Buscar

Barcelona / j re crivello

100 años de su nacimiento: Kennedy

Con motivo hoy de su nacimiento, publico un extracto de kennedy (Obscenity) -j re

41swdcwae4l-_sy346_

Al salir de la casa de mi Director, en la acera me esperaban los dos agentes de la CIA que siempre me seguían, el hispano se me aproximó –y dijo:

–Nuestro jefe desea verle

– ¿Clinton? Su labio experimentó un rictus irónico.

–No es él. Es Robert Rod

– ¿Y a donde debemos ir?

–Está muy cerca de aquí. Nos subimos al coche. Al llegar, un imponente edificio acristalado con el símbolo de la CIA parecía representar más a la corporación de una empresa de hamburguesas. Subimos hasta la 6ta planta, atravesamos varios controles hasta entrar en una oficina limpia ubicada en una esquina del edificio. Me esperaba un tipo de 50 años, muy parecido a las series americanas que vi durante tantos años en la televisión. Me invito a sentarme y dijo:

–Por ser que ha llegado hace poco, ya es muy conocido. Hemos decidido invitarle a esta entrevista para que Ud. sepa que deseamos colaborar en el esclarecimiento sobre: “who killed JFK”.

–OK –respondí, para agregar– pues si es así, Ud. me puede entregar una copia del archivo con el nombre de “Walter Newby” o JM/WAVE (2)

–¡Es imposible! Me lo prohíbe la ley de secretos oficiales. Ante esa respuesta comprendí que debía medir mis siguientes intervenciones, y dije:

–Como verá no hay nada de qué hablar, como no sea del soccer, y dirigí mi acción para marcharme. El hizo un leve ademan de retenerme, ante lo cual volví a preguntar: ¿Ud. ha tenido acceso a esos documentos que prueban la relación de la Agencia con Oswald meses antes del 22 de noviembre?

–No está a mi alcance –respondió y para desviar la conversación, miro en la pantalla de su ordenador y dijo: observo que Ud. tiene una multa de tráfico sin pagar en España.

–Allí todos tenemos alguna multa pendiente, o una deuda con el Estado.

– ¡Eso es muy latino! –exclamo para agregar con suficiencia: los agentes de la CIA no podemos permitírnoslo.

–Yo no lo veo así, ¡Ud. si… tiene deudas pendientes! Su mirada picara intentaba adivinar hacia donde iba y preguntó

– ¿Cuáles?

–Al venir hacia aquí, consulte una entrevista publicada en The Morning Star, donde alguien afirmaba ser su amigo, y me di de alta en su Face y le envié un mensaje. Las redes tienen eso, la gente responde enseguida y chatea demasiado. Un tal John Zweis me ha dicho que cuando eran niños, Ud. siempre dejaba a deber sus chicles y el pasaba a pagarlos. ¿Debe o no debe? Una risotada lleno la oficina.

–En aquella época, tiene Ud. razón, no pagaba. Era ¡un puto hispano! Su afirmación no me pareció fuera de lugar, sabía que se había cambiado el nombre de Rodríguez a Rod, y era nacido en El Salvador. Aunque el percibió mi tranquilidad.

–Su Director conoce mi historia, pero ¿cómo han obtenido la filtración?

–En una antigua hoja de CV que Ud. entrego a la cadena Starbucks –hace muchos años cuando comenzó a trabajar, y mostré en mi Tablet su ficha.

– ¡Wow! ¡Las redes son más eficientes que la CIA! Pero hasta ahora no habíamos ido al núcleo del encuentro, por ello pregunte de manera más directa:

– ¿Tiene algo para mí? Él sonrió ante mi impertinencia.

–Si –respondió– y extrajo una fotografía de una carpeta y me la paso. Se veía a un tipo disparar desde el montículo de césped al coche de Kennedy. El agrego: es la única imagen que existe del tirador.

– ¿Existió un complot?

