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J Re crivello

¡Piratas! (Y final) la carta de Awilda Castillo y los 512 firmantes

Tal vez los quijotes modernos no deban ya existir. Son y somos incomprendidos. Se percibe esa lucha como una pérdida de tiempo. Una razón no existencial. Cada vez hay más malos, más amigos de vivir en los límites de la Ética. Ayer lo planteaba en mi artículo, tal vez sería mejor que todos nos convirtiéramos en malos. En frágiles que no se comprometen y arrebatan a los demás su trabajo, su orgullo, su decencia. En estos días de la cruzada quijotesca que emprendí tal vez lo que más me ha molestado es los emails de compañeros que consideraban que era una empresa perdida.

Con esta carta de Awilda Castillo, escritora y persona que vive la dura realidad de Venezuela dominada por un cobarde aupado en la mentira cierro esta campaña pero seguirá abierta en la plataforma. A los 512 magníficos que han firmado en change.org les digo: ¡Gracias! Solos no estamos, están Awilda y los 512

J re crivello MasticadoresdeLetras & Fleming

Rechazo la piratería by Awilda Castillo

Los “piratas” han existido en todos los tiempos. Malhechores que se aprovechan de la ausencia de custodia sobre las pertenencias de otros.

En el mar, aun siendo tan extenso el territorio acechaban a sus presas e incursionaban en barcos que contenían tesoros de gran valor.

En la actualidad seguimos padeciendo de estos males, y el arte no se escapa de sus tentáculos. Los que hacemos vida a través de las letras, también sufrimos el embate de los piratas; los que “pescan” nuestras obras, sin ningún tipo de permiso o trámite previo.

Los que escribimos, lo hacemos dentro de un ambiente que ya es duro para el reconocimiento y la justa valoración del autor, por lo que muchas veces este debe desdoblarse en miles de malabares económicos, que le permitan sobrevivir y aún así dedicarse en alma y madrugadas a su real y verdadera pasión, la de escribir.

Se concibe un libro como hijo. A veces son meses y quién quita si hasta años en poner la palabra final. Son horas dedicadas a hacer de nuestros pensamientos la más excelente y creíble historia, a fin de que pueda ser entendida y disfrutada por quien finalmente llegue a tener el libro en sus manos o en formato digital.

Es un proceso arduo de creatividad, corrección, edición y publicación que merece todo el respeto que podamos darle.

Nadie toma al hijo de otro y lo lleva a casa para hacerlo suyo, eso sería un delito. De la misma manera quien toma una obra concebida originalmente por un escritor u autor, usurpa su propiedad al comerciarla fuera de los canales que desde un inicio se han provisto para tal fin.

Lamentablemente soy una más que ha sido objeto de dicha agresión. La creación de un mercado negro donde se venden los libros al margen de sus autores y casas editoriales, pone de manifiesto la actitud mezquina de quien lo lleva a cabo. El que quiere hacer esto de forma legal y responsable debe contactar la editorial o en su defecto al autor del libro que se estima sacar a la venta; de otra manera simplemente se enarbola la bandera de la piratería sobre el arte y justo trabajo de cualquier escritor.

Va mi más contundente rechazo a esta práctica, quizás común en estos días, pero que empobrece cada vez más la capacidad de los individuos de apreciar con justicia el trabajo de otros.

Mi libro “Tiempo para Amar” ha sido editado magistralmente por Fleming Editorial, representada por Juan re crivello, por tanto para cualquier trámite o comercio de dicha obra, debe ser autorizada por él. De lo contrario es una vulgar actividad de piratería.

Va mi más contundente rechazo a todo lo que se haga sin contar con el visto bueno de la editorial.

Con tristeza y alto reproche por esta práctica que tanto daño nos hace, me suscribo.

Awilda Castillo Alvarez

CI V-10.062.174

¿Qué tripa se te ha roto? cap. 06 y 07

Ana Fer.

by Ana Fernández

Ana se miró en el espejo, todavía guardaba algo de su belleza de juventud. Había sido una chica muy guapa, aunque ella no lo supo hasta que —siendo ya madura— fue descubriendo quién era y todo lo que atesoraba en su interior. En ese momento llegó su verdadero éxito y sus novelas empezaron a venderse como rosquillas, incluso aquellas que había escrito mucho tiempo atrás y que habían pasado sin pena ni gloria por las estanterías de las librerías.

Observó cada detalle de la cara reflejada en el espejo, algunas patas de gallo enmarcaban los ojos de un verde musgo que le recordaban las empinadas montañas de su tierra natal. Debajo  unas ojeras, fruto de la noche anterior y del despertar sobresaltado con la llamada de Marta, dejaron una huella oscura que lejos de afearla, imprimía mayor dramatismo a su mirada. Y completaban el conjunto las incipientes canas cubiertas por el rubio Nº 8 que usaba para dulcificar más su rostro.

Se quitó la ropa en el baño, contemplando su cuerpo desnudo, los años habían dejado huella, pero no le habían tratado demasiado mal,  y cerca ya del medio siglo, aún conservaba toda la anatomía en su sitio y no había estragos que necesitasen retoques estéticos; un cuerpo al que había decidido darle mucho placer desde hacía tiempo. Su última separación había sido como la carta de libertad para un reo condenado a muerte y desde entonces salía casi cada noche a desahogarse con quien estuviera dispuesto a complacerla.

Abrió la mampara de la ducha y dejó correr el agua un minuto antes de entrar. Se colocó debajo del chorro a máxima presión y cerró los ojos intentando recordar cada detalle del día anterior.

«Juan Re le llamó para hablarle de su último libro y habían quedado para cenar. A media mañana habló con Marta que se ofreció a acompañarlos. Muchos años atrás Ana les había presentado, y en los últimos encuentros percibió que entre ellos había algo más que amistad, un flirteo mal disimulado le llevaba a pensar que, o se habían acostado juntos o lo harían en breve.

Cenaron entre risas y de lo que menos hablaron fue del libro de Ana. Juan Re y Marta estaban más pendientes el uno del otro que de ella y  tomaron sin mesura más vino del recomendado. El café y dos copas más —en torno a las dos de la madrugada— hicieron el resto y Ana terminó por dejar a los dos en casa de Marta. El marido de ella estaba de viaje y no llegaría hasta la semana siguiente. Consiguió sacarles del coche mientras ellos se reían sin sentido y los dejó en la gran verja que cerraba la casa de Marta. Cuando se alejó con el coche les vio por el retrovisor, intentando abrir la pequeña puerta por la que se accedía a la finca cuando se entraba a pie. Lo último que vio fue como Juan Re le cogía el culo a su amiga y la empujaba dentro. Luego la puerta se cerró».

