vida y la respeta. Y piensa.

05. Beowulf (Anónimo)
¿Siempre vale la pena escuchar los dos lados de una discusión?
Estoy aprendiendo a dejar de ser soberbio y a convertirme en un ser humilde.

06.Cat’s Cradle (Kurt Vonnegut)
¿Crees que es mejor creer en una mentira o vivir con una verdad desagradable?
Millones de personas viven embutidos en mentiras. El miedo les impide en ser señores de su pasión. Cuando escribo por ello utilizo a personajes esquizoides y alterados para remediar esta falta de valor que nos rodea.

07. Coraline (Neil Gaiman)
¿Cambiarías a tu familia? ¿Qué cambiarías?
Nada. Les amo y como dice la Sra A, estoy aprendiendo a aceptarlos como son.

08. The Crucible (Arthur Miller)
¿Cuánto dependes en los demás cuando formas opiniones?
De todo. Escucho continuamente. Leo continuamente. Observo continuamente y luego explico mis ideas desde aquella montaña de basura intentando disciplinar mis respuestas.
09. Fahrenheit 451 (Ray Bradbury)
¿Crees que hay ciertos conocimientos que deben mantenerse en secreto?
Nada. La Humanidad crece desde la polémica y el debate. Y el amor al conocimiento.

10. Bajo La Misma Estrella (John Green)
Si pudieras tener una sola conversación antes de morir, ¿con quién la tendrías y qué dirías?
Con mi padre. Le diría, regresa hasta el punto en que enfermaste por el alcohol y sánate. Y Ud.: ¿Que haría?

11. Flores de Algernon (Daniel Heyes)
¿Cuánto potencial crees que tienes?
El que la vida me presta. Lo que mi aburrimiento e inconstancia me permiten. Deshago mi inteligencia en momentos de lucidez, luego, los administro.

12. Frankenstein (Mary Shelley)
¿Es sabio el que los humanos intenten crear vida?
Sabio, necesario y una forma de seguir el rastro desde cuando monos bajamos del árbol en África y poblamos la Tierra. Ahora nos toca el Universo.

13. The Giver (Lois Lowry)
Habla sobre un recuerdo favorito
La lectura fascinante de la Biblia ilustrada a los 8 años

14. El Gran Gatsby (F. Scott Fritzgerald)
¿Por qué sacrificarías dinero?
¿Por mercancías? ¡Una estupidez! Tal vez por amor a mis seres queridos y su tranquilidad material.

15. Harry Potter (J.K.Rowling)
¿Si pudieras traer de vuelta a alguien que ha muerto, lo harías? ¿A quién?
Como soy un escritor de la memoria. A mis ancestros y les preguntaría por esa manera de viajar entre dos mundos: Italia y América

15 Bis. Holes (Louis Sachar)
¿Si un pobre le roba a un rico, lo apoyas?
Locke decía que hemos creado el Estado para dejar la sociedad natural donde todos nos matábamos a todos. Con lo cual las leyes representan el salto de la razón para guiarnos por una sociedad de respeto y normas. ¿Deseamos ser ciudadanos? O… ¿Ladrones?

15 Bis. Los Juegos del Hambre (Suzanne Collins)
¿Matarías a alguien si sabes que planean matarte?
Me compraría un pollo asado y esperaría mi muerte masticando pechugas.

La Sra. Ling: 1949

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General Ma hung Kuoei, 1949, foto H Cartier Bresson

by j re crivello Derechos mundiales para esta novela

Ni-lang decidió entrar nuevamente en la casa. El corazón le dio un salto al ver nuevamente todo tirado y sucio. Los días de la orgullosa Sanghai, cuando su tía le hacía venir desde el campo, definitivamente habían pasado. Fue hasta la habitación de su tía, revolvió todos los cajones y escogió algún vestido abandonado, no debía llamar mucho la atención. Se decidió por alguno gris he hizo un hatillo con otros dos en tonos verdes. Luego dio vueltas hasta encontrar un pequeño bolso, dentro añadió ropa interior y medias.

De repente se le ocurrió una idea y paso su mano por debajo del gran colchón, no quiso pensar que había servido para alimento del alma de su tía y de las traviesas proposiciones de los caballeros que alimentaban su ego y, su patrimonio. Su mano derecha dio con un objeto, tiro con fuerza de él. Era un pequeño diario rodeado con una cinta suave de color salmón. No se atrevía a espiar dentro, pero los tiempos eran extraños y malvados, su intuición le decía dónde ir ¿y si aquello le servía de ayuda? Al abrirlo una hoja fina y delgada en la solapa ponía su nombre. Una letra que volvía sobre si misma haciendo lazos para juntarse y regresar al párrafo –narraba en primera persona: “querida sobrina”. Su fecha databa dos días antes de la entrada de los Guardias Rojos en esta parte de la ciudad. Luego cual azucarillo que dejaba en sus manos, aparecía una dirección en América ¿de otra mujer? U otras opciones por si decidía quedarse. Con su dedo índice Ni-lang señalo bajando hasta el final una serie de citas posibles que le dejaba, para intentar conseguir ayuda y salir del país. En una pudo ver el nombre del abogado que había dejado en la mañana tirado en el suelo. Soñó o quiso creer, que alguno de ellos mantendría la estudiada ambigüedad para no ser asesinado por los Guardias, y mantener una cierta influencia en el nuevo aparato. Arranco esas hojas e hizo un intento de memorizar aquello, pero los nervios le doblegaban. Busco en los muebles una tijera, la hallaría en un cajón, eran dos hojas doradas envueltas en una graciosa y sensual braga de seda rosa. Con ella corto y separo cada dirección y las distribuyo en los dobles fondos de su vestido. No caerían todas, tal vez salvaría una parte. De una manera distraída, ojeo el diario, pudo leer que aparecían reflexiones personales y consejos para ser una excelente amante o para el arte del buen vivir. Aquello le parecía ¡tan alejado de su vida!, lo cerro y escondió, le leería más tarde con tranquilidad.