–No puedo contestar a ello

– ¿Ud. ocupa el mismo sitio que James Angleton en el 63? ¿Ud. es el Director de Contraespionaje?

–Algo parecido

–Y… ¿sale en la web de la Agencia?

–Aparezco como Director de Recursos Humanos. Una risotada de ambos lleno el espacio

– ¿Por qué me ofrece la imagen?

–Es una demostración de confianza. Le hubiera respondido que a veces me cuesta confiar en mi madre, mucho menos en el jefe de los agentes dobles.

–Me imagino que… ¿Uds. Al de la foto le han investigado?

–Lo hicimos, tenemos dudas, de los dos posibles uno estaba en prisión y el otro falleció.

–Quiere decir que alguien mueve un arbusto –digamos Oswald– y distrae la atención de todo el mundo, y por otra parte se monta una operación compleja con un asesino que hasta hoy no ha podido ser descubierto por ser un trabajo… perfecto

–Sí. Tenemos grandes dudas que Oswald disparara la bala que atraviesa el cuello del presidente. De los nombres que circulan por internet, dos de ellos son los probables.

– ¿Quiénes hacían los trabajos perfectos en la Agencia, en aquella época?

–Angleton –respondió para agregar. Aunque La Mafia era un hervidero de pistoleros que odiaban a Kennedy. Le aconsejo buscar en la Mafia de Chicago de la época, y se puso de pie para agregar: “Ya nos veremos. Mueva la fotografía en las redes, no puede decir quien se la ha entregado. Su credibilidad puede traer el pez a su red. Se detuvo unos segundos delante de la puerta y me señalo con el dedo para decir: ¡Ud. sería un buen agente!”

–No puedo, tengo una multa de tráfico —respondí. Y nos despedimos.

 

19:00 25 de noviembre 63

Arlington. Acabo de enterrar a John. Me trasladare a la Quinta Avenida, buscare un piso donde pueda hacer una vida privada y poco a poco me quitare el velo de viuda de América. La vida es una espuma suave de carácter frívolo… a veces, y de golpes con audacia en otros. Deseo alejarme de ambos caminos y recuperar la sencillez que perdí en Camelot. Jackie (3)

 

Al llegar a la esquina, entré en un sitio de fotocopiadoras, pude escanear la imagen y utilice el nuevo servicio de Google que busca en la red imágenes de personas y su copyright. ¡Qué estúpidos son los de la CIA! Google asociaba esa imagen con varias y me decía los lugares donde había vivido probablemente el asesino. Decidí corroborar si podía haber una correspondencia.

 

 

Notas

(1)El argumento de la tragedia es la caída de un personaje importante. El motivo de la tragedia griega es el mismo que el de la épica, es decir el mito, pero desde el punto de vista de la comunicación, la tragedia desarrolla significados totalmente nuevos: el mythos (μύθος) se funde con la acción, es decir, con la representación directa (δρᾶμα, drama). En donde el público ve con sus propios ojos personajes que aparecen como entidades distintas que actúan en forma independiente, la escena (σκηνή), provisto cada uno, de su propia dimensión psicológica.

(2)En los cables a sus jefes de la CIA, George Joannides Efthron se identificaba como “Walter Newby” y dirigía el programa “AMSPELL” de infiltración de las células anticastristas DRE. Este agente mantuvo continuos contactos con Oswald.