Se enjabonó el pelo con cuidado, luego, mientras hacía efecto la mascarilla, frotó su cuerpo con la esponja llena de jabón y se aclaró. Cogió una toalla del armario, se envolvió en ella disfrutando de su suavidad y con esa sensación confortable se recostó sobre la cama y se quedó dormida.


-07-

« ¿Y si no acepto?»

by J. re crivello

Wert entró en la sede de la Policía autonómica —los Mossos—, ya conocía este camino, cada tanto le llamaban sus superiores por algo que rozaba la ilegalidad, o para decir que le debían un favor pero le pedían otro, o que tenían un colega y lo querían introducir en el escalafón, en suma, el ruido de la burocracia y la política juntos. Se detuvo ante una puerta inmensa, el edificio era antiguo pero se habían gastado la pasta en su remodelación. La secretaria, una morena esponjosa pero funcionaria desde hace diez años le sugirió que quien le esperaba era el Jefe de los Mossos, a quien le nombraba el Conseller de Interior. Ya les conocía, a su superior directo, un nacionalista que pegaba manguerazos a los manifestantes cuando eran okupas. Al abrirse la puerta, en una sala diáfana, al fondo pudo ver al Jefe y una mujer vestida de policía, con varias condecoraciones —ahora las llevaban al estilo americano—, unos sencillos grabados en la guerrera lateral. A medida que se acercaba descubrió que la conocía. Era la estrella ascendente, joven, muy guapa, o como mínimo vistosa, hábil al comunicar, y obsesiva en las leyes. Los tres se sentaron en una mesa redonda. Sus dos interlocutores sonrieron, él sonrió, los tres sonrieron. M. Lancioni fue directo, la presentó describiendo sus servicios, su tenacidad, su forma de actuar con las leyes —un capítulo que iba directo a su mentón — por su estilo personalista, desequilibrado y volcado en la acción al borde del reglamento. Luego solo dijo tres palabras:

—Será su sucesora. Wert trago saliva, venía a la rutina y su vida cambiaba. ¿Qué le parece la idea? —preguntó el Jefe.

—Bien. Dentro de él pasaron miles de recuerdos de los años duros. Pero ¿a cuento de que enviaban a la más eficiente al distrito de Gracia? El corazón de Barcelona, donde se cocían pocos crímenes, pocos robos, pocas historias, pero donde vivían los okupas más belicosos de la ciudad. ¡Se aburrirá o hay gato encerrado! —pensó. Y el jefe continuó.

—Pero antes quiero que investigue este asesinato: «el de los cuchillos» como ya le llama la prensa junto con ella —y miró a quien se sentaba entre ambos. En los próximos meses espero que trabajen juntos, que conozca la comisaría, que tenemos proyectado fusionar con otros tres distritos. Ahora se veía el fondo del tema, la enviaban a una macro-comisaría para dar algún salto después. Un silencio cubrió sus pensamientos y Wert intentaba no incluirles en la charla, pero dirigir una macro-comisaría no era juego de niños. ¿Y para él? ¿Qué tramaban? Su jubilación o un puesto de chupatintas era lo más probable. El Jefe retomó: —Y… como no hay dos sin tres, cuando acaben la fusión y descubran al asesino, Ud. ocupará mi puesto —y sonrío. Wert esta vez ni respiro, solo preguntaría:

— ¿Jefe de los Mossos?

—Si

—Es un cargo político —dejó salir suavemente Wert pero dando a entender que no se vendía ni prestaba a manejos

—El sistema de ascenso cambiará, lo ha diseñado Esquerra republicana y la CUP, —luego agregó— Ud. será el primero que será nombrado por combinación de puntos, hoja de servicios y algo de política. Tendremos un Jefe por primera vez profesional.

— ¿Y si no acepto?

—Le jubilamos hasta que cumpla los sesenta y cinco. Pero para Ud. es un gran paso, por ahora no tendrá grandes cambios hasta que acabe la fusión y el caso del asesinato.

— ¿Por qué tienen tanto interés en un caso de asesinato que está casi sin fuelle?

—Intuimos que el escritor de derechas y antinacionalista J. Re la va a liar. Wert respiró, la Inspectora suspiró. Pasados unos segundos, la Inspectora Ma. Rawson habló por primera vez, voz suave, rapidez al pronunciar las eses y un acento que no descubría de dónde venía.

—Para mí es un placer trabajar con Wert —mientras miraba a su Jefe—, no hubiera imaginado hasta ayer que todo daría un giro tan rápido. Wert la miró y sonrió. Y dijo ya despachandose de toda hipocresía: «Y Ud. me sustituirá como Jefa de los Mossos». Ella sonrió. Lo implícito aparecía en esa carrera de rivalidades y apoyos tácitos. Wert se sentía incómodo, la pinza por primera vez le rodeaba. Luego Lancioni dijo:

—Bueno, veo que estamos de acuerdo. Wert y Ma Rawson salieron a la calle, en la acera mientras se dirigían al coche policial, ella se giró. Los ojos verdes muy claros le atraían. Wert se olió una trampa después de casi cinco años de vivir divorciado.

—Tengo una idea sobre el caso. Y dijo: el muerto fue asesinado por alguien muy caliente.

— ¿En que se basa? —preguntó Wert.

—Marta casi no ha hablado y su silencio es una forma de decirnos: ¡no podéis conmigo!

Montaron en el coche, por primera vez él no conducía, y las piernas rosadas de un vello suave y rubio le distraían, pero intuyó que iban a casa de Marta. La ciudad estaba en su cenit, mediodía, aceras llenas de vendedores, japos echando fotos, damas gruesas y tacón subido para ocultar las nalgas entubadas en faldas a la moda y una tormenta que amenazaba descargar a la hora de la siesta. La Inspectora Ma Rawson dijo:

¡We will catch her!         

Notas:

Asesor en inglés Salvador Villar

¿Qué tripa se te ha roto? -05

¿Re-sintonizamos?

by J. re crivello

Wert toco el timbre varias veces y nadie aparecía, luego preguntó a los vecinos, nadie refería la ausencia de A. Renz. La vecina más coqueta y parlanchina ante la presencia del famoso Wert soltó un poco el pico: que era un tipo duro, siempre con olor a colonia Don Algodón, vestía con tejano, y… marcaba paquete. Esto último fue una salida de tono que sonó inaudible pero fue repetida hasta tres veces al ver la cara de sorpresa de Wert. Ella la cubrió con una risa picara. Y además refirió que llevaba una moto de gran cilindrada y una vez se montó, pues él se ofreció traerla desde el mercado hasta casa y hablaron al respecto de algo que les unía: una tienda de productos ecológicos de la calle Port casi esquina Menéndez Pelayo. Wert una vez en la acera pidió una autorización judicial para entrar al piso de A. Renz y se pasó por la tienda ecológica. Allí solo decían maravillas del desaparecido y siempre terminaban en la misma descripción: «tenía un…, cómo decirle —dijo la vendedora entre las risotadas de la jefa— un así» y movió las manos como describiendo una bolsa redonda.

— ¡Un escroto! —exclamó Wert

— ¡Eso! Al entrar por el pasillo del mercado bailoteaba —agregó riendo con fuerza. Wert preguntó en las tiendas de alrededor, todas le describían como el señor tan presentable que insinuaba un cierto misterio.

— ¿Misterio? —preguntó a una vendedora. La dependienta del pescado agitó una lubina en la losa de mármol y sin cortarse agregó:

—Nadie le conocía ni trabajo, ni amores. A vosotros, los hombres —y la lubina se deslizó cerca del cuchillo— igual que al pescado, se os conoce por la boca. Y riendo remato: «Por la boca muere el pez».

Esa tarde Wert logró entrar al piso de A. Renz, todo estaba sumamente limpio y prolijo. Vio fotos, cartas, documentos, camisas apiladas y planchadas con estilo casi irreal y una colección de botas. Su ayudante exclamó:

—Este tipo es gay o bisexual. Wert asintió con la mirada y acordaron que su ayudante fuera a la calle del Pecado en Sitges y enseñara por los bares su foto por si era un habitual. Dos cartas les llamaron la atención: la primera muy corta y seca de A. Fer, decía:

«Querido

Te he presentado a Marta y está loca por ti. Me debes una. A Fer»

La otra estaba escrita por Blanca. Antes de abrirla Wert se preguntó si aún se escribían cartas físicas, con tanto e mail y WhatsApp. Era de hace un año, perfumada, y con un detalle cursi en el lateral. Un falo dibujado y estirado y palabras sueltas:

« ¡Ahora sí! La noche increíble. ¿Repetimos? ¿Re-sintonizamos?»

« ¿Comemos juntos en La Gota?»

Tuya B. Foss

Wert guardó en su bolsillo un amuleto que le llamó la atención y cerraron la puerta. Todo era demasiado explícito:

— ¡Y el pájaro ha volado! —agregó su ayudante.

—Busquemos mierda —agregó Wert. Su ayudante señaló la Calle del pecado y Blanca como lugares del rompecabezas, pero Wert intuía que el juez no daría una autorización para «limpiar» el piso de Blanca.

—Estamos de nuevo a cero —dijo. Al despedirse de su ayudante extrajo la lista de la «banda de los seis» y escribió un WhatsApp a A. Fer:

#Soy Wert, Jefe de Policía. Le visitaré en su casa mañana#. Una respuesta apareció.

#Estoy lista para defender a mi amiga# Wert sonrió. Otro mensaje apareció a continuación:

#Preséntese en la Central#

Wert intuía que los cambios por arriba traían noticias y no positivas. Comenzó a caminar por la Diagonal en dirección a la Central. La ciudad estaba engalanada del Congreso de Móviles. Todos caminaban inquietos ante una primavera tan lluviosa. Los carteles de una marca coreana de móviles hablaban de: «Humedad en los talones», «humedad en las relaciones», «humedad en la amistad»

#Humedad en el sexo# —pensó Wert— y en su cabeza retumbó: «este es un caso húmedo».

Entrevista a Antonio Caro Escobar y J. re crivello sobre MasticadoresColombia

Próximamente presentaremos aquí entrevistas a los otros gestores de MasticadoresdeLetras (Mel Gómez, Esteban Suarez, Diana Gonzalez, Victoria de la Fuente y Jean Carles Cacay)

¿Qué les llevo a crear Masticadores Colombia? ¿No es una zona aparentemente que no está en los circuitos culturales al uso?

Antonio Caro Escobar Desde que empecé en el mundo de la literatura, gracias a Juan que fue el que me (prácticamente me obligo) inscribí en el taller de escritura, y después de dos años trabajando con él y otros muchos escritores, me apetecía dar un paso más allá. Juan me propuso ser editor de Masticadores Colombia y aunque me lo pensé (lo reconozco). Los países latinos me atraen mucho, su forma de hablar, su cultura, sus costumbres, todo en general, así que porque no ayudarles a que sus escritores indis; que tengan la oportunidad que he tenido yo de llegar más allá de mis límites, que sin plataformas como Masticadores y todos los escritores, editores y editorial que hay detrás no sería tan fácil. No todos tenemos una editorial como planeta, punto rojo etc. detrás que nos dé a conocer.

J re crivello La relación con Antonio que viene desde el taller de Escritura y que le he editado un libro y ello me llevo a pensar que era la manera ideal para editar un blog juntos. Esa región es nuestra región. En un mundo globalizado lo que aparentemente está lejos es tal vez un espacio de creatividad que otros no han podido acceder para su lectura. El proyecto Masticadores impulsa el intercambio y las diferentes texturas culturales

¿Qué has publicado últimamente A. Caro y cuáles son tus proyectos? 

Bueno este año he publicado mi segundo poemario en solitario y me he embarcado en la literatura fantástica con la primera parte un libro titulado  “Los hijos de la tundra” se trata de dos libros en uno, ahora estoy trabajando en la segunda parte que consta de otros dos que espero tener lista a final de año o principios del siguiente.

¿Qué has publicado últimamente j re crivello y cuáles son tus proyectos?

He publicado 12+1 libros, estoy satisfecho. Pero tengo abundante material, tal vez los próximos vayan en la dirección de mis pre-ocupaciones reflexivas: la sociedad líquida, la I. A. y los robots.

En un mundo en red ¿es compatible la vida familiar, el trabajo y la actividad de activista cultural que los dos desempeñan?

Antonio Caro Escobar Es  difícil la verdad, más si tu pareja no comulga contigo en las actividades que haces, me refiero a que no es lectora asidua o escritora, respeta mi dedicación aunque a veces, puede sentirse un poco molesta por el tiempo que le dedico.

En cuanto al trabajo, en mi caso no tengo problemas ya que por desgracia, debido a mi enfermedad estoy incapacitado, que fue este hecho el que me llevo a reabrir mi blog y dedicarme más de lleno al mundo literario y cultural.

J re crivello Si… dejando de ver el futbol y Tele 5. Bromas aparte, hay 200 millones de Smart que circulan en los trenes que rodean Barcelona y otras ciudades. Vamos a por esa nube de lectores/ojos/chafarderos que buscan nuevas propuestas. Luego, trabajo en mi empresa (la otra Fleming dedicada a formación desde hace 20 años) solo 5 horas, y la vida me permite con mucha agenda de por medio llevar el proyecto Masticadoresdeletras que ya reúne 7 blogs y la Editorial.

Pero solo no podría, Masticadores reúne a 7 escritores conectados en distintas partes de América y España que cubren sus necesidades y que algunos se reúnen por video-app cada lunes (Diana Gonzalez, Melba Gómez, Esteban Suarez, Antonio Caro Escobar, Victoria de la Fuente, Jean Carles Cacay y yo. Y 25 escritores que participan en los cuatro talleres online y 44 escritores que han aceptado colaborar y escribir en los 6 MasticadoresdeLetras. ¡De ellos es este éxito!

¿Coral? Si, nuestro proyecto es muy coral y basado en el respeto. Cuando me preguntan si me jubilaré en diciembre, les contesto que amo esta manera de vivir y crear comunicación y cultura.

¿Para cuando el canal de YoutuBe?

Antonio Caro Escobar Yo tengo abierto mi canal en youtube desde hace ya unos años 5 años en los que publico sobre todo vídeo poemas, creados con poemas de otros/as poetas aunque inicialmente fue abierto con fines personales, vídeos de fotografías y otros temas.

J re crivello Ya, o casi ya. O sea incorporar un canal que muestres no libros, sino creadores de carne y hueso. Hablando… o mostrando los pajaritos que le rodean cuando escriben. Pero ahora, es consolidar el proyecto MasticadoresdeLetras. Es el objetivo y entre ellos MasticadoresEducación que editaré con Jean Carles Cacay y que abrirá en junio.

La degradación del planeta 05: las brujas

Les invito a darse de alta y seguir MasticadoresSalvemoselplaneta! –j re crivello

“¿Aumentó el precio del pan, se elevaron los impuestos, disminuyeron los salarios, escaseaban los puestos de trabajo? Obra de las brujas. La audacia de las diabólicas e infernales brujas no conocía límites. […] El significado práctico de la manía de las brujas consistió, así, en desplazar la responsabilidad de la crisis de la sociedad medieval tardía desde la Iglesia y el Estado a demonios imaginarios con forma humana (1) pág. 205 Marvin Harris

Y en la Edad Media fueron quemadas 500.000 brujas. Ante ello nos preguntamos ¿Cuáles serán los demonios que inventaremos ante la degradación del planeta?

Le dejo la lista…. Puede Ud. rellenar con sus fobias y simpatías. O dejar que la rellenen los populistas. O enfrentarnos a la degradación del planeta con un pensamiento racional.

Saludos y buen viernes

Notas

  • Vacas, cerdos, guerras y brujas. Marvin Harris

Mis libros Capita(lis)mo y La Aldea Líquida aparecerán en 2019

“En los próximos 30 años 150 millones de africanos emigrarán a Europa”, Stephen Smith, antropólogo, autor de “huida a Europa”. Por ello he escrito 2018 Memoria e Inmigración.

También he publicado Los Monos humanos, luego Bios y Robots, una reflexión sobre la primera etapa del cambio de humanos a Bios/Robots y las secuelas en la consciencia personal de cada uno de nosotros.

Me queda aún por publicar Capita(lis)mo, donde aparecen mis lecturas de juventud cuando con 20 años daba clases sobre El Capital De Carlos Marx, y La Aldea Líquida, una aproximación a los fenómenos de la sociedad contemporánea y sus formas de relacionarse, que continúa la reflexión de Z. Bauman.

Considero que esta etapa habrá acabado a finales de 2019.

Tal vez estos cuatro libros resumen mi forma de pensar de los últimos treinta años en los cuales he evolucionado desde la izquierda al centrismo. Y desde la visión de un capitalismo equilibrado a uno salvaje y desde una sociedad basada en las normas morales a otra laxa y frágil. La tarea puede estar cumplida, queda juzgar al lector.

J re crivello

La mascara 02: La libertad genera angustia

Amigos esta serie me incomoda, y cada día busco dotarme de paciencia para dominarla –j re

“El existencialista, cuando describe un cobarde, dice que ese cobarde es responsable de esa cobardía” Jean Paul Sartre

En cualquiera de nuestros actos nos comprometemos plenamente, pero la libertad de elección genera angustia. Consideramos que en la Sociedad Líquida la aceptación de un compromiso efímero puede liberarnos como diría Sartre de esta “pasión inútil”. Pero caminamos por unos senderos que siempre generan espacios en los cuales la soledad, el posible abandono, las refriegas de amor que no se asientan están cercanas a nosotros. Vemos en la televisión seres efímeros, acicalados, con plásticos y geles inyectados pero aburridos de esta dificultad por comprometerse con relaciones largas o profundas.

Estamos sometidos a un exceso de juventud, de querer mantenernos en una libertad de intercambios efímeros.

Esta mañana cuando iba al gimnasio, paso a mi lado una madre joven en el carro iba su hija de 6 o 7 años, y en sus manos un móvil que disparaba imágenes. Eran las 8:30. Luego imaginé que al llegar a su realidad la niña atravesaría una crisis de desapego de sus fantasías, de aquel mundo de satisfacciones efímeras y tendría que lidiar con el malo de la clase, o la buena, o las miles de etiquetas que pueblan nuestra civilización.

Y se dotaría de una máscara para sobrevivir. Tal vez allí reside nuestro desgarro, vivimos aterrados, escondidos detrás de máscaras para no mostrar nuestra autenticidad. Y si nos las quitamos, pensamos que quedaremos:

#desnudos.

Pruebe a quitársela…

¿Aparecerá este libro? ¿o lo quemaré?

Mañana La máscara -03: El capitalismo salvaje

Crece Masticadores en Facebook

Hemos abierto (con la ayuda de Frank Spoiler) un grupo en Facebook llamado MasticadoresdeLetras, para MasticadoresUSa & MasticadoresdeLetras, ya nace con 4789 miembros (el 67% mujeres y el 39% hombres, el 0,3% otros). A ello se suman a los 15.000 seguidores de Escritores Indies y la Senda.

Como siempre una parte de los lectores está en España pero una gran parte de seguidores en Latinoamérica

Esperemos que sea de vuestro agrado y se sumen contribuyendo como lectores y escritores. ¿Amamos la cultura?

Saludos J re crivello

Editor & Fundador Fleming

Aparecerá pronto: 25 Ideas para escribir

La bestia esta a punto de salir… El libro que resume mis dos años de Tutor de 50 escritores. Lo venderé por 1 Euro en e-book. Pidelo a fleminglabwork@gmail.com o sino llama a quien más odies y regalaseló

-j re crivello

Incluye: 23 actividades sobre como escribir un relato: Erótico, Desde la jungla del cerebro, fantastico, de chicos malos/chicas malas, Terror, humor, Ciencia Ficción, Policial, Tercera persona, Aventuras, Ampliar una historia, Desarrollar la escenografía, Novela historica, unir recetas y cuentos, Drama y supervivencia, Papeles privados, Lo instantaneo: Fotomatón, Construir el personaje, Relatos de viaje, True Crimen, Chick-Lit, Relatos de la selva, con el cual 50 escritores han dado a luz sus creaciones.

Y 15 Tips / Disparadores de escritura, por ejemplo: #El asesino se dejó el bigote postizo encima de la nevera#

El más leído de 2018: 30 abril 1945: Martín Alsa escapa de Berlín

Berlín 1945

Este artícuo bate las 600 lecturas en 2018, y cada año está en los primeros. by j re crivello

«Producía el efecto de carecer de esencia. Estaba muerto, vacío»,   -concluye  Abert Speer refiriéndose a Hitler.

Me despertaron a las 5 de la madrugada, me afeité y me lavé, de la tensión, el peine pasaba por el cabello con dificultad. Presentía el riesgo, mi sentido común era mi ayuda. Se presentó un General, me acompañó hasta un Volkswagen aparcado sobre la acera. El viaje hasta el refugio duró quince minutos, al llegar se veía el incendio de varios edificios, íbamos directos a la Cancillería. Intente ver a Speer, pero no estaba por ningún sitio. ¿Habrá desertado? Bajamos por un pasadizo hasta el bunker. Estaba todo destrozado, algunos oficiales corrían, otros dormían del alcohol de la noche pasada, o guardaban papeles en cajas (¿con que fin?) o, los quemaban sin miramientos. Me dejaron en un cuartucho con una silla. Llevaba en un bolsillo el tubo opaco con CICUTA. Se abrió otra puerta, un oficial me hizo una señal para entrar. El sitio imponía, apenas hice un paso, un olor asqueroso me impulso hacia atrás, era de un reptil putrefacto. La situación de Hitler era insostenible. Speer(¡1) me había informado que le mantenían con calmantes debido a sus continuos ataques de ira. Di un paso para acercarme hasta su posición. Él clavó su mirada. Sobre su cabeza se movía un Pez. Aparecía en una charca y vigilante entraba y salía. Alguna vez se me apareció y esta era la confirmación de cuál era su dueño. Pero, solo había una mitad, ¿dónde estaría la otra? Desde la entrevista con Eichmann hace unos meses, siempre aparecía cortado en dos mitades en línea recta de la cabeza hasta los pies.

Estreche su mano, se le veía demacrado, debajo de sus pestañas había unas bolsas que acentuaban su vejez y la mano izquierda le temblaba ligeramente. La habitación estaba tapizada en azul oscuro, detrás de su escritorio descansaba la bandera y a su lado un retrato alto, rectangular que llegaba al techo, donde vestía una chaqueta marrón. Al llevar el flequillo peinado más inclinado hacia el lado, le daba un cierto aire patético. Me invitó a sentarme, el se mantuvo de pie, ello me dejaba en una posición incómoda. Dijo:

_Martín (2), me han traicionado, desde la última vez que nos encontramos la lucha en el Este con la ayuda de los americanos se ha decantado en favor ruso. Alemania no merece vivir (3), debe desaparecer y ser destruida. ¡No es capaz de sostener con orgullo su futuro! Él gritaba y se movía de un lado a otro, su cola de reptil batía la silla, luego la mesa. He ordenado -continuó- que el final sea radical, primero los judíos, luego los comunistas y por último los alemanes que no merecen vivir este presente. Y… Hubo un silencio, basculó de izquierda a derecha, para continuar: Ud. y yo lo sabemos. Para ello hemos de convenir -él Pez se agito- que Ud. me entregara el remedio que me ayude a acabar mi tarea y yo le corresponderé. ¡No mencionaba el objeto de nuestro intercambio! ¿No podía hacerlo? ¿Será el Libro que dicen posee en su caja fuerte? El Pez encima se estremecía abrumado. Cogí con una mano el frasco con el líquido opaco y se lo entregue, mientras observaba que el Pez se colocaba en una posición vertical. Con su mano le cogió, lo abrió y se lo llevo a la boca bebiendo con fruición.

Me dirigí hasta la mesa a buscar un vaso de agua, al girar, vi que sus ojos se movían desorbitados. El Furher descompuesto queria vomitar lo que su garganta no toleraba. Intentaba decirme algo estirando una mano. El Pez arriba de su cabeza se retorcía, aparecía y desaparecía cubierto de llagas de sangre. Le ayude para que se estirara en el sillón, mientras un hilo dorado le caía por la boca. Se bebió el vaso que le ofrecí y comenzó a calmarse. El Pez parecía no entender lo que sucedía, por primera vez estaba fuera del espíritu que le dominaba. Constate que el Furher se moría, desparramado en aquel sillón. Había cumplido mi misión a la mitad, el Pez ahora dejaba entrever en su barriga el Libro y no podía hacer nada. De improviso un león alado dio un salto sobre el Pez tirando del pergamino, este para protegerse se sumergió en el agua. En el forcejeo un trozo saltó y fue a dar en el cuerpo de Hitler, continuo rodando hasta acabar a mis pies, lo recogí y apretándolo con fuerza lo guarde dentro de mi abrigo. Un viento huracanado empezó a barrer la habitación destrozando los muebles. El retrato del Furher se soltó de la pared. El calor me sofocaba, encima de mi espalda el león clavaba sus patas mortificándome e impidiendo saliese despedido por el remolino. La violencia amainó, las garras que me sujetaban me empujaron hacia la puerta, me rehíce e intenté abrirla, al salir dos pasillos se bifurcaban. Por uno de ellos, corrían hacia mi Goering y un General, decidí escapar en el otro sentido. Detrás sentía disparos. Pude ver como uno de ellos entraba para ver el estado del Furher, y el otro me perseguía. Al llegar al final, abro una puerta ¡espero sea la buena!, al fondo hay una escalera, subo por ella, siento detrás un silbato y como aumenta el grupo en mi búsqueda. Al llegar arriba aparece el patio, no veo gente, las bombas se escuchan muy cerca. Al fondo hay un camión, ¡pero no hay ningún coche!, decido ir hasta el. Maldito cabrón: ¿me ha traicionado? Acelero el paso y me monto y lo pongo en marcha. Una ametralladora vomita fuego desde lo alto del tejado en varias direcciones. Veo a lo lejos que varios hombres arrastran el cuerpo de Hitler hasta un montículo. En mi lateral avanza un coche. ¡Será ese cerdo! ¡Es Speer! Al acercarse con el vehículo se abre la puerta, sé que debo saltar dentro y dejar que el camión se estrelle en el muro, aunque sea… con la cabeza. ¡Ya está! Speer enfila hacia la salida, la ametralladora destroza los cristales traseros, el coche golpea contra la verja de la puerta, la fuerza nos despide hacia el centro de la calzada. El logra controlar la dirección y acelera, detrás nos persiguen dos motos y un coche. Giramos en la esquina próxima ¡esto va a reventar! Un ramillete de calles se nos abre, Speer grita como un loco:

_Tranquilo Martín. ¡Berlín es mío! Sé hacia dónde vamos… La cara desencajada de Hitler por el sufrimiento de la CICUTA quemándole el vientre se me aparece, mientras Speer escapa. De repente un grito me avisa:

_ ¡Prepárate que saltaremos!

_ ¿Qué…?. ¡Cojones!. Un fuerte empujón, al abrir la puerta me deja en el cemento, el brazo y la pierna me duelen. El salta -después de mí- y rebota contra una caja de madera. Al ponerme de pie, veo que se levanta y se acerca y me coge de un brazo empujándome por una puerta que se abre. Dentro un grupo de soldados alemanes me llevan y suben en la parte trasera de un camión. El chofer lo pone en marcha y salimos del garaje por otra travesía. Viajamos aproximadamente una hora, el brazo me duele horrores. Llegamos a un descampado. Parece un aeropuerto, ya es de noche. Speer se despide, su abrigo esta desgarrado, el brazo izquierdo sangra levemente. Escupe al suelo y dice:

_Martín ¡la guerra ha terminado! Este país respira igual que en la primera guerra: ¡a desolación y muerte! Los rusos invadirán nuestro territorio, años costará reconstruir el sueño. Pero no dude que dentro de un tiempo mis edificios volverán a respirar. Me estrecha la mano, gira, para subir a un coche. El nazi de contacto me invita a seguirle hasta un avión pequeño, al subir me recibe un: ¡hola! en español. Tomo asiento. La escuálida ave comienza el vuelo. Le pregunto a mí compañero: ¿dónde vamos?

_A Barcelona. ¡Si llegamos! –agrega, con sorna-. El calendario del navegante marca 30 de abril de 1945 (4).

Notas:

CICUTA: Al hablar de cicuta (conium maculatum) todos pensamos en un potente veneno. Los antiguos griegos utilizaban la planta para matar a los condenados a morir. De hecho, pasó a la historia gracias a Sócrates, ilustre personaje que perdió la vida bebiendo una infusión de esta planta. Juzgado por no reconocer a los dioses atenienses y por, supuestamente, corromper a la juventud, el gran filósofo griego fue condenado a morir ingiriendo el potente veneno. Fuente: http://www.fotonostra.com/albums/plantas/cicuta.htm

(¡1) Concedió una extensa y profunda entrevista para el número de junio de 1971 de la revista Playboy, en la que declaró: «Si no lo vi, es porque no quería verlo».

(2) Martín Alsa, agente secreto que actuaba entre Buenos Aires y Alemania. Luego se convirtió en el banquero más famoso del régimen de Perón de la primera época. Es un personaje creado por j re crivello de un libro que tal vez no aparezca nunca, con el título La Mirada que Habla.

(3) Alemania no merece vivir. Se refiere al plan del 19 de marzo de 1945, Hitler emitió la Orden Nerón para poner en marcha la táctica de tierra quemada tanto en Alemania como en los territorios ocupados. La orden de Hitler, por sus términos, privaba a Speer de cualquier poder para interferir con el decreto, por lo que el arquitecto se enfrentó con el Führer diciéndole que la guerra estaba perdida. Hitler le dio 24 horas para reconsiderar su posición, y cuando se reunieron ambos al día siguiente, Speer respondió «Estoy contigo incondicionalmente». Fuente Wickipedia.

(4) La muerte de Adolf Hitler, jefe del Partido Nazi y Canciller de Alemania de 1933 a 1945, se produjo el 30 de abril de 1945; Hitler se suicidó por medio de un disparo en la cabeza junto a su esposa, Eva Braun, que recurrió al envenenamiento con cianuro. La falta de información pública referente al paradero de sus restos y los informes confusos al respecto animaron los rumores de que Hitler podía haber sobrevivido al fin de la Segunda Guerra Mundial. La duda se suscitó intencionadamente por las autoridades de la Unión Soviética, que ocultaban información relevante sobre el suceso. Fuente Wickipedia

Fleming crea la Colección de Literatura Erótica

Hemos valorado con Gocho Versolari esta nueva Colección de Literatura Erótica que aparecerá en 2019 amparada por Fleming Editorial, tal vez podría opinar y sustentar los aspectos que la impulsan pero cada vez me hago más maduro, que es lo mismo que decir más tolerante en la Sociedad Líquida que nos habla Z. Bauman. Por ello la colección irá acompañada por la fundación de MasticadoresErótica&o, un blog que invita a los cientos de escritores a que colaboren con sus textos, y además aparecerá un Premio de Literatura Erótica Hispana a los textos, que entregaremos en Marzo /o abril para Sant Jordi, del que ya revelaremos datos.

that’s all folks! – j re crivello Editor Fleming Editorial

Ahora les invito a leer la presentación de Gocho Versolari

En el inicio de 2019, Editorial Fleming lanzará la colección de literatura erótica “La Forma de la Piel”. Uno de los primeros títulos será un clásico contemporáneo: la novela de Jaime Fiol “Amparo Herrera – o “creo que voy a tener que matarte” como se subtitula en esta edición. Beatriz Isoldi, escritora argentina y cuya trayectoria  se enumera al pie del artículo, nos da una idea precisa de este fabuloso texto que en cuestión de días verá la luz tutelado por nuestra editorial. 

amparo, angela 1
Jaime Fillol

By Gocho Versolari

Prólogo de Beatriz Isoldi para “Amparo Herrera, una pasión”/Jaime Fiol/2003

Los perfumes, las esencias, el arte de los perfumistas ha sido objeto de abundante literatura. El tema nos remonta a ámbitos medievales y a la inusitada capacidad y duro entrenamiento de quienes estaban destinados a este bello quehacer. También a referencias literarias como la novela “El Perfume” de Súskind cuyo protagonista fabrica una esencia irresistible con los fluidos corporales de las mujeres que asesinaba.

Cuando las síntesis aromáticas dejaron de usarse para hacer ofrendas a los dioses o para conservar a los muertos, los perfumes se convirtieron en elementos invalorables a la hora de seducir.

Una variante sobre esta temática es la que aporta Jaime Fiol: La capacidad hiperolfática que no tiene que ver con “los narices” que en Francia trabajan en los laboratorios, sino con una característica de los personajes de “Amparo Herrera”

Para Amparo, “los objetos tienen olor a madera, a flores, a cítricos, a secreciones, son dulces, salitrosos, secos, húmedos, independientemente del material que lo constituyen, de la forma, y de la utilidad. Toda cosa, dice, posee aromas”

Se da en ella la olfacia para unos perfumes, el Vol de Nuit y el Lou Lou, y el de una mezcla de cítricos, naranjas y limones. Esta receptividad provocada, acaso, por la presencia de un ganglio olfatorio en el hueso vómer, en involución en los humanos, sería la causa en la protagonista de un agrandamiento del clítoris y como consecuencia de ello, de una incontrolable actividad sexual.

Pero Amparo es mucho más que eso. ¿Acaso una personalidad enferma? ¿Una perversa sexual? ¿Una homicida? ¿Una contrabandista de drogas o una guerrillera? ¿O es víctima de su miedo a ser lo que cree ser?

Amparo, que cambia de apellidos como de personalidad, escapa a todo tipo de rotulación.

Jaime Fiol, con profundos conocimientos sobre la materia y gran imaginación, crea con Amparo un personaje multifacético, notablemente humano.

Es de destacar que en una primera novela, el autor revele total manejo de la situación dramática. Con la rigurosidad e economía de medios propio del cuento, el autor elabora esta breve novela que nos traslada a diversos lugares geográficos y diversos tiempos. No hay circunstancias ni personajes que no aparezcan como signos de algo; de este modo se va dando forma a una trama ajustada que cierra con la precisión de un policial. No es raro teniendo en cuenta que el autor es Licenciado en Criminalística.

Se maneja una focalización múltiple que permite sean los mismo personajes quienes van aportando su mirada sobre los hechos, y fracturas de tiempo que unen el comienzo y el final de la historia. Esta habilidad narrativa es una invitación al lector a involucrarse activamente en la historia para desentrañar su sentido oculto.

Beatriz Isoldi

Beatriz Isoldi nació en Buenos Aires. Profesora de Literatura y periodista, jurado en numerosos concursos literarios, coordinadora de talleres literarios. Entre sus libros publicados figuran: Cuentos desde Amogán, Los amores imposibles(Novela – Premio del Fondo Nacional de las Artes), Encuentro con Venus (Cuentos – Faja de Honor de la SADE), Paisaje de la Batalla (cuentos), ¿Dónde estás? (cuentos infantiles), La noche de la luna roja (Cuentos – Primer Premio otorgado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires), El Pacto Secreto (Ensayo – Primer Premio otorgado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires) y Variaciones sobre un tema de Salieri

D. Roccosick


Amigos:

He releído, y corregido este clásico de cuentos que edite hace unos años, y he cambiado su portada también. Editorial Fleming lo publicará en los próximos días. Solo tienen que comprarlo y esconderlo en el bolsillo de alguno como premio a su amistad,,, en estas navidades y contar el tic tac hasta que estalle (y reírnos de nuestro amigo/a) -j re

Mother -05: la Masacre de Ezeiza (a)

Portada B

Lara me previno, recuerdo que por aquellos días me dio por escribir en una agenda loque me parecía más importante -era el 18 de junio- y había apuntado un mensaje en papel que me habían entregado: “estaré allí por la noche, estamos preparando la llegada de Perón y solo dispongo de la noche. Y hace frio, mucho frío y espero pasar una cálida noche. A ver si cambias de menú, tanto sándwich me está saliendo un culo que… Ensalada… prepara un plato de ensalada”. Y así fue, después de casi una semana encerrado y mirando por una ventana a la calle o por la otra al jardín interior, me afeite y decidí comprar lechuga, tomate y algún aderezo. En un lado del comedor se amontonaban las cajas de pizza a domicilio y en el otro las cartas de Mother. Seguía con el tema del 122 y lo que le había costado comprar ese asiento en el avión de regreso de Perón. ¡Una millonada! Y ahora meterían a algún alcahuete, a algún seguidor. Estaba de muy mal humor. Me importaba un pito. Las calles deBuenos Aires aparecían empapeladas por los sindicatos y la foto del que llegaba. Y autobombo por doquier. Mi humor estaba desquiciado con tanto recibimiento. El tendero de la esquina un árabe del montón no paraba depreguntar: “¿Irá? Si va me puede traer un papelito. Dicen que tiraran papelitos, millones de papelitos”.

¡Que mierda!–pensé. Aguantar que el cielo y todo ese campo cercano al aeropuerto de Ezeizase transformara en una fiesta popular. Agregué una botella de vino y algo de fruta a la compra. A Lara le gustaban las manzanas, aquellas rojas que traían del Sur. En la puerta ya estaba la carta del día de Mother, ni la abrí. Limpiela cocina y el baño. Y luego en el piso de arriba cambie las sabanas. Ni siquiera me atrevía a poner la televisión, estaría conectada con algún comentario desde Madrid que decía que el viejo ya tenía las bolas afeitadas y redondas y sus secuaces la máquina paracontar el dinero. En fin decidí leer un libro hasta la noche. Al mediodía sonó el teléfono. Era la señora que atendía a Mother que preguntaba si había leído la carta. Prefería contestar con un sí, una mentira. Y escuchar nuevamente: “Y… ¿Qué?” —dije

— Veo que no la ha leído, dígame algo que su madre quiere respuesta. Colgué. Estaba de muy mal humor.
Lara llego cerca de las 8 de la noche. Estaba radiante, al verla entrar mi corazón dio un salto, hacía tiempo que no amaba hasta la medula. Comimos en el comedor y ella pregunto.
—Y bien ¿Irás a recibir al General?
—Si. Iré solo y en bici.
— ¿En bici? Su risa lleno el ambiente. Te la robarán.
—Por ello, tengo una bici antigua y le dejare en un descampado. Todo aquello es un gran descampado, luego regresare en algún autobús de militantes. Me colare. Me dejarán pues tengo cara de peronista. Esta última observación acida, de gente sin fe ni amor al cambio, de populista aborregado, le disgusto, pero ella me contó, que estaría detrás de una gran pancarta que cruzaría de punta a punta muy cerca del escenario y que diría “Montoneros”. Luego agregó: “nos preparamos para copar el acto y soltarle cuatro frescas a los que rodean al General. ¡Se verá quien manda en el pueblo!” Asentí, sentía que esa pelea no me afectaba, que ellos irían a por todas y los otros… también. Nos fuimos a la cama pronto. La noche especial se transformó, pude ver como ella se dormía exhausta.

Mother: Perón y Evita -04

Portada A…

Esta novela ya tiene dos portadas hoy aparece una de ellas, pues tengo dudas cual elegir -j re

“Usted huele como a mí me gusta,coronel. A cigarrillos Condal y a pastillas de menta: sólo le falta un poquitode colonia Atkinsons” Tomás Eloy Martinez, dialogo imaginario de Evita y Perón.(1)

De la caja de mi abuelo, que hace días deseaba abrir, pude poner sobre una mesa las diferentes hojas sueltas, todas escritas por detrás en la parte trasera de las facturas impresas en los años 50, en una imprenta que ponía Hermanos Carrizo. Sumaban varios montones y en todos con un bolígrafo rojo desgranaba ideas o sentimientos de aquella época. Nunca me pregunté si mi abuelo había sido escritor, pero delante de mí estaban observaciones, pautas, ideas y hasta imágenes de ficción como la siguiente:

“El General se insinuó. Ella fue directa y sin arrepentimiento. Le entretuvo dentro de su magia. Un compromiso mutuo había nacido. De aquel granado intercambio de genes y ambiciones, cada uno pagaría su cuota. Ella quizás, siempre sobreactuada, aunque marcaría un estilo y una adecuada razón de existir. El Estado le daría un sitio sublime, que sin torta y pan, este ajuar le sabría un buen resultado. Sin más deseo que el carnal, supo montar en sus sueños, para demostrar que alguien venido de provincias puede ser dueño de la imaginación del pueblo.

Él, camarada genial de la mentira. Supo desde aquel primer día, que la mujer adscrita a su poder, tenía más diligencia que una buena amante. Le hizo un sitio, le amo a su manera. Inclusive permitió que su existencia, fuera hasta más allá de la realidad. Y, cuando el sueño se hizo grande, él, un grande, Perón, tuvo que aguantar que el globo estallase, para con ello llenar a todos de pecado, y a él, de recuerdo. Pero el tiempo se agotó. Y los últimos años, aquellos que van del 52 al 1955, sin aquella lírica investida de mujer, sólo fue, un antiguo jefe de escuadrón de aventureros, en las cuales, unas adolescentes, le alegraron retina y carne”. Desde luego —pensé, que refleja muy bien aquella época, dejé el papel dentro de una carpeta y lo subtitulé con antes del 1955.

Iba a mirar otro, cuando sonó el timbre, bajé y vi que una carta de Mother que había pasado debajo de la puerta. Ahora ya no me llegaban a través del correo sino que pagaba a alguien para que me las diera, ponía:

Con respecto a lo que preguntas de tu abuelo, no era escritor, pero escribía en bolígrafo rojo todo lo que se le venía a la cabeza. Está todo en el altillo en una caja. Hace calor, parece que Buenos Aires se derrite. ¿Cuándo vendrás a verme? M.

Siempre firmaba M, no era capaz ni siquiera de dejar salir todo lo que sentía. Me asomé a una ventana, el jardín de la casona dejaba que mi espíritu se uniera  a él y me tranquilizaba. El día seria largo, faltaba poco para el 20 de junio en que llegaría el General. Estaba harto de esta milonga y de su retorno. Su regreso traerá envidia, rencor y mentira. Vuelve senil y solo es un recuerdo de su poder. En ese acolchado de ego, el país se derretirá en sangre, para que este converso recupere galones, siesta y poder. Tome una hoja y escribí a Mother:

No usaré el asiento del avión, el 122 que has comprado y regresa con el General. Puedes dárselo a alguno a cambio de un favor. Mario. Lo tenía decidido iría a Ezeiza, a la concentración que recibiría a Perón. Bueno, todos estarían allí. Todo el país.

(1)Nota:Texto tomado de La Guarida del Lobo.Pág 259. Autor Javier Juárez. Editorial Malabar, 2007

(2)Ezeiza y el regreso de Perón: El15 de junio de 1973,el presidente de Argentina en ejercicio, Héctor José Cámpora viajó en visita oficial a España paraacompañar a Perón en su retorno definitivo al país. Perón no fue a recibirlo alaeropuerto ni concurrió a su alojamiento en el Palacio de la Moncloa por lo que el Presidentefue a verlo a su residencia de Puerta de Hierro. Al día siguiente, Perón sequejó de la falta de decisiones de su gobierno que favorecía a los provocadoresy le anticipó que no concurriría a la cena de gala con la cual FranciscoFranco agasajaba esa noche a Cámpora.

Para la recepción a Perón se organizó un acto cuyo lugar el expresidente dejó con calculada indiferencia a la elección de las autoridades partidarias.2​ Una vez desechadas las propuestas de quienes proponían hacerlo en la Plaza de Mayo o en la Avenida 9 de julio. Cámpora optó –a proposición del general retirado Jorge Manuel Osinde– por el cruce de la autopista Ricchieri con la ruta 205, sobre el puente del Trébol, a 3 kilómetros del Aeropuerto de Ezeiza. (Fuente Wickipedia)

El tamaño no importa: Mini-cerebros y Robots

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Le invito a leer la serie que publicaré esta semana: Sexo, reproducción de la especie y robótica; El tamaño no importa: los mini-cerebros; ¿Los robots nos enriquecerán o nos reemplazarán?; ¿Podrá la conciencia –algún día- emigrar al robot? -j re

“Hyun recordó a un investigador, en tono de broma, que el laboratorio había cantado “Feliz cumpleaños” a un organoide cuando cumplió un año. Algunos investigadores están implantando organoides en cerebros de roedores, donde pueden permanecer con vida por más tiempo y crecer más maduros. Otros están construyendo múltiples organoides que representan diferentes partes del cerebro, como el hipocampo, que está involucrado en la memoria.¿Podemos imaginar bolas de células cerebrales humanas super-especializadas? Es posible. Y además, que piensen tan rápido en una dirección o en otra generando mundos esquizoides y depravados con capacidad de atemorizar a los robots y disputarles su terreno más seguro: el genio matemático transformado en bits” (Fuente Infobae)

Los nuevos ‘mini-cerebros’ son en realidad bolas de células cerebrales humanas que crecen y son capaces de formar estructuras similares a las del cerebro en tan solo dos meses. Su tamaño es de solo 350 micras, y pueden ser reproducidos de manera exacta en un número de varios cientos de millares –en una placa de laboratorio caben hasta un centenar de estos ‘mini-cerebros’.

Transcurridas ocho semanas, los ‘mini-cerebros’ desarrollan cuatro tipos de neuronas y dos tipos de células estructurales –astrocitos y oligodendrocitos– que finalmente generan mielina, que además de recubrir los axones neuronales permite una comunicación más rápida entre las células cerebrales.

El escándalo Bio provendrá del desarrollo de mini-cerebros con capacidad reflexiva. ¿Podemos imaginar deportistas estimulados por los avances de la ciencia para competir y romper marcas inimaginables? Es posible. ¿Podemos imaginar bolas de células cerebrales humanas super-especializadas? Es posible. Y además que piensen tan rápido en una dirección o en otra generando mundos esquizoides y depravados con capacidad de atemorizar a los robots y disputarles su terreno más seguro: el genio matemático transformado en bits.

Con lo cual, la energía y la capacidad de procesar bits será un terreno de luchas de caníbales metálicos o bolas de células agrupadas para dominar la Humanidad. La ética habrá muerto, la moral no existirá, y la razón estará prisionera de utopías futuristas basadas en el poder.

Solo el mundo resistirá… si el trabajo cooperativo destruye las alianzas e instaura reinos de paz. Pero lo veo difícil, muy difícil. Y además surge la pregunta de Insoo Hyun de la Universidad Case Western Reserve:

“Si, en el ocaso de la vida, el cerebro es lo que examinas para saber si alguien ha muerto, al comienzo de la vida hay un punto en el que puedes decir: ‘Mira, ¿el cerebro está al principio de la vida?”.

Este artículo aparece en mi libro, Monos&humanos, Bios y Robots Link

 

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