Esta noche podría tener visita, el funcionario que había visto en la zona de los fusilamientos, aquel que había vivido en su aldea unos años, del cual recordaba su apellido Deng podría influir. Ello le impulso a preparar una noche agradable. Decidió ir hasta el lugar donde habían dejado a su tía. En la parte trasera de la casa, donde criaban los cerdos. El cadáver estaba allí, seguía sentada y apoyada contra una pared. Su cabeza pendía como olvidada del sufrimiento y sus piernas abiertas y desgarradas, mostraban la categoría de los que le habían utilizado. Busco una pala y comenzó a cavar en un lateral del camino que da al corral, luego la arrastro hasta el agujero dejándola caer y tapando con tierra. Decidió  poner encima una pila de ladrillos para disimular la tierra removida. Ahora debía limpiar un poco la habitación y la entrada, echar llave y esperar. No aguantaría mucho allí, sola, mientras la ciudad se desangraba. Le ayudaría quizás, que en los próximos días millones querrían escapar, pero luego requisarían las casas para dárselas a los amigos del régimen y ella iría directamente a una cárcel o al campo a sumar mano de obra. De tan solo pensar que le enviarían al confín de China, a una aldea alejada de la que jamás regresaría y este pensamiento le doblegaba. ¿Habrá agua? Vio un pozo y lleno una cisterna que alimentaba el lavabo. Se hacía de noche y no debía llamar la atención, subió hasta la habitación y en el lavabo lleno con agua fría una bañera pequeña. Los grifos dorados habían sido arrancados de cuajo y los azulejos azules y rosados se mantenían de la rapiña. Encendió una vela y se desnudó. Al quitarse las prendas de campesina, solo era una mujer provista de futuro y ajena a un mundo que deseaba matar la originalidad. Metió los pies dentro, el frio le erizaba el vello y su cuerpo blanco se reflejaba en el azulejado. Se pasó jabón por los senos y levanto las piernas abriendo una y otra vez los muslos. Volvió sobre si misma a preguntarse ¿si el sexo era hacia arriba, o su tía se sumergía en los músculos masculinos? De manera recta ¿como si luchara encima de ellos? ¿O  empujando hasta vencer el deseo de cada jefe que le compraba sus horas? No sabía cómo era aquello, solo intuía. La observación en el campo, de las cuatro cabras que tenían, le daba alguna pista, pero no entendía aquella insistencia previa cuando los animales se pasaban la lengua una a otra para montarse y gemir sin letra ni canción. En ese lago de agua helada, su cuerpo le hablaba, le decía de la espera, de las dudas y el intento de preparación, para quien le visitaría esta noche. Se secó, luego se pasó una crema por todo el cuerpo. En el frasco ponía “de aleta de tiburón”. Intuía que las propiedades de este potaje alterarían a su amigo. Luego se puso una media detrás de otra hasta el final de la pierna. La seda del vestido y su suavidad le atraían hasta aquel paraíso abandonado de su tía. Se peinó, prefería renunciar a su melena y se la recorto hasta debajo de sus orejas. Estaba cambiada, de la rudeza de antaño ahora se veía una mujer sencilla pero atractiva. Limpio todo, ahora debía buscar comida, algo aún más difícil. Volvió al diario y le hecho una mirada. Extrajo una carta y extasiada la puso cerca de la vela. ¡Qué estupidez! ¡Había algo escrito! Miro varias veces y pudo ver un símbolo. Miro en la habitación –y nada, fue hasta el lavabo -y nada. Decidió ir a la cocina y en la parte de la despensa vio el mismo símbolo. Era un azulejo pegado y fuerte, decidió quitarlo. Detrás había una llave que al empujarla separaba el fondo de madera de la alacena. Con su vela entro y pudo ver una pequeña despensa. ¡Tenía comida! No mucha, pero arroz y alguna cosa de secano. Además una bodega que guardaba un poco de vino dulce y licor de arroz. Con ello comería un poco y prepararía la visita. De nuevo en la habitación, miro algunas fotos, un general gordo y fofo dormía la siesta, leyó por detrás “General Ma Hung-kouei, came to Nanking just before its fall” y ponía el año de 1949” y al pie de la imagen, un saludo de enamorado escrito en carboncillo.

Se despertó de repente, se había dormido con la foto de ese extraño general, ¿Qué hora seria? Se puso de pie y el diario de su tía cayó al suelo, recogió todo y pudo ver que una hoja llevaba una marca. La abrió y apareció una descripción del general Ma Hung, la letra cautivadora de su tía describía de una manera descarnada e irrepetible que el gordo llevaba siempre consigo varias tabletas de anís con marihuana que partía en dos y quemaba con incienso, para luego girarse en la cama y dejarle hacer. Ella le masajeaba en la espalda y en segundos su ronquido era tan intenso que el cristal de la ventana se desplazaba levemente dejando entrar el aire putrefacto de una charca cercana.

Sintió unos golpes en la puerta, se asomó discretamente. Era Deng y su coche negro detenido unos metros más adelante. Bajo a abrirle.

Página Web de la Sra. ling

Notas:

Claves para seguir la historia

Ni-Lang: madre de la Sra. Ling

1949: Entrada de los Guardias Rojos en Shanghai

Deng: Bajo su liderazgo, la República Popular China emprendió las reformas económicas de liberalización de la economía socialista1 que permitieron a este país alcanzar unas impresionantes cotas de crecimiento económico.2 Frente a estos éxitos en la economía, Deng ejerció un poder de marcado carácter autoritario, y su papel fue decisivo en la represión violenta de las protestas de la Plaza de Tian’anmen en 1989.

Miembro del Partido Comunista de China desde sus años de estudio en Francia y en la Unión Soviética, Deng se convertiría en uno de los dirigentes más importantes del Partido Comunista durante la época de Mao Zedong. Sin embargo, su cercanía ideológica al entonces presidente de la República Popular Liu Shaoqi, lo convirtió en uno de los blancos de la Revolución Cultural, campaña de reafirmación ideológica impulsada por Mao, presidente del partido, para mantener el poder frente a los reformistas como Deng y Liu, quienes fueron acusados de derechistas y contrarrevolucionarios. (Fuente Wickipedia)

La Sra. ling: Un día antes de conocer a Deng 1949

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by Cartier Bresson, 1949

Esta extraordinaria novela avanza como si Ud. fuera a comprar y se olvidara el dinero. Esta semana re-publico algunos capítulos para atraer las hadas de la creación a mi lado _j re crivello

by j re crivello (C) Derechos mundiales para esta novela.

1949

Las escaleras del abogado quedaron detrás, salió al portal de la gran avenida y antes de dejarse llevar por la multitud, Ni-lang recordó que en su bolsillo llevaba una daga, al bajar por la larga escalera de una manera precipitada, en un giro del pasamano de los tres pisos de aquella densa y lenta salida, la daga estaba metida en un rinconcito. Como muera en vida   –dijo en voz baja-, y recogió la fina hoja de acero que descansaba tendida entre la pared y la madera y ante la cual, no necesito hacer presión para separarla.

La retuvo contra sí y luego la guardo debajo de su falda, en un lateral de su pierna derecha como su abuelo antaño le contaba, en un fajín sencillo, en aquella nalga delicada que servía de base a dos piernas finas. Parecía sentirse más protegida. Como lo estaba en este rio de mujeres que caminaba por la larga avenida en dirección contraria al puerto con pancartas y gritos a favor de Mao. Solo eran comparable a ella en su larga túnica vestido del estilo de la comuna campesina china, un solo color, o blanco o gris, un solo peinado largo o corto y un hervidero de murmullos que unía al rio con el cambio que suponía la llegada de Mao. Solo les distinguían, en que todas llevaban zapatos de hebilla y unas medias blancas cortas a la altura del tobillo, casi como un grupo de estudiantes, pero alejadas de su espíritu campesino. El grupo era una larga columna que se ordenaba de siete en siete dejando medio metro de separación. Para una campesina como ella esta fuerza difícil, alegre, inestable que soñaba con un aventurero que dirigiría el Estado, desde más allá de la palabra y el silencio, y a quienes no cejaba de presionarles, como un murmullo que repicaba en sus cabezas. Aunque fuera raro aquel tumulto, en ese espacio urbano, de gente enfervorizada que aún no conocía el foso del dolor próximo. Ella venia del interior, del campo. En esa solitaria rapsodia los comunistas ya dictaban la ley. Una de ellas le entrego una banderola, llevaba cinco letras en vertical. La cogió de manera mecánica, solo pudo disimular pero tras una hora de marcha el grupo se disolvió y ella vio una estrecha calle que llevaba en dirección a la casa de su tía. Decidió mantener la banderola en sus manos y casi antes de llegar a la casa familiar se detuvo en un descampado. Era el espacio donde fusilaron a sus familiares según le explicaron unos vecinos mayores, sentados a la entrada de una puerta donde antiguamente lavaban pescado, aún dos Guardias Rojos cuidaban los restos. China entera era una gran ola de multitud de personas calcinadas en montículos donde el olor a carne se esparcía. No podía preguntar de manera directa aquello le llevaría a una situación difícil, pero sí pudo ver que uno de ellos era de su aldea. Él la reconoció desde lejos y se adelantó a su encuentro recibiéndole con un leve saludo. Luego le miro intentando descubrir que hacia allí, ella dijo en voz muy baja:
“Me han dicho que mi familia estuvo aquí hace dos noches”. No podía mencionar lo que se suponía era un crimen. El asintió con una mirada fría, y pregunto:

_Y, ¿ahora donde iras?
_ ¿Qué me aconsejas? Demasiada confianza, rápida, extrema ante un paisano que solo había pasado unos años en su poblado. El respondió:
_Puedes esta noche dormir en casa de tu tía. ¿Aún vive en la calle Wang?, y… en los próximos días puedes intentar subir a algún barco para América. Se calló, le miró un segundo para continuar: algunos colegas, me han dicho que están dejando escapar a los irrecuperables. Esa palabra le dio asco, ella era de allí, de esa provincia de ese país desde hacía siglos. Su abuelo había crecido con el paisaje y él había enseñado a la innumerable gente el valor de la tierra. Pero dejo hacer, quería ver que había además de Mao, el Guardia insinuó masticando las palabras de una en una: en los próximos días estaré con este amigo en una de las salidas del puerto. ¿Tienes pasaporte?
_Si. Aunque era antiguo y del régimen que estaba desapareciendo. No dijo nada que tenía otro inglés de su tía y el parecido le permitía sustituirla. En ese año revuelto un ciudadano inglés aunque tuviera cara china era intocable.
_ Pues tú me buscas y yo te dejare pasar en dirección al puerto, luego te quedara encontrar un barco. Dicen que están bloqueados fuera del puerto, dentro del mar y no hay garantías de su próxima entrada.
_ ¿Y quedarme? –fue la pregunta glacial y firme. Le miraba a los ojos y percibía una respuesta fría, infeliz, casi sin vida que provenía de alguien que era masa, carne de una contienda de la cual deseaba salir a costa de eliminar a los irrecuperables. Pero el Guardia le sorprendió, detrás de su máscara surgió el atrevimiento, intento mojarse y dijo: “Mao estará muchos años, ¡muchos! Si no estás dispuesta a entrar al Partido y te quedas en la aldea, la pasaras muy mal”.
_ ¿No hay futuro? – pregunto Ni-Lang. El bajo su cabeza sin querer dejar que su corazón mostrara como el poder dominaba su deseo, su próxima vida, y exclamo de corrido como si fuera una memoria del discurso oficial:
El estado debe ser refundado, las mentalidades cambiadas y la economía puesta al servicio del… clan. Esta última palabra, este error al sustituir partido por clan, sonó como si marcara a un grupo reducido de mandarines que tejerían las sucesivas intrigas. Luego agrego: solo veo un largo periodo de angustia y liquidación. De repente se le había revelado, alguien que no era un simple Guardia Rojo, sus gestos, su oratoria, su cabeza redonda asentada en una baja estatura y una ligera barriga le informaban que estaba allí en una misión. Ni-Lang se atrevió a preguntarle, era una majadería quizás, o algo inoportuno en un país revuelto y lleno de asco., con continuos cambios y donde la fuerza según Mao estaba en la punta de un fusil…

_Y… ¿tú serás grande algún día? Su mirada alumbrada por el poder que intuía, estaba allí presente, aunque calzara un vestido gris y ajado. Pero Teng Hsiao-p´ing; Dèng para sus paisanos era uno de los pocos que veía los enigmas y los intentaba resolver. Así había sido en la aldea, y también lo había sido al nacer dentro de la etnia de los Hakka Han, en la aldea de Paifang, (Guang`an) en la provincia de Sichuan y que por extrañas razones había pasado unos años destinado en su aldea. Pero su cara redonda apenas se movió y casi no contesto, los que le conocían, le describían como alguien que respondía con un enigma detrás de otro, que hablaba desde un confucionismo tan peculiar y tan amado por los chinos y odiado por Mao. Transcurridos unos segundos volvió su mirada hacia ella, de almendra tiño la distancia que les separaba, de suave y profunda fe en la Humanidad, y respondió con una pregunta:

_ ¿Irás a casa de tu tía?
_Si.
_Esta noche te visitaré. Y luego pronunció una frase confuciana: los espejos dan luz, sin pensar que quien se observa en ellos, tal vez ve una imagen inestable, que cambia ante los humores del pueblo. Un coche negro grande y hambriento de asfalto, de los requisados por el partido en la sede de los dirigentes nacionalistas, se detuvo al lado de ellos y él se montó allí como dueño de la guerra o dueño de los enigmas. Lo que pocos sabían dentro de la tradición china, es que Mao tenía otra baraja que agitaba y movía sobre las conciencias y ahora el repartía sus cartas. Una partida de colosal estrategia, que entre ambos dirigentes de la Revolución había comenzado y duraría años.

Web de la sra ling

Notas:

Claves para seguir la historia

(2)El clan de la Hiena: Nombre que da J. re Crivello al ascenso del dominio personal de Mao y su clan y que terminará en julio de 1976 cuando Mao levanta el arresto a Deng.

Ni-Lang: madre de la Sra. Ling

1949: Entrada de los Guardias Rojos en Shanghai

Deng: Bajo su liderazgo, la República Popular China emprendió las reformas económicas de liberalización de la economía socialista1 que permitieron a este país alcanzar unas impresionantes cotas de crecimiento económico.2 Frente a estos éxitos en la economía, Deng ejerció un poder de marcado carácter autoritario, y su papel fue decisivo en la represión violenta de las protestas de la Plaza de Tian’anmen en 1989.

Miembro del Partido Comunista de China desde sus años de estudio en Francia y en la Unión Soviética, Deng se convertiría en uno de los dirigentes más importantes del Partido Comunista durante la época de Mao Zedong. Sin embargo, su cercanía ideológica al entonces presidente de la República Popular Liu Shaoqi, lo convirtió en uno de los blancos de la Revolución Cultural, campaña de reafirmación ideológica impulsada por Mao, presidente del partido, para mantener el poder frente a los reformistas como Deng y Liu, quienes fueron acusados de derechistas y contrarrevolucionarios. (Fuente Wickipedia)

MasticadoresdeLetras incorpora nuevos colaboradores

MasticadoresdeLetras incorpora nuevos colaboradores, ¡hemos llegado a 25 escritores! Distintos estilos, sensibilidades y los tres espacios culturales de los que presumimos: Latinoámerica, EEUU hispano y Masticadores España. Un proyecto construido sobre la calidad y brindarnos a los lectores. Nuestros jefes y únicos escuchas de la tarea de comunicar. Seguimos abiertos a nuevas incorporaciones… (fleminglabwork@gmail.com te esperamos)

Y estamos orgullosos de nuestros dos últimos proyectos: el Club de Lectura por Messenger con 100 seguidores y nuestra estrella: El canal de cultura por Telegram con ¡29 suscriptores!

Amigos ¡animaros! Defended una cultura abierta, simpática y sin complejos. Esta semana en el Club presentaremos en exclusiva cada día Recetas y cuentos (abriremos el libro para vosotros), 15 escritores que nos explican sus recetas y cuentos preferidos en Delicius (1132 en cocina en amazon)

J re crivello

Fundador de Masticadores

Les presento… y no puedo incluir sus talentos y C Vitae, pero son excelentes

Arturo Nogues Escritor  Blog Lo irremediable

Jean Carlos Sánchez Cacay, Docente de Lengua y Literatura
Capacitador de Dominio Lingüístico Capacitador Pedagógico Blog  El Búnker

Andrés Julián Badillo Camargo Poeta Blog La mecánica celeste

Marcelo Osorio escritor-Poeta Blog Poetas Nuevos

Rafael López Vilas Blog Elloboestaaqui

Viernes: Chewing-gum! (pero eres un jodido spic)

Hoy acaba esta serie amigos, la próxima semana nos visita la Sra. Ling, una estupenda mujer que se mueve en la China de Mao, por citar: –El mal nos cautiva –respondió La Sra Ling sin dudar –y agregó. Más le visitamos y más te posee hasta convertirte en un ser rígido. Has venido ante mi asfixiado, ¡hasta en tu sexo!… Saludos nos vemos el lunes –j re crivello

Chewing-gum! (pero eres un jodido spic)

—Chewing-gum! Chewing –gum! —grité poniéndome a dar saltos delante del herido; y hacia muecas, fingí masticar un enorme chewing-gum, hacia la parodia de tener los dientes pegados por una inmensa madeja de hilos de goma. […]Hasta que, después de ímprobos esfuerzos, conseguí finalmente […] abrir la boca y lanzar un grito:

—Spam! Spam! Pág 160 Curzio Malaparte, La Piel.

Dos legados de la cultura americana, el chicle y el Spam. Comencemos por el primero a comienzos de los años 70, mascábamos unos grandes llamados Bazooka, nunca pude hacer un globo. Mi inutilidad con el chewing me llevaba a los caramelos. Pero por aquella época, todos mascaban chicle y las aceras tenían heridas abiertas a nuestro paso con las gomas aquí o allá. Hoy comemos chicles blancos, de los que dan olor a la boca. Son para las relaciones públicas, la sociedad líquida necesita estos asistentes para interaccionar. No es lo mismo tener una boca que huele a otra que atrae. Detrás de cada link emocional esta un buen chewing gum que abre la relación. Hace años era el tabaco, el pitillo. Los masculinos debían tener un Winston en su mano, o cerca.

En esas épocas no existía el Spam, en este texto de 1945 de Curzio Malaparte, el Spam era la carne de cerdo con que se alimentaban las tropas americanas, hoy esa carne de cerdo ha mutado al software, al e-mail. En las redes el Spam (la carne de cerdo) es estupidez de marketing, sobrante de comunicación que intenta hacerse hueco entre los usuarios conectados.

Un buen Spam debe disfrazarse de chewing, debe ser una goma de mascar, un chicle que te atrape en su mensaje.

Los humanos sabemos distinguir un buen chicle de otro, como un Spam de una verdadera comunicación. En las sociedades líquidas la irritabilidad es un fenómeno reciente, no son Spam, ni chewing, son odio al diferente. Y aparecen nuevas palabras:

“Jodido spic, deberías regresar a tu país”, le espetó un hombre a un puertorriqueño por hablar español en el aeropuerto de Reno. “No tengo miedo de ese puto spic”, dijo una mujer a un hispano en otra grabación de una agresión verbal racista en Manassas, Virginia.

Spic. Todos somos jodidos Spic.

2 plazas gratuitas Taller ¿Quieres la beca?

Amigos, han quedado dos plazas libres dentro del area de los escritores becados. ¿Te atreves? -j re crivello

Jueves: Nápoles

—Más, espero que Europa no sea toda como Nápoles.

—Toda Europa es como Nápoles —dije yo.

—¿Cómo Nápoles? —preguntó el general Clarck

—Cuando Nápoles era una de las ilustres capitales de Europa, una de las más ilustres capitales del mundo, había en ella de todo; Londres, París, Madrid, Viena, toda Europa… Ahora que ha decaído, en Ná`poles no queda más que Nápoles […] El destino de Europa es convertirse en Nápoles. […]

—Europa es bastard country —dijo el general, palideciendo. (1)

Oh! La idea de Europa. Cabe en mil cabezas. Mis abuelas del Norte de Italia, con su orgullo piamontés, pues ellos cocinaron Italia, pensaban en Europa a través de su idioma piamontés, y desde las aldeas metidas en los Alpes ese continente llenaba su corazón. En cambio, los argentinos donde viví 19 años sacrificaron Italia y España para elaborar su identidad, hoy parecen intentar recuperar aquel fondo extraordinario de paciencia, saber hacer y latinidad.

En España, mi verdadera patria cultural, los españoles ven a Europa más lejos que los argentinos. El legado franquista pesa, pero las nuevas generaciones la entienden como los jóvenes ingleses que votaron mayoritariamente contra el Brexit, como parte de su legado y un ámbito donde vivir. De los catalanes, estamos divididos, aquellos que son independentistas conciben a Europa como un espacio que les reconozca y les salve de la España africana, débil, atrasada. No entienden –y eso si lo hacemos los otros catalanes, que la España moderna es aquella que forma parte de los cuatro motores del continente y Cataluña es su identidad abierta y cosmopolita con la fuerza de Barcelona.

Como vemos Europa vive en múltiples cabezas, y durante cientos de años ha estado a punto de perecer, de desaparecer. Los millones de muertos de las dos Guerras mundiales o algo tan sencillo, los 80 millones de caballos que murieron en la I Guerra Mundial.

Por ello. Somos Nápoles, somos confluencia, decadencia y modernidad. Amamos el estilo inclusivo de un continente que se ha reinventado muchas veces.

Somos, un bastard country. Pero siempre le tenemos en nuestra alma.

Notas:

  • La conversación del libro está situada alrededor de finales de 1944, aunque es un relato de ficción. Pág. 171, Curzio Malaparte., La piel
  • “En el Nápoles liberado por los aliados, vencedores y vencidos sucumben a la corrupción. La ciudad se convierte en la metáfora de un mundo podrido por el hundimiento moral que significó la Segunda Guerra Mundial. ..” Google Books
  • Desde noviembre de 1943 hasta marzo de 1946 estuvo destinado en el Alto Mando Estadounidense en Italia como agente de enlace italiano. Los artículos de Malaparte han aparecido en muchas publicaciones literarias de prestigio en Francia, el Reino Unido, Italia y los Estados Unidos. (Fuente Wickipedia)

El Pirata y Los delinqüentes. By Diana González

A veces el material del Taller de Escritura del que soy tutor es de tal calidad que alguno de esos textos salta a mi blog Barcelona. Diana González es una de ellas, en esta historia vemos ritmo, recuerdos y búsqueda de aquellos que ya no están. La Actividad era: “Hacer hablar a los muertos”, harto difícil pero necesario para cualquier escritor que se precie de saber sumergirse en aquellos mundos que pueblan nuestras vidas. –j re crivello (Si quieres participar del Taller, envía un email a fleminglabcursos@gmail.com)

Con ustedes Diana…

Los bares en este país son como dársenas en  mar abierto. Puertas indispensables, lugares de paso obligado. Cita con el consuetudinario encuentro con uno mismo. El bar, cualquiera, es parte de la cultura nacional. Allí la gente habla de lo que no se habla en casa,  café, telenovela, prejuicios o discusión de por medio.

No bien se cruza la plaza del Gran Capitán, justo donde Emperatriz Eugenia se tuerce hacia Ronda, está El Pirata.

En El Pirata las cervezas rubias, y la música son ríos de los que todos beben. Es parte de su paisaje escuchar Er Migue (1)

Nube de pegatina

Farola de serpentina

Marinero de los mares

Con las olas de cartulina.

Allí emergen acordes que piratean las horas, las roban.  En las mesas hacen coros, palmas y se come rico. Hay un mágico escorzo en el  runrún de voces, palabras  de desamor, órdenes de bebida,  gritos por el futbolín.  

Atrás de la barra, atentos, están  los médicos con  oídos, los impertérritos asistentes, los hieráticos y memoriosos valets del desencanto, el fracaso y las euforias, todo lo miran, todo lo ven con ojos sin censo,  aceptando las almas desnudas les abrigan  cuando la música se detiene, entre tirada y tirada, dándole  al play.

Después de un largo tiempo escondío

Todo oscuro con hambre y muerto de frío

Sin nada que hacer tan solo esperar

Busco libertad amigo mío tengo que volar

 Saben que muchas almas se desnudan bajo los efectos del alcohol, la música, los recuerdos, los otros.

Los bares tienen su aquel en esta ciudad, ésta ciudad fundada de historias lejanas, ladrillos de tiempo, aljibes de arena. Guarecida en tertulias, guitarra, río y empedrados.

Esta ciudad donde no abundaban nuestros recuerdos.

Esta ciudad que me acuna, me baña, me abraza. Esta ciudad que me enseñó a dilucidar en sus mares de piedras, en sus zambras, en sus ojos prietos.

Los bares, también aquí,  son escuelas, inextinguibles confesionarios, indispensables lugares de paso de vivos y muertos.

Las aceras son de barro

Y cuando me llueve en marzo

Se me quedan pegaos los zapatos

Y llego yo a mi casa descalzo.

Como una campana dando paso a  la Santa Compaña salió María  detrás del mostrador, Ana le dijo sin enojo, ni énfasis:

— Me cago en tus muertos.

María giró en redondo señalando su frente y mirándola fijo

— ¡No! En mis muertos no, cagate en todo, pero en mis muertos no.

Después del humo negro

hay que ser valiente y despertar

Y vivir como vive la gente

En El Pirata la cocina se ha cerrado y ambas manillas del reloj han pasado holgadamente las doce, hora sacra en la que empieza el libre albedrío de solo copas y chupitos. Los que comieron se van y quedamos los rumiantes de siempre.

Sentada a la barra miro la noche  enredando de sombra sueños, apuros, abrazos, miradas. Pasa la vida como una película magnífica y espeluznante. Mi propio cuerpo, convertido en inexactitud y penumbra propicia inestabilidad, sopor, inconsistencia y temblor que me mantiene de pie frente a la realidad irreal que ha acomodado la última birra. Los gestos de los demás, por mínimos que sean, adquieren dimensión de biblioteca cerrada, de playa en la noche, de bosque sin luna.

Coge el tiempo, salta la reja

y vámonos a compás

que esta noche es bandolera

y quiero verte soña

A mi lado Fé, Ana y Malia se esfuerzan por modular su lengua en una conversación llena de incontenibles hipos y eructos

— Nnno.. nno venía para aquí. Mavoy a ccassaa.

— Bebe y calla.

— Ssshh… Nno, ya no me cayo.

— ¡Maria!, pon-me-me tres  xu- xuppitos.

El perro de Malia, sentado a sus pies la mira condescendiente.

En una mesa al costado de la barra hay dos que no dejan de mirarse a los ojos.  Tres en la puerta fuman y canturrean.

No, ya no puedo quedarme aquí

Si tu quieres quédate tú

Esta vida no es para mí

Y pensar que no fumabas.

No, no te perdono. No puedo hablar sin que algo se rompa.

Sabía que aparecerias.

Y entraste, con tus jeans azul  claro, tu infaltable camisa de cuadritos al tono, tu sonrisa divertida, tus manos de largos dedos delgados, tu chaqueta marrón, tu andar enérgico. Viniste directo hacia mí y te sentaste en la banqueta a mi lado. Practicamos la vieja costumbre de hablarnos sin pronunciar palabra. Me mirabas como preguntándome

— ¿Hasta cuando?

— Hasta que se me pase.

— ¿Y cuándo se te va a pasar?

— No sé, tal vez nunca.

— Pues mal te veo.

— ¡Callate!, no tenes derecho.

— Si, si que tengo. Vine a que hablemos claro de una vez, a que me digas a la cara todo lo que tengas que decir.

— ¿Acaso no lo sabes?

— Si, claro. Pero nunca  lo has dicho.

— También hay un montón de cosas que nunca me dijiste y otras que ocultaste.

—  Como todo el mundo.

— Tendrías que haberte quedado, tendrías que haber hecho el esfuerzo de  quedarte un tiempo más.

Detrás de la barra El Búlgaro nos canta

Ya no puedo quedarme aquí

Si tu quieres quédate tú

Esta vida no es para mí

Yo quiero vivir y comé jamón

Olvidar para siempre el reloj

— Todavía no entendiste

—Vete a la mierda.

— Y qué más.

— ¡Y no vuelvas!

— ¿Estás segura?

— No me jodas. Siempre estás ahí, siempre mirándome. Todo, me banque todo, tus ausencias, tu caracter de mierda, tus otras, tus culpas. Solo te pedí que aguantaras, aunque más no fuera un poco más.

— Ya está, estamos a mano.

—Lo habíamos prometido.

—Y cumplimos para bien. Todo es para bien.

— Si, claro. Todo, como  tu apuro de siempre, para ir a ninguna parte.

— ¿No hay perdón?

— Sabes que si. ¡Pero te podías haber quedado un poco más!  

El Verde Reverde nos canta a todos

Si me aburro miento yo solito me abro las heridas

Sin idea yo retengo el destino de mi pobre vida

Yo no quiero malos rencores solo busco todas las salidas

Malia había llegado al punto en el que el dedo índice se transforma en batuta, Excalibur y látigo. Con los ojos dispersos consultó el reloj, mirando a Manuel e hipando dijo

— … ¿Yatevastú?

— ¿Qué dices?

— ¡Hip!… ¿Quem llevasa mmmicsa?

Manuel asintió con la cabeza. Fé pidió otros  dos chupitos para ella y Ana. Malia miró a su perro y le explicó.

— Que ssola conntigo no lleggggamos.

Golfo, el perro de Maila me observa, luego mira a mi espalda y tras un rezongo suelta un ladrido.  Lo mirás divertido y le decis — ¡Callate soplón!— Él entiende y nuevamente se acomoda a los pies de su ama, su dueña, su humana.

Me tomas del hombro y me decis.

— Nosotros también nos vamos.

Pagué y salimos a la calle, el aire fresco de las últimas estribaciones en los negros bucos del invierno me da en la cara, el frío le explica a mi cuerpo por qué en la noche de todos los gatos pardos, todos los seres se juntan en un acompasado son de convocadas almas.  

Nadie como la noche para derribar barreras de color, tiempo, estado y distancia.

Er Migue, El Verde Reverde, Gufi, El Búlgaro o El Cuerdo, todos el mismo,  viene con nosotros canturreando:

Y con la fé ganada que ni en campos de granada,

Desterrada se sintió y vio el mañana

Agua clara, ojo reseco, para este pobre que de

Lejos, ya no dica un pulso gana

Sin mirarme, ya sin abrazarme, me preguntas

— ¿De qué te reís?

— ¡Seguro todos se piensan que voy sola!

La sinfonía de tres  carcajadas se acoplan a la noche, las estrellas, y se quedan sentadas y silbando  como testigos sobre el cartel del bar “El Pirata”

Cantamos los tres

Tu sólo quieres quererme cuando tu quieras

Cuando hueles los naranjos y la sangre se te altera

Tu sólo quieres quererme en primavera

Pero yo no soy Pinocho que el corazón tiene de madera

Como se abrazan los que ayudan, los que bailan y los que cantan, los auxiliados, los rescatados y los invidentes te abrazaste al Migue.

Los dos me hacen la venia y se van cantando y haciendo palmas y dando taconazos que solo yo escucho y veo, se van al lugar de encuentro.

A  la otra cara de la vida.

Yo quiero vivir y comé jamón

Olvidar para siempre el reloj

Caminando hacia el atardecer

Como un niño jugando otra vez

Notas: (1) Miguel Ángel Benítez Gómez: (Jerez de la Frontera; 20 de junio de 1983Ib.;6 de juliode 2004) conocido también como Er Migue, El Verde Reverde, Gufi, El Búlgaro o El Cuerdo, fue un músico español integrante y fundador con Marcos del Ojo del grupo Los Delinqüentes.

Miércoles: El viento negro y la sociedad líquida

“Como un ciego, caminando a tientas, acariciando el aire y rozando los objetos con las manos estiradas, así hace el viento negro; que es ciego y no ve dónde va, y ahora toca aquella pared, ahora esta rama, ahora aquel rostro humano, ahora la ladera de un monte, dejando en el aire y en las casas la negra huella de su leve caricia”. Viento negro, pág. 139, Curzio Malaparte

El viento es un alocado señor o una alocada señora, transita, nos moldea nos visita y abandona. ¿Quién de nosotros ama el viento? Pocos tal vez aceptan que esta condición de la naturaleza también lo es del alma humana. Vemos que hay humanos con rarezas en sus ideas, diremos que poseen viento en su cabeza. Sus angustias, o sus dificultades por encajar en la sociedad líquida les atraen hacia un interior violento, desasistido, desprotegido de leyes. Los telediarios nos avisan de estos seres que ofuscados en su dificultad dominan hasta espacios como la Iglesia con sus pecados de pederastia, o las violaciones grupales y podríamos citar hasta el infinito, pero este artículo se desquiciaría.

¿Los pecados del alma? Tal vez. En una sociedad donde los valores menguan, donde los compromisos son líquidos, muchos afirman que esto existe desde hace siglos y que ahora la tele, las redes lo magnifican. Pero las cifras atestiguan. Tres millones de personas componen las personas que están detrás de las rejas en EEUU. Una cifra que es moderna, contemporánea. Pero, ¿regresamos al pasado?

“En total, unos 164.000 convictos fueron transportados a las colonias australianas entre 1788 y 1868 a bordo de 806 barcos. La mayoría de los convictos eran ingleses y galeses (70%), irlandeses (24%), escoceses (5%) y el restante 1% procedían de asentamientos británicos en la India y Canadá, maoríes de Nueva Zelanda, chinos de Hong Kong y esclavos negros del Caribe.” (Fuente Wicki)

El viento que azota las mentes de la sociedad líquida también apareció en otras etapas de la sociedad contemporánea. Y en aquella época del naciente capitalismo en Inglaterra utilizaban un Codigo, era el Bloody Code (Código Sanguinario). “En la década de 1770 en Gran Bretaña existían 222 tipos de crimen que conllevaban la pena de muerte,5​ casi todos ellos crímenes contra la propiedad. Entre ellos se encontraban ofensas como el robo de bienes por valor superior a 5 chelines, cortar un árbol de otra propiedad, robar un animal o cazar conejos en otra propiedad. Por ejemplo, Michael Hammond y su hermana Ann, dos niños de 7 y 11 años fueron ahorcados en King´s Lynn el 28 de septiembre de 1708 por robo. Sin embargo, la prensa local no consideró excesiva la ejecución de los niños.6​” (Fuente Wickie)

Con el ascenso de la ultraderecha en toda Europa ¿regresaremos a una manera de controlar el viento que azota las mentes líquidas por medio de la represión?

#O la sociedad asumirá que los desajustes actuales provienen de la ruptura de los patrones tradicionales.

#¿Y cuáles son los nuevos patrones?

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J re Crivello

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Martes: flavus Tiber

“Echados sobre la hierba en el borde del antiguo cráter apagado del lago de Albano, parecido a una cubeta de cobre llena de agua negra, contemplábamos Roma a lo lejos, en el fondo de la llanura, donde dormía perezosamente al sol el flavus Tiber, el Tiber rubio” pág. 241, La Piel , Curzio Malaparte

¿Quién no ha visitado Roma? Desde que la vida corroe la vida está allí metida en el saco de las menciones y recuerdos del mundo. Es como una relación de amor platónica que se empecinó en cruzarse ante nosotros y dejarnos la huella del amor ingenuo. A Roma la he pateado, solo y con mi familia. Solo, tal vez durmiendo en un agujero de 1 por 1 que daba paso a una vieja mansión frente al Castel Santangelo, y acompañado por africanos. La noche se rellenaba de colores y el frio apretaba de lo lindo. También he dormido en la estación Termini, donde la colonia humana de ladrones, gentes sin cultura ni hogar vestían de oportunidades en aquella mole donde millones no hablaban. En mi última visita los hindúes nos asaltaban, ellos eran los dueños de la Santa Sede. Su llave era nuestra llave. Que paradójicas son las ciudades invadidas por gente que solo está allí para ganar dinero nacido del desencanto de las tierras que dejaron.

A pocos pasos, la muralla del Vaticano, los jardines, la ciudad hermética donde el poder decidió la suerte de los humildes. El único sitio donde al rezar, Dios aparece vestido de humano y los humanos comercian con la fe. Si, Roma es espanto, sotana, y leyes morales. Kant dice que solo hay tres aspectos que no puede la razón dominar, la creencia en Dios, las leyes morales y la libertad.

Roma es regresar a esta lucha entre la fe y la libertad. A la libertad, los humanos le buscamos por ser intima a nuestras intuiciones y no surge de la experiencia.

#La libertad viene en nuestros conocimientos antes de nacer.

Sant Jordi & Fleming: un libro muy personal

Amigos un proyecto personal ya da vida… como dice la portada del libro “Escribo cuentos para que mis lectores caminen por el precipicio”

Y en Sant Jordi en la Rambla de Vilanova firmaré con gusto. Me acompañaran otros 6 escritores Julián Fernández Cruz, Diana González, Lucas Corso, Úna Fingal, Esteban Suarez, Valentí Gómez Oliver.

En Amazon hoy… Clasificación en los más vendidos de Amazon: nº45.650 en Libros (Ver el Top 100 en Libros)
n.° 739 en Historias cortas

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