(3)Transmisión del entierro en Arlington por televisión: http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=14Dl4ytKpq0&feature=endscreen

 

A. Growing —y uno

1-4a09f8edfe

Amigos regresa un clasico A. Growing -tiene 10 capítulos y los subiré todos. Aparecen los territorios de Vilanova i La Geltrú donde vivo -j re

La estación donde A. Growing me esperaba, estaba llena de paisanos. Las batas blancas y los sombreros de paja daban aquello un aire de domingo de Pascua. El edificio no era muy profundo, pero si alto, antiguo y le habían pintado hace unos años de color caramelo. Frente a él habían construido una plaza llena de árboles y una parada de bus. Me situé casi cerca de las taquillas. La gente se movía desde dentro hacia el exterior. Era un vaivén que no respetaba ningún estilo. En Vilanova i La Geltrú, un pueblo pegado a Barcelona, sus paisanos sobrellevaban con esmero su fama de lunáticos. Los días anteriores a esta cita, unos mensajes intercambiados con Growing –via twitter- me decían que podría encontrarle en esta casa de trenes. Mientras le esperaba, los repase mentalmente:

#¡Uff! Growing ¡qué difícil! nada más complicado que pasar de la producción de la semana al ocio… j rick”

#¡Clac! amigo Growing, se acerca el día 29. La pala y el pico están asomando a los que somos, gente de cuello blanco. J rick

#Growing, estamos en jueves y el plato de sopa lleva acetileno. Nadie estará listo para la boda. Solo Francisquita y su amado esposo. Tuyo j rick

Había demasiada confusión en ello, pero aparecían Francisquita y su esposo que habían dejado en su vida una cuenta sentimental. Así se decía en estos días, cuando alguno te jugaba alguna pasada. Pero ayer a última hora, por mi parte, le había puesto uno más sencillo:
#Estaré en la estación de Vilanova y La Geltrú. Cerca de las 8. Growing trae papel de fumar —j rick.
No sé por qué este mensaje daría en el clavo. Le atraería hasta la madriguera. No le veía desde hacía tres años, cuando en otra estación más pequeña habíamos intercambiado dos papeles. Aún conservo el mío que el leyó y me devolvió y que descansa sobre una mesa camilla situada a la entrada de mi comedor. Decía:

“La nevera de casa está alterada. Le he echado gasolina y una cerilla. El fuego y las chispas han atraído un enjambre de bomberos y el delta de agua formado me ha hecho feliz”.
Aquella nota tan extraña, imposible de certificar en la realidad, había continuado en una densa y compleja explicación en twitter. Nada más que palabras y anhelos. Siempre supuse que su mito era una creación personal y desde el otro lado alguien me respondía, quizás, un lejano pariente, o un bondadoso amigo. Pero… ¡yo le había visto! En aquella estación y en ese día de hace tres años, en el cual aún conservo su papel, y puedo citarlo de corrido:

“He comido un caramelo esta mañana. O… dos. Y te puedo explicar lo que se siente al morir un ser querido”
. De lo que deduje, que en la clave de nuestros y cruces virtuales estaba la muerte de una mujer y mi soledad sin remedio.

¡Allí esta! —exclamé. Le vi aparecer por la puerta a mi derecha. Era una tarde calurosa. Estábamos en julio y aun pegaba en estas tierras un calentón. Todos íbamos hartos de bregar con el zumbido de los mosquitos tigre. Pero el llevaba una gabardina gris clara -de aquellas de los años 50. Y en el bolsillo derecho, sobresalía una botella de cristal con leche, de litro, de la marca Letona. Esa era su carta de presentación. En la post-guerra bajo el franquismo, bebíamos esta marca en el área de Barcelona. Le salude. Me miro sin más y decidimos ir al bar de la estación. No podíamos ir más lejos. Aquel viejo edificio, aún conservaba un sitio de café sin miedo a ser invadido por luces de neón u olores de pescadito frito. No tenía grandes ventanales para ver los trenes o la plaza. Todo se reducía a un caserón de paredes anchas y frías. Al sentarnos, el pidió un café, en mi caso un cortado. Estuve indeciso… si hablar con él largas horas o dejar que el silencio se comiera la antigua amistad. Al fin dijo:
–He recibido tus mensajes por twitter. Me ha causado gracia lo de la pala y el pico. En mi época creíamos que eran un símbolo. De nuestras maneras de vivir -agrego. Pero, ¡ya no quedan obreros! ¡Están obsoletos! Si Ud. ve alguno dígamelo vía twitter. Le juro que iré a echarle una foto. Y… –siguió tan diletante como siempre- ya casi no salgo de casa. Vivo encerrado en un cobertizo que da a un jardín. Las plantas se comen a la hierba y los bichos, grandes, tercos y estúpidos, me reciben con euforia. Todo se lo está comiendo el pasto. Cada día con la manguera les suelto agua para aumentar nuestra cita. Me atrevo a decir, que un día de estos la hiedra cerrara mi puerta y se quedaran sin líquido. Salgo una vez a la semana para comprar y me visita una vecina frondosa. ¿Se dice frondosa? Y me miro como inquiriendo si una señora rolliza era una alegría o una tentación. Le respondí:

–No, tal vez digamos llena de carnes.
–Da igual. Es tan rellena, que se parece al estilo de mi patio. Me ayuda a ahuyentar mi espíritu débil y atrabiliario. ¿Y tú? Ese tuteo me desplazaría del imaginario del verde valle descrito. Carraspee, como si el protagonismo me hubiera cargado de responsabilidad y dije:
–Desde hace tiempo, vago sin remedio. He arreglado una radio antigua, de las que llevan lámparas y madera, y escucho un programa de noche. Hablan de vampiros, de apariciones. Del más allá. Tengo mucho miedo a perder mi lucidez. No tengo señora rubia ni… lagarto, ni perro que me anime.
Grow me miro. Le parecía un consuelo que mi situación fuera aun peor que la suya. Intento apoyarme, aunque no sé si le salió bien.
–Mire Ud. debería encontrar una vecina como la de mi patio. Le ayudara a contar las horas en que se desplaza sigilosa mientras Ud. prepara la siguiente copa, o el tiempo que elige un vocablo para intercambiar alguna conversación. O, echarle una miradita de reojo para satisfacer su ansiedad masculina.
–No es lo mío -respondí. Hace tiempo que ese tipo de mujeres me sitúa en una especie de desconcierto. Grow dejo pasar unos minutos y contraataco.

–Pues sabe amigo, haremos una cosa, nos veremos una vez cada 15 días. En este bar de la estación, prometo serle fiel a la cita. Se puso de pie y se despidió. Al verle escapar por aquel portal no pude más que hundirme. Me levante, pagué y marche a casa.

Al llegar mire en Twitter, había un mensaje suyo:
#La vaca esta muda. He probado no regar el pasto y los bichos han palidecido. Volveré a verle en 15 días. Growing –Y será en Vilanova.
Le respondí antes de hacer la cena:

#Growing: la entrevista en la estación me dejo sorprendido. Estoy menos amargado, pero esperare tu nuevo mensaje. j rick

La Posverdad

13642f986a945871cb5951fbb26ae623

Amigos, adelanto mi artículo en Mundiario de la próxima semana. Buen finde -j ré

La Posverdad o mentira emotiva es un neologismo. La posverdad difiere de la tradicional disputa y falsificación de la verdad, dándole una importancia “secundaria”. Fuente Wickie. The Economist dijo en su momento—: “Donald Trump es el máximo exponente de la política ‘posverdad’, (…) una confianza en afirmaciones que se ‘sienten verdad’ pero no se apoyan en la realidad”.

Nos preguntamos: ¿Hacia dónde vamos?

Las sociedades Liquidas con ambigüedades y compromiso superficial pero sometidas a la dictadura de las redes determinan la interpretación de los hechos. Facebook tan atento a estos cambios ya lo ha regularizado, son los carteles de colores y letras grandes donde cada uno interpreta a su manera los diferentes ámbitos de su desarrollo familiar o social. Pero la posverdad tiene dos ejemplos claves; en EEUU la cadena televisiva Fox que dicta la interpretación de la realidad desde las emociones, ante lo cual los demás medios se han visto obligados a cambiar su forma de ofrecer las informaciones entrando en una discusión orweliana con Trump, siempre referidos a si lo que dice es verdad o no. Con lo cual ya a nadie le interesan los hechos, todos publican la interpretación. En España La Sexta es el tótem de la  posverdad. Su técnica periodística consiste en correr detrás de la noticia y ponerla a los minutos en boca de sus protagonistas, o de los tertulianos invitados, con ello elabora continuamente un tipo de noticia que traduce en emociones aspectos que se someten a una tensión imaginaria: cada nueva información necesita de mayor empuje para mantener la audiencia.

Lo factual deja paso a un segundo escenario donde el consumidor se apropia de su información considerando que es libre para elegir “su verdad” y replica con nuevas interpretaciones emocionales a través de la red. Dominique Wolton dice: “No es suficiente decir que estamos en una sociedad de la información, ya que lo que constituye una sociedad son los valores, las ideologías, y no las infraestructuras“. (2002, p.120)

Pero ya hace años, Kant sostenía que la ética es real cuando los valores morales que practicamos pueden ser univerzalizables. En la posverdad los contenidos son interpretaciones que se alejan del núcleo de la explicación de los sucesos, pero ello no supone que no puedan convertirse en universales e imponerse. El gran avance en las sociedades modernas es que los Mass Media unificaban los contenidos y suponíamos que aquella verdad era asumida por la totalidad de la sociedad. En la era Trump, o el Brexit, o los fenómenos nacionalistas o populistas la interpretación de la verdad es un acto posterior que produce contenidos propios y no acepta someterlos a una revisión crítica.

Vivimos una segunda etapa dorada del nazismo, en cuanto a la manipulación de los contenidos. Es una guerra contra los Mass Media para someterlos a su interpretación, a la posverdad.

el bolsillo y las pirañas

e982e9133e84c7e79480cabb7ef6f543

Hay personas que como decía un amigo a la hora de pagar pareciera que en el bolsillo tienen pirañas

“Pago yo”

“No déjame a mi”

“No que lo pago yo”

Y nadie se levanta del asiento. Él diría –a partir de ahora le llamaremos Críspul- que en su caso, la piraña de su bolsillo, con la crisis ya había muerto. Y no sin razón, cobrarle a la gente si es una PYME es una tarea ciclópea, y tener algo ahorrado una lucha. Pero me gustaría quedarme con ese simpático pez que tenemos en el bolsillo que altera nuestros deseos, ya sea para comprar o para invitar.

Hay gente especializada en el esquineo –no por favor no me hablen de los gobiernos de los ayuntamientos ni el señor de Castilla La Mancha que dejo facturas por dos años. Me refiero a los coleguis, a los que uno frecuenta que piden una, dos, tres cervezas y uno sigue bebiendo su cola, estirándola para que la garganta no coja anginas y ellos dale que dale. Y a la hora de pagar les coge un deseo terrible de ir al lavabo, o sacan la misma moneda que uno. ¡Crack!

No me asusta escribir (de Memorias)

Otro fragmento de este intenso libro escrito con Mónica Nigro Ré que pueden descargar gratis en amazon hasta el domingo -j re link n.° 10 en Tienda Kindle > eBooks Kindle > Biografías y memorias > Biografías y autobiografías

No me asusta escribir o mostrar lo escrito.  Lo que necesito es que me expliques dónde hacerlo, porque no puedo vivir toda la vida colgada de vos. Mónica Nigro carta a J. Re crivello

En la larga y profunda relación que hemos sostenido, Estimada Mónica, nunca hubiéramos imaginado a los 8 años cuando compartíamos, mesa, mantel, leche y un trozo de pan con mantequilla nuestra intensa relación. El desayuno nos lo servía una señora de ojos grises, andar tranquilo y que hablaba castellano y piamontés (junto o mezclado). Era la abuela, la Nona. Sus historias nos bañaban del sol de Italia, del Norte. Sus historias de curaciones milagrosas, su fe en Dios, su voz suave casi acostada sobre el mar. En esa mesa ya escribíamos, tu, emociones una detrás de otra, yo, explicaciones sobre el manto de la Virgen o la rareza de los mármoles. Y… ¡escribíamos! Durante años esa comunión espiritual nos deshizo en islas donde mientras crecían tus amores y los míos, en aquella verbena interior fluían, se diluía o se estancaba.

A finales del 2012 conectamos esas pausas de la vida y nuestras escrituras. Tú eras amada y leída por multitud de gentes que siempre decían: Es que… ¡Monica escribe desde el alma! En mi caso abandone el estilo racional, estúpidamente intelectual y sin miedo ¡ya sin Miedo! avance a nuestro mutuo encuentro. Y la ¡civilización sintonizo con nosotros! ¡Qué narices! Ellos empezaron a hablar de sus emociones y nosotros solo dejamos que nuestras plumas expresaran su ánimo.

Ya no vives colgada de mí. Pero si me permites una confesión, yo he vivido colgado de tu ejemplo.

Insectos y humanos ¡el Tigre!

17a1c92cc6c444a94601f18f502a1848

Mosquitos

Planean en la penumbra nocturna. O en el ácido verano, en su nueva variedad del tigre. Las acacias y los nardos esconden una nube de seres con pintas redondas que se atreven a molestar al malecón de las casas burguesas, en Sant Cugat u otra barriada, de jardines repletos de hambre, de verde y agua. En el interior de esas adosadas, habitan las hormigas humanas del consumo y su intensa parafernalia, acostumbrados al sexo travieso o alocadas sensaciones.

¿Qué nos pasa cuando nos atacan los mosquitos del estatus?

Es el tigre. Un insecto áspero, de pincho doloroso e hinchazón. Se atreve a retar al consumo. A las químicas que van detrás de un veneno que le destruya. Solo es un problema de tiempo. En su corta vida el humano ha sido capaz de fabricar cantidades ingentes de espuma toxica. En ella se han distraído millones de insectos. Les hemos situado en el descenso a los infiernos que conducimos al planeta Tierra.

Para lo cual, primero van ellos, luego nuestras orgullosas ciudades de trato esquivo, de soledad e ingenio para dar muerte al rival. Las ciudades en nuestra clasificación interior de final de civilización:— ¡van detrás!

Nuestra cansina especie de la que con tanto orgullo premiamos, irá luego a por los pueblos de senda ondulada y matorral de corte a la francesa. Después, todo se habrá acabado. El Tigre es parte de la resistencia de la naturaleza –en su final. O, la puerta de entrada a una civilización, de placas de plástico, corazones bio, y anémicas actrices de caras jóvenes y corazones rotos.

Nota:

Merienda ¡que merienda! Al escribir esta hoja, un tigre ha derrumbado el chocolate de mi helado y una actriz joven ha mostrado las nalgas por exigencias de guion y en la radio hace una hora un cocinero conocido intenta que los dueños del restaurante cocinen sin gérmenes ni sarna. Lo dicho ¡todo sigue igual!

¿Alguien me puede decir el precio de la crema depilatoria (de Memorias)

Puedes bajar gratis este intenso libro entre mi prima-hermana Mónica Nigro (que en paz descanse) y yo -j re Link Ver el Top 100 Gratis en Tienda Kindle)n.° 5 en Tienda Kindle > eBooks Kindle > Biografías y memorias > Biografías y autobiografías

 

¿Alguien me puede decir el precio de la crema depilatoria de la lista de 500 productos congelados? Porque sé que no está el pan, pero sí las cremas depilatorias. Sin comer pan, pero lampiños, che! Mónica Nigro (1)

He mirado los precios de esta crema, pero como soy hombre he recordado otras cremas tan intensas, las que permiten que el sexo se transforme en un suave ejercicio. Para los hombres las cremas suenan a deseos y recorridos de nuestra cultura sexual. Una crema es como una llamada al ejército de las hembras. Y a partir de aquí los mundos femeninos de dialogo, amor cariño se nos antojan demasiado convencionales. Todo se reduce a: ¡Hambre! Por ello nuestro lado animal nos inhabilita. Solo multitud de orgasmos suman tras escenas de mujeres que se aparecen como legumbres, o tartas, o fresones o ¡qué sé yo! El mundo masculino se abalanza hacia aquella trayectoria que produce los titulares de violaciones, tocamientos estrechamientos, bebidas de licor en los bares del extrarradio con compañías de mujeres venidas del Este que hablan idiomas golfos y seductores, pero que se reducen a tan solo:

¡Escenografías!

Tal vez nuestra sexualidad sea tan solo crema y orgasmo rápido. Nos puede esa potencia o aquella promiscuidad que no es ajena a nuestra biología.

Por ello ¡no sabemos el precio de la crema depilatoria! Pero si la crema que despierta nuestras arriesgada naturaleza.

¡Escenografías! Y secuestro de nuestra personalidad. Los Adanes rayamos lo políticamente correcto. De cara a la galería cada vez somos más mansos, en las profundas grietas de nuestra personalidad aun anida esa capacidad de mono que espera a dar el zarpazo. ¿Y ellas? ¿Solo necesitan cremas depilatorias? O su cristal enmudece de secretos que los masculinos no sabemos captar.

Me temo que no conozco el precio de la crema depilatoria… Me temo. Pero en los gimnasios masculinos cada vez se observan más hombres desnudos que al salir de la ducha y antes de secarse se pasan la maquinilla de afeitar por los muslos. Tal vez la crema es cara, muy cara o… atraen al dialogo de favores sexuales de otros masculinos. Y… es caro, también es caro este extendido concierto de favores.

Notas:

(1)  Mónica Nigro Cartas privadas

(2)  J. re crivello 019 Memorias de un hombre estúpido

Mother y Buenos Aires -003

bddb8d22af7bac9fe0aa00c1e9db47db
Carlos Gardel

Con este artículo termino esta serie amigas/os. No así un libro de ficción con el mismo título que sigue creciendo -j re

Lamentablemente la muerte no hace nada para mejorar lo que era el que murió y esto es así más allá de todas las creencias de la elevación del espíritu y la purificación de las almas. Me parece importantísimo poder perdonar al difunto, pero no olvidar quién fue en vida. Perdonar es cancelar sus deudas, pero no es olvidar que no las pagó. Pág. 151 Jorge Bucay El Camino de las lágrimas.

Mother tosió, un pus le llevo al médico y luego hacia un hospital en las Sierras de Córdoba. Allí curaban a los enfermos de los pulmones, durante ese largo año le visité a veces. Son pantallazos de la memoria que regresan mientras la soledad de un niño se refugia en sus dos abuelas italianas y la lectura de la Biblia. Largas tardes donde David se enfrentaba a Goliat y miles de hombres espía creaban mundos donde el pueblo de Israel atravesaba el desierto. Su enfermedad marco otra etapa, cruel etapa, pues el sexo a los 8 años aparecía creciente en un mundo rodeado de mujeres. Todas hablaban desde la ternura o desde la tentación. Al apartarme de Mother crecían genios de otras miradas, grandes, pequeñas rodeadas de incesto, o camino de la muerte. En un entierro que asistí de una prima lejana. Con unas horas de fallecida, y al entrar a su cuarto, estaba estirada en la cama y una bufanda atada alrededor del ovalo de la cara y la cabeza le impedía desfigurarse. Extraña es la vida, junta a la sensualidad con la muerte, a la ternura con el deseo, a matronas cuidadoras de mi soledad y gigantes de atractivo desmesurado.

En esos día Mother escribía en su diario —que luego una vez fallecida me entregaron—: “Llego el día que debía partir para internarme, coloqué ropa en un bolso pequeño y salí sin despedirme de nadie”. En el hospital escribía: “trataba de dormir todo el tiempo, leía mis apuntes de química, no tenía ilusiones, no esperaba un milagro”

O en pequeñas poesías:

En mi había una tristeza profunda

Como un pájaro sin alas, herido;

A quién le han cegado.

Los recorridos del duelo son desiguales, al ser niños explicamos emociones que nos surcan constantemente, crean una resistencia que aparecen en la madurez. Por ello, decía Heráclito —: Es imposible bañarse dos veces en el mismo río. Ni el río trae la misma agua ni yo soy ya el mismo.

Una tarde —casi al final de su vida, Mother habló largo rato conmigo por el móvil, luego aquel flujo de vida se transformó en silencio, bronca, rabia, ira. El Comandante ya había fallecido, la vida jugaba con fuerza en busca de significados, pero ellas, las claves, las habíamos abandonado tantos años atrás que  la memoria teje y las sustituye por otras explicaciones. W.H Auden dirá al respecto:

Ya no se necesitan las estrellas,

Sáquenlas todas;

Llévense la luna

Y desmantelen el sol;

Pues nada volverá a ser como antes.

 

W.H Auden (1907-1973)

 

Vacaciones en el mar (de Memorias)

51imvajal9l-_sy346_

El miércoles libero (lo pondré en gratis) este libro de Memorias personales, escrito a partir de un dialogo fluido entre los e-mails de mi prima-hermana ya fallecida y yo. Juntos leimos, juntos escuchamos un dialecto piamontés, juntos nos transformamos en escritores —:ella para sí, en mi caso para para los demás; publicaré algunos fragmentos todas las tardes.

Vacaciones en el mar

_Siempre hay una oportunidad igual que ese pullover amarillo canario que me entregaste. Lo usare antes de subir al cielo (2).

_No seas b…. (1) es la gama de los colores pastel que se usa. Te falta personalidad juvenil, che… Monica Nigro.

_Vale, me falta un año para salir en Vogue como el rey de los canarios made in Monique

Los jersey de color amarillo para los hombres de 50 para arriba (2), representan el preámbulo de un cambio en su personalidad. Levemente la vida nos convierte en galanes de celuloide, nos ponemos crema o nos alisamos la verruguita que se empeña en sobresalir y en una reunión de más de dos féminas intentamos que nuestro sonido de canario en jaula se esparza con fuerza. Pero ya desafinamos, o nuestras letras del viejo conquistador son recibidas por ellas como una fatua elegancia antes de que el Atlantic se hunda.

La elegancia es una trama de sonidos que algunos practican y otros han renunciado para eximirse de cultivar viejas maneras. En el siglo XIX lo guardaban los viejos salones en áreas para la Elite, en pleno siglo XXI el turismo de masas ha cambiado las redes de paseo, disfrute o consumo y gentes venidas desde el ultimo barrio periférico dejan que su sueño se manifieste en un crucero de 300 metros donde al calor de la música y el cubata de dos duros sobre el mar, les transportan en una aventura que les llevara a poniente tras un escenario donde detrás se esconde el lobo de la imaginación.

En los años 50 veíamos las películas de Hollywood de actrices de labios nacarados, o galanes llenos de suave nostalgia pero alejados del cultivo del cuerpo en el gimnasio. Hoy las masas viven el sueño en propiedad, y lo aplauden en barcos repletos de orgasmo casto, licor de avellana y pollo frito que nació en granja automatizada.

Por ello, Monique, prometo usar el pullover para subir al cielo y olvidarme de ser un crustáceo puesto al sol en una barra libre de vacaciones en el mar. O… al menos no perecer en la tentación de ser Elite.

Notas:

(1)  Monica Nigro Cartas privadas

(2)  J. re crivello 016 Memorias de un hombre estúpido (Link al libro)

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: