Buscar

Barcelona / j re crivello

Escritor y Editor

Agosto -21: Laberintos by Rafael R. Costa

Agosto -21: Laberintos by Rafael R. Costa

Laberintos de Senderos con Curva, de Callejones Sin Salida, Laberintos de la Gran Zimbabwe, de Paredes de Troya, de Setos Gemelos, de Bifurcación de la Letra Tau y de Giros de la Sigma Mayor en Herradura, Laberintos de Almadraba y de Lomos de Jirafa…

Es posible hallarlos grabados en monedas, tallados en madera, dibujados en láminas de pizarra, tejidos en mantas, pecheras y cestos, arañados en piedras, trazados en el desierto, en playas o en laderas de montañas suaves, formados en mosaicos, a la entrada y salida de los templos, en las lápidas de las tumbas e incluso excavados en los más duros terrenos…

Agosto -23: Él, by Victor Chamizo

Agosto 23: Él by Victor Chamizo   

Él estaba allí, en un ángulo de la sala que lo sumía en una oscuridad incómoda y protectora, al mismo tiempo. Familiares y amigos ocupaban las sillas que se habían dispuesto para el acto. El féretro yacía sobre una cinta transportadora que llevaría a Luis a metamorfosearse en cenizas.

Nadie lo miró. Sintió alivio por ello, mientras unas lágrimas incontenibles e incontenidas resbalaban por sus mejillas. El hondo silencio le taladraba el cerebro. Algunas toses, el movimiento de acomodo en las sillas, carraspeos lo interrumpían de vez en cuando.

Chirriaron las patas de una silla al desplazarse sobre el suelo. Luego unos pasos se dirigieron hacia una especie de estrado donde se había dispuesto un atril, resonando en la estancia casi como aldabonazos.

El sonido del micrófono, al tratar de acomodarlo a la altura del encargado de dirigir las palabras de despedida, inundó el recinto. Una voz grave, triste, circunspecta, narró, de forma sucinta, la historia de Luis. Una vida corta, pero intensa, dijo. Una vida de compromiso y de lucha.  Una vida de dedicación a la causa, y una muerte indigna, fueron palabras que se arrastraron a lo largo de los muros y del techo abovedado y que llegaron hasta sus oídos para recrear imágenes de un pasado no tan lejano, compartiendo ideas en algún rincón de una cafetería, planificando estrategias en una habitación, disfrutando de la música en algún concierto, viajando en un tren hacia algún lugar remoto, durmiendo juntos en una tienda de campaña…

Ahora todo había terminado, pensaba, mientras la voz del que hablaba había sido sustituida por la música envolvente del chelo de Pau Casals interpretando A l’enterramen d’un nin. No se habían producido aplausos.

Había albergado muchas dudas, pero, al fin, había decidido acudir. Fue un error haberse dejado aquella nota en el bar. Fue otro error haber huido cuando el grupo de fascistas con la cara tapada los agredió. Tuvo que haberse quedado. Tuvo que haberles hecho frente junto a él, pasase lo que pasase. Una cobardía, una traición con la que cargaría el resto de su vida. Le odiarían todos: los amigos, la familia, los compañeros… Sería una pesada mochila que transportaría hasta el final de sus días, meditaba, al tiempo que un torrente de lágrimas se precipitaba desde sus ojos. Mientras, el breve acto había concluido. Alzó la vista, y su mirada se cruzó con la de la madre de Luis cuando abandonaba la sordidez del recinto, los ojos inflamados, el rostro contraído, los labios resecos, la mirada vacía. Ella se detuvo. Y luego se dirigió hacia él. Notó que su cuerpo se estremecía de pronto, como si todo el peso del mundo le cayese encima de golpe.

Cuando quiso darse cuenta sintió unos brazos alrededor de su cuello y un cálido beso en la humedad de sus mejillas.

MasticadoresFocus les presenta los temas próximos

En MasticadoresFocus desarrollaremos una manera de presentar diferente, cada semana será un breve dossier de 3 o 4 artículos políticos o de ficción política. A continuación les presentamos los temas que aparecerán durante los próximos meses y les invitamos a participar con algún artículo y someterlo al comité de redacción. (fleminglabwork@gmail.com) Participar es lo importante, esperamos vuestras colaboraciones.

Un saludo cordial j re crivello

Temas

Hong Kong

El peronismo & el populismo

Puerto Rico

Mitos (Miriam Stteford, perros callejeros, u otros)

Brexit ¿El Reino Unido se transformará en colonia de EEUU?

Drogas Control o liberalización

Como regular los titanes digitales (Amazon, Facebook, etc.)

El deseo femenino ¡Glup!

Los Hispanos despiertan

Economía física o economía virtual

Los Menas ¿vendrán más?

Agua, sed y territorios

Robots, Humanos y Bios

Peronismo & Populismo -01

“Para contar la historia de la Argentina hay que empezar por los cadáveres. No sólo el de Evita, cuya peregrinación es la más famosa, pero no la única, ni la más larga. O empezar por los exiliados. Tal vez no haya ningún país en el mundo en el que tantos grandes hombres hayan tenido que irse a morir fuera, como si la grandeza fuese una razón suficiente para no poder quedarse del todo. Si se hiciera una lista de países, una lista clasificatoria, ordenándolos de acuerdo con sus próceres muertos en el exilio, tal vez la Argentina ocupara el primer puesto, porque desde el padre San Martín en adelante casi todos aquellos que hicieron algo por la nación acabaron en otra parte: Mariano Moreno, el jacobino de la Revolución de Mayo, el primer desaparecido, en alta mar. Y Juan Bautista Alberdi, el creador de la Constitución, en Francia. Y Domingo Faustino Sarmiento, el maestro por excelencia, en el Paraguay. Y Juan Manuel de Rosas, dictador y arquitecto de la clase dirigente ahora perdida, en Inglaterra.

El panteón argentino es nutrido”… (1)

Continuar leyendo en MasticadoresdeLetrasFocus

(1)Muertos, exiliados, bastardos y libros. La genealogía literaria de Tomás Eloy Martínez por Horacio Vázquez-Rial Escritor -ya fallecido (Buenos Aires-Madrid)

Agosto -20: by María José Moreno

Agosto -20: by María José Moreno

“La naturaleza nunca hace nada sin motivo” Aristóteles

¡Amo la naturaleza!… Yo, un hombre, que domina sobre todo ser viviente al divisar la inmensidad del océano, parezco diminuto; así debe sentirse una estrella en el sempiterno firmamento o una gota de agua en la corriente de un río que fluye turbulenta. En verdad, no soy más que una mota del vasto universo, mi vida un grano de arena, mi familia, pequeñas moléculas que chocan entre sí más a menudo de lo que desearía…

¡No somos nada frente a la naturaleza! ¡Odio la naturaleza!…, me baja la autoestima.

Agosto -19: En el altillo by Diego Sergio Miranda

Agosto -19: En el altillo by Diego Sergio Miranda

Ese día tenía una terrible migraña, en realidad hace años que la sufro. Pero ese día fue distinto. Al momento fue una sensación adormecedora, caliente en la parte de atrás de la cabeza y caí. Lo próximo que recuerdo es despertar con un dolor intenso y una sed insoportable.

            — ¡Agua! —grité—. ¡Tengo and sed!

            —¡Auxilio, ayuda! —Otra voz gritó—. ¿Dónde estoy?

            Una tercera voz susurrante, nos dijo que nos calláramos.

            —¿Dónde estoy? ¿Quién es usted? —preguntó la primera voz.

            —Shhh… No sé dónde estamos, solo sé que es un altillo.

            —¿Cómo Sabe que es altillo? —interrumpí y la tercera voz siguió explicando—. Lo escucho caminar ahí, debajo nuestro. Ya mató a dos ayer, mantenga la voz baja para que no venga por nosotros también.

            Poco a poco mi nuevo amigo —la tercera voz— nos contó que estábamos con los ojos vendados y que no sabía cuánto tiempo llevábamos ahí.

            Al segundo día o, mejor dicho, después de varias horas desperté y noté al momento que ya no tenía los ojos vendados, pero aun así no veía absolutamente nada.

            —Amigo ¿estás ahí? —susurré

            —¡Auxilio! —Una voz distinta gritaba en angustia. 

            —Shhh… Por favor no grites, no voy a hacerte daño —exclamé en un grito ahogado

            —¿Quién habla? ¡Auxilio, auxilio!

            —No por favor, estamos en un altillo y…

            La puerta se abrió. La silueta de un hombre apareció y se llevó a rastras al nuevo. Yo permanecí en silencio, como si el terror me hubiese robado el sonido. Afuera llovía y yo estaba solo en la más tangible obscuridad, en el altillo.

            — ¿Dónde estoy? ¡No me puedo mover AUXILIO! —Una nueva voz gritaba—. ¡Auxilio, ayuda!

            Esta vez guardé silencio, la cuarta voz que había sido arrastrada por la puerta, nunca volvió y no sé cuándo, pero las otras dos también desaparecieron. Yo ya perdía la cuenta de cuantas siestas había tomado. La falta de comida y agua me habían debilitado, la nueva voz seguía gritando por ayuda. Mis ojos entreabiertos, casi adivinaron otra vez la misma escena; solo que esta vez escuché la voz del perverso: «Volveré por ti».

            «¡Esa voz! La conozco, pero ¿de dónde? ¿De quién es esa voz?!», me dije.

            Varias siestas pasaron ya, quizás cuatro o cinco. No sé. Encontré algo de agua y comida al despertar. Mis labios resecos y con manos temblorosas bebí. Entonces decidí que era tiempo de terminar con esta pesadilla.

            —¡Auxilio, auxilio! ¡Ayúdenme, aquí en el altillo!

            No bien la puerta se abrió y la silueta se asomó, me abalancé sobre el desgraciado y lo sujeté por el cuello.

            —¡¿Por qué maldito por qué?!

            Entonces escuché su voz otra vez.

            —Estamos listos…

            ¡Esa voz, su voz, mi voz! —Tuve tantas siestas callado en la oscuridad que olvidé mi propia voz—. Estamos listos para salir a la luz…

            Parado frente al espejo, mirada inerte, escucho una voz que viene desde el altillo.

            —¡Auxilio, ayuda por favor!

            Parado frente al espejo sonrío y él vuelve a decir:

            —Estamos listos…

Mañana en masticadoresFocus: Peronismo & Populismo

MasticadoresdeLetrasFocus regresa esta próxima semana con: Argentina, el peronismo y su caja de Pandora, a partir del martes. Adelantamos algunos fragmentos. https://masticadoresdeletrasfocus.wordpress.com

“Perón se comportaba alegre y su espacio corporal se abalanzaba sobre la mesa si ganaba y se retraía al perder. Era un jugador nato, él sabía mentir, oculto detrás de una fachada espesa y desigual. A lo sumo se podían intuir sus verdaderas emociones.
La partida duró unas tres horas. Al final, los honores se los llevó mi amigo y el General”
Mother: La astucia es parte del poder j re crivello Escritor-Editor (Barcelona)

“Para contar la historia de la Argentina hay que empezar por los cadáveres. No sólo el de Evita, cuya peregrinación es la más famosa, pero no la única, ni la más larga. O empezar por los exiliados. Tal vez no haya ningún país en el mundo en el que tantos grandes hombres hayan tenido que irse a morir fuera, como si la grandeza fuese una razón suficiente para no poder quedarse del todo. Si se hiciera una lista de países, una lista clasificatoria, ordenándolos de acuerdo con sus próceres muertos en el exilio, tal vez la Argentina ocupara el primer puesto, porque desde el padre San Martín en adelante casi todos aquellos que hicieron algo por la nación acabaron en otra parte: Mariano Moreno, el jacobino de la Revolución de Mayo, el primer desaparecido, en alta mar. Y Juan Bautista Alberdi, el creador de la Constitución, en Francia. Y Domingo Faustino Sarmiento, el maestro por excelencia, en el Paraguay. Y Juan Manuel de Rosas, dictador y arquitecto de la clase dirigente ahora perdida, en Inglaterra.

El panteón argentino es nutrido”. Muertos, exiliados, bastardos y libros. La genealogía literaria de Tomás Eloy Martínez por Horacio Vázquez-Rial Escritor -ya fallecido (Buenos Aires-Madrid)

“En 1951 se celebró el Día del Petróleo y Perón y Evita saludaron a las distintas delegaciones que llegaban de los puntos más lejanos del país. Una multitud se reunió en la Plaza de Mayo. Obreros traspirados llegaron presididos por sus queridos líderes gremiales.

 Entre los metalúrgicos había un muchacho humilde y trabajador: Antonio. Era muy joven y siendo niño había admirado al coronel Perón quien desde la Secretaría de Trabajo repartía sus bendiciones a las masas.

 Antonio había forjado en su fábrica el mástil de una bandera celeste y blanca con una varilla de acero larga y brillante que terminaba en una punta aguda y filosa. Cantó con la multitud la marcha peronista, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y su vista se clavaba en Perón y Evita, que, desde el legendario balcón, saludaban a la multitud. En el colmo del entusiasmo, Antonio arrojó hacia arriba la bandera, cuya asta fue a clavarse en el corazón de un gorrión que en ese momento sobrevolaba la plaza. El ave cayó muerta. Los obreros que estaban junto a Antonio dejaron de cantar y se apartaron: el pequeño pájaro se agitaba en sus últimos estertores, mientras una mancha roja cada vez más grande iba cubriendo su pecho ceniciento.

 Un líder metalúrgico, conocido como El Gran Lorenzo, se acercó a Antonio y lo tomó de las solapas. ¿Sabés lo que hiciste, mocoso?”. El gorrión anuncia by Gocho Versolari (Buenos Aires- EEUU)

“Choripan para hoy, hambre para mañana” Isaac Ré Delgado Economista (Barcelona-Madrid

Alberto Fernández era, a principios de este año, un antiguo jefe de ministros de Néstor y Cristina Kirchner que se había alejado de los focos políticos y daba clases en la Universidad de Buenos Aires. Hace exactamente tres meses, Cristina Fernández de Kirchner le convenció para que fuera candidato a la presidencia, con ella como vicepresidenta. El gobierno de Mauricio Macri se mofó de la maniobra, calificó a Alberto de pelele del kirchnerismo y creyó que tenía la reelección prácticamente ganada. Hoy, tras arrasar en unas elecciones primarias que no significaban nada pero acabaron significando mucho, Alberto Fernández se ha convertido en presidente virtual y gran favorito ante la decisiva votación de octubre. En cien días, Argentina y la vida de un hombre discreto han dado un vuelco”. By Enric González Periodista El País

Agosto -18: Don Lisandro y su teoría de la legión de los malditos by Claudio Nigro

Agosto -18: Don Lisandro y su teoría de la legión de los malditos by Claudio Nigro

Hoy me desperté como siempre temprano, pero había tenido una noche de sueño incierto y discontinuo; las noticias del ámbito político nacional de los días anteriores me quemaban la cabeza, no lograba digerir la precariedad de la oferta de “supermercado” que nos vendían los políticos de turno.

Mientras tomaba mi desayuno, mi señora me observaba como gesticulaba y salían palabras de la boca sin sentido aparente, entonces ella me dice:

-Alberto, ¿porque no terminas tu desayuno y sales a caminar?; así te despejas, ¡bah! digo, no sé qué te parece — expresó con algún grado de fastidio.

Tal vez así dejas hablar sólo como un loco — sentenció finalmente.

-Si amor, voy a hacer eso, tal vez pueda despejarme (un poco) — contesté con la cabeza agacha y cierto grado de resignación, porque más que una recomendación, pareció una orden.

Levante la taza y los cubiertos, los dejé sobre la mesada de la cocina, me arreglé un poco y partí hacia la calle en búsqueda de aire fresco para calmar mi ansiedad.

Había caminado unos 2km, cuando me cruce con Don Lisandro, que estaba sentado en la puerta de su casa tomando mate como siempre.

Era un personaje típico de pueblo, piel curtida por el sol, con más arrugas en la cara que un perro Shar Pei, sus manos sentenciaban la dura vida que llevó; todos lo conocían por sus profundas reflexiones, sorprendentemente certeras porque apenas sabía leer y escribir.

-Buen día Don Alberto, ¿qué pasó, lo echaron de la casa? — me dijo el viejo, y ahí nomás soltó una carcajada.

– Don Lisandro, es que la patrona dice que ando como loco malo y (me) mandó a pastorear un poco ¿sabe? — le contesté con una sonrisa.

– Venga pa’cá, siéntese un rato y tomemos unos matecitos así conversamos, ¡tal vez, (así) se le pase la mala yerba! — el viejo zorro ya estaba percibiendo mi estado de ánimo.

– Sabe que pasa Don Lisandro, es que anoche después de ver los noticieros y los programas políticos quede envenenado; ¡no puedo soportar tanta hipocresía de estos mierdas!; nos quieren dar aspirinas para el cáncer, ¿me entiende?

Y ahí después de un breve instante que se quedó mirando fijamente y sin pestañear, se fregó el rostro como si fuera la lámpara de Aladino, como algo mágico comenzaron a brotar reflexiones que sorprenderían a más de algún intelectual.

– Mire Don Alberto yo tengo 78 años vividos en esta bendita tierra, y jamás pude pasar de aquella puerta — señaló hacia lo lejos con su dedo.

– ¿Cual Don Lisandro? — pregunte inocentemente, ya pensando que el viejo estaba desvariando.

Que cosa me está señalando mi viejo, no le entiendo — le remarqué
– ¡mi’jo!, lo mismo que Ud. no ve, tampoco lo ven esos personajes que Ud. critica; y como no lo ven tampoco te lo dan, por eso nunca pasé de pobre — sinceramente hasta ese momento no entendí que me estaba diciendo. Amigo — continuó, ¡yo no ando pidiendo plata! ¡No!, nada de eso ¡Nunca lo hice! solo quería educación y trabajo pa’ poder ganarme el pan; pero a cambio ¿Que nos dan?, miseria pa’ que sólo seamos unos pobres mendigos y así poder llevarnos cargando las miserias como burros a la montaña, calladitos y a paso firme.

Con la boca casi abierta, me acomode en pequeña silla matera para escuchar con más atención hacia donde llevaría esta conversación. Continuó el viejo sabio, casi sin interrupción salvo para dar algún que otro sorbo al mate lavado.

-Le viá’ decir más, porque se me ha calentao el pico, ¿sabe? – continuaba el viejo. Muchas veces me tira el cordón del garguero pensando como nos oscurecen la memoria, te fusilan sin piedad, siembran enfermos, les sirve el luto, salen a cosechar orejas tibias.

Estas arrugas en la cara son de tanto fruncir el ceño por esta gesta de miseria de todos estos años. ¡no! mi amigo, lo que Ud. ve ahora es de antaño; ¿sino como ellos viven?

Cada diente que me falta en la boca me lo han reemplazao por la semilla de la ignorancia pa’ que le plante en mi cabeza; ¡já! Eso ellos creyeron — sentenció nuevamente.

Tenemos una miseria crónica, nos dan ladrillos y chapas para que construyamos nuestras propias cárceles, ahí quedamos aislados, en silencio y con esperanza hambrienta al cuidado de esta legión de  los malditos — giró levemente la cabeza como señalando su casa para que vea el ejemplo de lo que él me estaba diciendo.

Un silencio profundo se hizo presente, yo con la mirada anonadada; él, observando al piso, movió su pie derecho enfundando en una vieja alpargata de soga, removió un poco de tierra, como buscando una esperanza perdida o enterrada.

Levantó su mirada luego de unos minutos y me dijo:

-Quiere otro matecito, así no se me va rengo; ¡ja ja! Espero no haberlo dejáu con el coco más revuelto que como lo trajo.

Sonreí, y contesté, luego de tomar el mate lavado

-Muchas gracias Don Lisandro; ¡fue un verdadero placer! — le di la mano y retomé mi caminada, mirando hacia ese lugar donde su dedo sentenciador me había marcado; ciertamente no había nada y había todo.

Me brotó un sordo deseo de prometerle al viejo sabio que cuando llegue el día su partida lo enterraría allá lejos detrás de esa puerta que mi propia limitación no dejaba ver.

Mientras caminaba recordaba esa expresión tan certera: “La legión de Los Malditos”; llegó a mi memoria ese momento una frase que alguna vez leí:

 “… no es casualidad que la destrucción de los recuerdos sea una de las medidas típicas de la dominación totalitaria”, que si mal no recuerdo era de Juan Bautista Metz Ciertamente — pensé—, las derrotas, las muertes, la esperanza hambrienta, son el fetichismo de estos Héroes que reinan La Legión de Los Malditos.

Agosto -17: la Guerra by Carlos Usín

Pueden ver la lista de los que participan en mi blog en Agosto al final -j re crivello

Agosto -17: la Guerra Carlos Usín

La Guerra Civil española, terminó en 1939. Franco, el dictador, falleció en 1975. Más tarde, los españoles, dimos una lección al mundo y pasamos de una dictadura a una democracia plena, firmando una paz entre los bandos que se enfrentaron en la guerra (izquierdas y derechas) en lo que se llamó la Transición. Y después, en 1978, votamos nuestra Constitución.

Ahora, 80 años después de aquella tragedia, los hay que se empeñan en recordar todo el dolor y el sufrimiento y se empeñan en buscar por las cunetas de España, a los que fueron cruelmente asesinados en una guerra civil. Pero nadie se acuerda de los curas fusilados, las monjas violadas y asesinadas y demás gente “de derechas”, por el mero hecho de ser católicos.

Más nos valdría dedicar nuestros esfuerzos a desentrañar la trama de tráfico de recién nacidos que hubo en España, que todavía viven y que desconocen quiénes son sus padres biológicos.

Lista…

Esta ilustre lista de escritores invitados me sustituye. Buenas vacaciones a todos! 02: Antonio Caro Escobar 2 Agosto 03: Verónica Boletta 3 Agosto 04: Pedro J. Guirao 4 Agosto 05:  Melba Gómez 5 Agosto 06: Diana González 6 Agosto 07 Felicitas Rebaque 7 Agosto 07: Marisa Doménech 8 Agosto 10: Elloboestaaqui Rafael Lopez 10 Agosto 11: Felix Molina 11 Agosto 12: Ricardo R. Martí 12 Agosto 13: Marie Estelle Picouto 14 Agosto 14: JJ Zaratruciano 15 Agosto 15: Jorge Aldegunde 16 Agosto 16: Lucas Corso 17 Agosto 17: Carlos Usín 18 Agosto 18: Claudio Nigro 19 Agosto 19: Diego Sergio Miranda 20 Agosto 20: María José Moreno 21 Agosto 21: Romanticismo Rafael R. Costa 22 Agosto 22: Una Fingal 23 Agosto 23: Victor Chamizo 23 Agosto 23: Arturo NG 24 Agosto 24 F J Martín 25 Agosto 25 Awilda Castillo 26 Agosto 26 Victoria de la Fuente 27 Agosto 27 Francisco Peregrina 28 Agosto 28 Paloma Grandon 29 Agosto 29 Jean Carles Cacay 30 Agosto 30 31 Agosto j re crivello ¡De regreso!

Agosto -16: REY A LA FUGA Lucas Corso

Abajo pueden ver la lista de escritores que visitan el blog este mes -j re crivello

Agosto -16: REY A LA FUGA Lucas Corso

Planean asesinarlo en la hoguera, dijo el hombre de la gabardina. Qué me dice, preguntó atónito el monarca. Lo que oye, prosiguió el tipo. Yo creía que portándome bien este año me libraba, protestó su majestad. Ni por asomo; pero esta vez será distinto, conmigo y mis hombres protegiéndolo, no tiene nada que temer, concluyó el hombre. El rey miró a la comitiva de individuos que seguían al tipo de la gabardina y le pareció estar contemplando a toda una brigada de detectives, todos enfundados en sus respectivos gabanes y cubriendo parte de sus serios rostros bajo el ala de un sombrero a juego con el resto de la indumentaria. Volvió a mirar al hombre y decidió que esta vez no tenía que volver a repetirse, esta vez tenía que escapar de las garras de ese pueblo tan desagradecido. Quemarme a mí, dijo, con todo lo que hago por ellos año tras año. Pero eso se acabó, díganme qué he de hacer. Síganos, dijo el hombre de la gabardina. Y ahí se armó el follón.

Un rey a la fuga no es cosa que se vea todos los días, por eso debían procurar que no llamase demasiado la atención. Ya me dirán cómo, se quejaba su alteza. Primeramente le pidieron que se cambiara de ropa, a lo que respondió que de eso nada, que una cosa era correr por su vida y otra hacerlo disfrazado. Pero si usted ya va disfrazado, señaló uno de los detectives, el nuevo para más inri. Cómo se atreve, joven, señaló el regente. A la calle con él, dijo el jefazo de los detectives. Pero como ya estaban en la calle, lo que hicieron fue ir empujándolo hasta ponerlo al final de todo, para que no se lo viera mucho. Como el rey se negó a desprenderse de sus coloridos ropajes, lo que procuraron fue que tampoco a él se le viera demasiado, por lo que lo rodearon entre todos y así caminaron rambla arriba. Ya me dirán dónde vamos, susurraba el nervioso gobernante. Sospechamos quién anda detrás de esta confabulación, dijo el jefazo, es la vieja Cuaresma de nuevo, por lo que procuraremos no acercarnos demasiado a la iglesia. Qué manía me tiene la tía, musitó irritado el rey disfrazado, y qué asco le tengo yo también. Eso me trae sin cuidado, siguió el jefazo, lo que me preocupa ahora es cómo haremos el cambiazo. ¿Qué cambiazo? Es obvio, contestó el tipo de la gabardina, esta vez vamos a quemarla a ella en su lugar. El rey pareció sorprendido ante un plan tan descabellado. Pero después imaginó cómo serían siete semanas bajo su reinado. Cuarenta días de Carnaval, pensó. Y se estremeció. Ustedes verán, dijo, pero procuren que no se me relacione a mí con todo esto; no sea cosa que, descubierto el pastel, les de por chamuscarme a mí también.

La simpática comitiva continuó su camino entre la alocada muchedumbre disfrazada que copaba no sólo la rambla por la que se desplazaban en masa con el monarca en el centro sino también todas las calles adyacentes. Ahí viene el Caramel, señaló uno de ellos. Ese sí que sabe, masculló el monarca de incógnito. Y así, caminando caminando, tropezando con unos aquí y pisando a otros allá, llegaron a lo que al rey le pareció el patíbulo: la plaza del ayuntamiento, escenario de sus anteriores incineraciones de las que, con más o menos convicción, ya pensaba que estaba librándose. ¿Se puede saber qué hacemos aquí?, preguntó estirando el pescuezo para ver por encima del tumulto de sombreros. ¿Quieren librarme de la fogata llevándome justo donde la van a preparar? Calle y agáchese, ordenó el jefazo de los detectives, ¿es que nunca ha escuchado eso de que, conforme más cerca del peligro, más seguro? Claro que lo he oído, dijo el rey, ¿pero a que cuando aparece el oso en el monte usted corre en dirección contraria? Por eso nunca voy al monte, contestó el jefazo. Pues entonces no me lleve usted a la hoguera, determinó el asustado monarca. La comparsa de detectives se detuvo entonces. Señores, cambio de planes: a alejarse. A mandar, dijo uno. Ya estamos improvisando, se escuchó decir a otro. Qué tocada de cojones, dijo alguien de más atrás. Qué soez, reprocharon todos al malhablado. A callar se ha dicho, espetó el jefazo, y p’allá tó el mundo, que todavía hay que encontrar a la vieja. De modo que ahí tenemos a toda la escolta desandando lo andado. Y claro, todos vestidos igual y caminando así tan juntitos, un ratito p’alante y otro p’atrás, aquello les pareció a los que en aquella plaza estaban que lo que en realidad estaban haciendo era una conga a la que, sin dudarlo un instante, decidieron unirse, consiguiendo así ir siguiendo precisamente a aquel que de ellos quería escapar. Mis felicitaciones, dijo el monarca, ahora tengo a medio pueblo detrás mío. Pero nos alejamos de la pira, señaló el jefazo. Y con menudo ritmo, dijo otro que acabó haciendo compañía al nuevo al final del grupo.

El séquito, ahora más multitudinario, apareció rumboso de nuevo en la rambla. Tengan preparadas las pistolas, pidió el rey, no sea cosa que se nos aparezca la vieja Cuaresma y nos la líe. Descuide, lo tranquilizó el jefazo, que están desenfundadas y listas para apuntar; a partir de ahí, habrá que ir pensando en algo. ¿Qué quiere decir con eso?, inquirió su majestad. Pues que con pistolas de juguete como estas, indicó el jefazo, ya me dirá qué quiere que hagamos además de apuntar con ellas. Quizá lanzarlas contra los enemigos, señaló un avispado. Bien visto, Madmartigan, premió el jefazo. El rey cayó entonces en la cuenta de que lo que había alrededor suyo no era ningún batallón de detectives o guardaespaldas, que era lo que había venido pensando durante los últimos dos párrafos y medio, sino una banda de tipos disfrazados, que era lo que todo el mundo había venido viendo desde más o menos el mismo trecho. Válgame Dios, exclamó. A ese ni lo nombre, que es allegado de la vieja y traerá mal fario, censuró el jefazo. Mal fario me están trayendo ustedes, se lamentó el rey comenzando a abrirse paso entre las gabardinas, ¡Aléjense de mí!, gritó. ¡Vuelva aquí, insensato!, le gritó el jefazo. ¡Ahí va el Carnestoltes!, gritó otro que se acababa de unir a la jarana y que iba disfrazado de cura, ¡A él!

El tumulto se apoderó entonces del asustado monarca y, levantándolo por los aires, fue llevado en volandas de nuevo hasta la carroza que transportaba su trono, el cual había permanecido vacío. Una vez instalado en él, y casi oliendo ya el tufo a sardinas asadas, a pesar de que todavía faltaban unos pocos días para ello, amenazó con el puño cerrado al grupo de detectives que, visto el éxito de su misión, ya comenzaba a dispersarse por las calles de alrededor. Poco o nada más se supo de ellos. Por su parte, el rey Carnestoltes pensó que si iba a acabar ardiendo un año más, procuraría que todo el mundo lo hiciese también los días que le restaban aunque fuese entre llamas de confeti, caramelos y un nada moderado consumo de bebidas espirituosas. Prefiero reinar siete días a lo grande en la calle que siete semanas encerrado en casa bebiendo té, fue lo último que se le escuchó decir poco antes de perderse nuevamente entre el desatado gentío de la plaza.

Lista

Esta ilustre lista de escritores invitados me sustituye. Buenas vacaciones a todos! 02: Antonio Caro Escobar 2 Agosto 03: Verónica Boletta 3 Agosto 04: Pedro J. Guirao 4 Agosto 05:  Melba Gómez 5 Agosto 06: Diana González 6 Agosto 07 Felicitas Rebaque 7 Agosto 07: Marisa Doménech 8 Agosto 10: Elloboestaaqui Rafael Lopez 10 Agosto 11: Felix Molina 11 Agosto 12: Ricardo R. Martí 12 Agosto 13: Marie Estelle Picouto 14 Agosto 14: JJ Zaratruciano 15 Agosto 15: Jorge Aldegunde 16 Agosto 16: Lucas Corso 17 Agosto 17: Carlos Usín 18 Agosto 18: Claudio Nigro 19 Agosto 19: Diego Sergio Miranda 20 Agosto 20: María José Moreno 21 Agosto 21: Romanticismo Rafael R. Costa 22 Agosto 22: Una Fingal 23 Agosto 23: Victor Chamizo 23 Agosto 23: Arturo NG 24 Agosto 24 F J Martín 25 Agosto 25 Awilda Castillo 26 Agosto 26 Victoria de la Fuente 27 Agosto 27 Francisco Peregrina 28 Agosto 28 Paloma Grandon 29 Agosto 29 Jean Carles Cacay 30 Agosto 30 31 Agosto j re crivello ¡De regreso!

Ultimo artículo (hoy de ficción) sobre China en MasticadoresFocus

Ya puedes visitar y hacerte seguidor de MasticadoresFocus. Último artículo sobre China (Hong Kong)

Agosto -15: Humberto by Jorge Aldegunde

Agosto 15: Jorge Aldegunde      Humberto

Humberto Gómez-Pumarejo –Humbertito para los amigos–era  grosero; negado para cualquier bien. Sobresalía su talento para la pendencia y el delito. Malgastó por doquier dinero de sus desdichados padres en un sinnúmero de vicios –era un consumado jugador de póquer–. Y así halló su fin: sus no pocos enemigos le dieron cerco; lo encontraron en una mesa de juego y le descerrajaron más de cincuenta tiros a él y sus compañeros de timba. E ingresó, de forma prematura, en tan glorioso panteón.

Aquel primero de noviembre Martín se santiguó, como de costumbre, al atravesar el portón de madera.

Por poco se muere del tremendo susto.

Allí estaba Humbertito, apurando una mano de póquer con otros tahúres que, como él, compartían la misma desventura: muertos estaban.

–¿Qué quieres, viejo? –soltó Humbertito con voz de ultratumba–. ¿No ves que estamos ocupados?

Martín se enderezó, tocado en su dignidad, y acercó la lámpara al grupo, que lo recibió con más gruñidos e increpaciones.

–Deben ustedes dejar el juego. ¿No tuvieron bastante en vida? Tengo trabajo aquí. Me lo pide su familia.

–Dígales que son un hatajo de estirados. Y déjenos terminar.

Martín se envaró: nunca dio un paso atrás ante los vivos; no vio porque entonces debía ser menos.

–¿Y por qué no se lo dice usted Sr. Humberto?

Humbertito se rio, mostrando dientes amarillos y podridos.

–No vendrán, viejo. Bien los conozco.

Martín suspiró, exasperado, y añadió:

–En pocas horas los tendrá aquí, luciendo sus mejores galas. Mañana, día de muertos.

Ya puedes visitar y hacerte seguidor de MasticadoresFocus: hoy … Hong Kong

MasticadoresFocus abre y en los proximos días Hong Kong y toda la grandeza de su movimiento democrático que seguirá luchando contra el Estado Orweliano de China. Publicaremos algunos artículos, compartimos el link a Focus.

Agosto -14 CARTA A UN AMOR ENFERMO. By Julián Badillo Camargo

Un cuerpo amarillo de ojos similares

Al pasado majestuoso,

Me mira en todos los espejos,

Memoria de que existo en ti,

De que mi cuerpo

Sano está enfermo en tus pulmones

Que exhalan fuego extinto.

Un cuerpo amarillo

Me recuerda el rosa de tus párpados,

Telones de anhelados mundos,

Muros de doble sol agónico.

Devoraría el venado salado

En tus pestañas, el mundo

Que enferma ante tu hermoso fracaso,

Juntos fracasamos como un pubis

De hierba acuchillado de flores.

Devoraría tu sexo pútrido

A cambio de un minuto

Para contemplarnos

Como atadas serpientes

Vacías de huesos,

Donando nuestras columnas al cielo

Para que dé un bastonazo

En tu cuerpo plaza desnuda

De palomas, y espante sus alas infelices,

Su cáncer alimentado

Por los rubios granos de tu esqueleto,

Que solía ser un prado

En que la tarde sentada

Esperaba una luna

Como un trozo de hierba en los labios.

Astro feroz de leche

Que se posaba en mi espalda,

Sorpresa que murmura

Un oleaje sano surgido en tu saliva,

Donde voraz,

Como nunca naufraga esta lengua.

Agosto -13:El arte de negar by JJ Zaratruciano

13 Agosto 13: JJ Zaratruciano El arte de negar

“La innovación es decir que no a miles de cosas.” Steve Jobs

Y casi todas esas cosas suelen ser jodidamente placenteras, pero es pan para hoy y hambre para mañana. Aprender a concentrarse es también aprender a negarse, un arte que se valora cuando la situación se hace insostenible, cuando no queda más que reinventarse o atenerse a morir siendo uno más del montón.

“No, gracias” es un gran mantra para practicar.

Lista de los escritores que visitan este blog en agosto

Esta ilustre lista de escritores invitados me sustituye. Buenas vacaciones a todos! 02: Antonio Caro Escobar 2 Agosto 03: Verónica Boletta 3 Agosto 04: Pedro J. Guirao 4 Agosto 05:  Melba Gómez 5 Agosto 06: Diana González 6 Agosto 07 Felicitas Rebaque 7 Agosto 07: Marisa Doménech 8 Agosto 10: Elloboestaaqui Rafael Lopez 10 Agosto 11: Felix Molina 11 Agosto 12: Ricardo R. Martí 12 Agosto 13: Marie Estelle Picouto 14 Agosto 14: JJ Zaratruciano 15 Agosto 15: Jorge Aldegunde 16 Agosto 16: Lucas Corso 17 Agosto 17: Carlos Usín 18 Agosto 18: Claudio Nigro 19 Agosto 19: Diego Sergio Miranda 20 Agosto 20: María José Moreno 21 Agosto 21: Romanticismo Rafael R. Costa 22 Agosto 22: Una Fingal 23 Agosto 23: Victor Chamizo 23 Agosto 23: Arturo NG 24 Agosto 24 F J Martín 25 Agosto 25 Awilda Castillo 26 Agosto 26 Victoria de la Fuente 27 Agosto 27 Francisco Peregrina 28 Agosto 28 Paloma Grandon 29 Agosto 29 Jean Carles Cacay 30 Agosto 30 31 Agosto j re crivello ¡De regreso!

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: