Buscar

Barcelona / j re crivello

Primo: más que pre- histórica, la foto es histórica…

022611b0e36dd23024299e2ba801a661

A veces al escribir de nosotros escribimos de otros -j re crivello

Primo: más que pre- histórica, la foto es histórica, o de ‘tu- nuestra historia’. Casi nunca tiro nada, y buscando alguna ‘nada’, la encontré. Fui a una fotocopiadora a ampliarla (era 4 x 4) y es lo máximo que logré. ¿Se entiende la letra? Si no me siento capaz de traducirla (ya lo hice para mí y mis recuerdos) ¿Dónde estabas? Creo que en alguna parte de América Latina, pero tengo una laguna para la exactitud. Qué tiempos… ¿no? Irrecuperables, intransferibles, inmemoriales… y cuántos ‘in’ más.

¿Cómo entra aquí el burgués que vota a la derecha? 
Tiempo, tiempo infinito que hace cambiar, mutar, renovar la piel ante las circunstancias.
Te quería así, los dos tan ‘setentistas’, como te quiero ahora. (Pero creo que ninguno de los dos se transformó en la Kirchner setentista que es ahora)
Besos. Mónica Nigro (1)

La vida de burgués te transforma, estimada Mónica, en la foto que tú mencionas El Che aparece como un aprendiz de revolucionario. Esta imagen es de Latino América, de la región donde se parieron injusticias, poemas de rebeldía y señores llenos de maldades de la mente. Los escritores del boom latino fueron los reyes de estas islas artificiales donde se cometía un robo, una mentira, o una estrangulación, de las gentes buenas y alma sana.

Recorrí como tu bien dices de los 15 a los 19 años (antes de llegar a Barcelona) (2) partes de esas calles o rutas escondido de la putrefacción de la relación familiar y unido a un deseo de cambio. Sin dinero, a dedo, subido en motos, coches y hasta camiones donde un disparo nos dejaría en comisaría. Cuando eres rebelde parece que el tiempo no se acaba y la vida te deja tirado en lugares raros y de gente buena. Latinoamérica es así, un pedazo de corazón que te mete en tu sangre y te hace amarla, anunciarla, y hasta escapar por ser un raro volcán.

Esos tres años de hambre de… ¿Qué narices buscaba siendo tan joven? El amor quizás. Estaba ebrio de familia y mataba el tiempo levantando una piedra aquí o allá para comprobar que debajo surgía la siguiente aventura. Y… esta me llevaba hacia otra locura que nadie adivinaba a explicar pero que en mi caso vivía intensamente.

¿Burgués? ¡ja! Como dices tú: tiempo infinito que hace cambiar, mutar, renovar la piel ante las circunstancias.

Notas:

(1)  Monica Nigro Cartas privadas

(2)  J. re crivello 019 Memorias de un hombre estúpido En esos años recorrí, casi toda Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay, México, Colombia y parte de Brasil. Las anécdotas pueden llenar un libro.

 

 

 

Anuncios

Fleming Editorial 2018: Frank Spoiler

La sangre oscura portada

Tenemos el placer de presentar otro de los libros que editaremos en 2018: Febrero.  Un poemario de Frank Spoiler.

 

Vacaciones en el mar

ae3e5346f308e5d147902320cc6f222e

by j re crivello

_Siempre hay una oportunidad igual que ese pullover amarillo canario que me entregaste. Lo usare antes de subir al cielo.

_No seas b…. (1) es la gama de los colores pastel que se usa. Te falta personalidad juvenil, che… Monica Nigro.

_Vale, me falta un año para salir en Vogue como el rey de los canarios made in Monique

Los jersey de color amarillo para los hombres de 50 para arriba, representan el preámbulo de un cambio en su personalidad. Levemente la vida nos convierte en galanes de celuloide, nos ponemos crema o nos alisamos la verruguita que se empeña en sobresalir y en una reunión de más de dos féminas intentamos que nuestro sonido de canario en jaula se esparza con fuerza. Pero ya desafinamos, o nuestras letras del viejo conquistador son recibidas por ellas como una fatua elegancia antes de que el Atlantic se hunda.

La elegancia es una trama de sonidos que algunos practican y otros han renunciado para eximirse de cultivar viejas maneras. En el siglo XIX lo guardaban los viejos salones en áreas para la Elite, en pleno siglo XXI el turismo de masas ha cambiado las redes de paseo, disfrute o consumo y gentes venidas desde el ultimo barrio periférico dejan que su sueño se manifieste en un crucero de 300 metros donde al calor de la música y el cubata de dos duros sobre el mar, les transportan en una aventura que les llevara a poniente tras un escenario donde detrás se esconde el lobo de la imaginación.

En los años 50 veíamos las películas de Hollywood de actrices de labios nacarados, o galanes llenos de suave nostalgia pero alejados del cultivo del cuerpo en el gimnasio. Hoy las masas viven el sueño en propiedad, y lo aplauden en barcos repletos de orgasmo casto, licor de avellana y pollo frito que nació en granja automatizada.

Por ello, Monique, prometo usar el pullover para subir al cielo y olvidarme de ser un crustáceo puesto al sol en una barra libre de vacaciones en el mar.

O… al menos no perecer en la tentación de ser Elite.

(1)  Monica Nigro Cartas privadas

(2)  J. re crivello 016 Memorias de un hombre estúpido

 

“Ciática”

1334419cda77f06c8bc22ccefaca8ecf

by j re crivello

“Ciática” suena muy gerontológico… ¿qué tal si decimos, como en todo -ahora, “stress lumbálgico”? —Mónica Nigro

Lo definiremos mejor si te acercas… o pasas los 60 y el mundo es una losa. Y los males físicos se agrandan con nombres raros, pruebas médicas y opiniones de estos dramaturgos de bata blanca si abrochar. Si es estrés de la espalda como Mónica me dices, no es posible ponerse recto, y dependemos de las fieras que hemos amantado en los años de amor familiar. Y rezamos (hasta los ateos) por que regrese esa ansiada libertad en la cual el vaso, o la camisa, o el pantalón no están tan alejados. Y al recuperarnos hasta el canario o el perro, o la vecina de gluten joven y anti nos vuelve a saludar. ¡Al fin regresa la autoestima! Parece que hasta nos cae bien este Papa dicharachero que se ha traído el Buenos Aires de los años 50, cuando Perón daba ostias y los curas decían que era un viejo famélico deseoso de carne juvenil.

Todo regresa a la normalidad, Mónica. ¿Todo?

Excepto el de la oficina bancaria que nos llama por aquel recibo que lo han presentado y nos cae en tal mal momento. ¡En tal mal momento! En definitiva, los ricos no tienen ciática, tal vez el poder les da una cuota más en cada remesa de la cuenta vida.

 

Notas:

(1)  Mónica Nigro Cartas privadas

(2) Perón y las jovencitas:  “… En cambio, muy poco trascendió la increíble relación que el presidente, por entonces sesentón, mantuvo durante casi dos años con una chica que, al iniciarla, contaba con catorce años de edad (2). El público argentino se enteró de la existencia de Nelly Rivas pocos días después del derrocamiento de Perón, cuando se publicaron unas cartas dirigidas a ella por el ex presidente, embarcado en ese momento en una cañonera paraguaya. En mayo de 1957, la propia Nelly Rivas publicó, en varios diarios norteamericanos, una serie de notas sobre sus relaciones con Perón, posteriormente, en 1968, se prestó a un reportaje para Primera Plana.

Nelly Rivas conoció a Perón en Olivos, a fines de 1953, llevada allí por alguna delegación de la UES (3). Inducida a acercarse a Perón por Méndez San Martín, al poco tiempo estaba instalada en la residencia presidencial de la avenida Alvear. Las fotos de la época la muestran como una chiquilina de mirada viva, pelo negro corto, delgada, pero con una personalidad acusada y definida. Perón se exhibió públicamente con ella en varias oportunidades: en el Festival Cinematográfico de Mar del Plata; en una pelea del boxeador Rafael Merendino, en el Luna Park, y por supuesto, en la residencia, donde almorzaban juntos diariamente. El círculo íntimo de Perón conocía perfectamente esa relación que, como se ha dicho, no trascendió mayormente, a pesar de que el presidente no parecía intentar disimular bajo ningún aspecto. Link: http://www.bolinfodecarlos.com.ar/150111_peron.htm

Delicius: Recetas & cuentos

delicious 1

A la venta el 15 de diciembre

Algunos escritores aparte de imaginar mundos son buenos cocineros. Por ello FlemingEd! Editorial ha decidido mezclar los sueños con los fogones.

Agradezco la participación de: Verónica Boletta, Antonio Caro, Conchi Ruiz, Francisco J. Martín, Frank Spoiler, Ana Centellas, Melba Goméz, Paulina Barbosa, Silvia Salafranca, Pedro García, Awilda Castillo, Diana Gonzalez & j re crivello

Haremos una edición en papel de medidas raras para tenerlo cerca de la cocina, o metido en la alacena.

J re crivello

CEO FlemingLAB & FlemingEd!

“Habla de ti, no hables de mi” Amistad y alianzas de pareja

8b19ace20910823c7b8ba1c0141da561

by j re crivello

En mis últimas vacaciones del verano experimente esta singular tensión. ¿Quién no ha vivido un viaje con su pareja y otra, y a la vez los entrecruzamientos de amistad entre los cuatro? De esas citas o la amistad sale fortalecida, o triunfa el pegamento tan complejo y cargado de convencionalismos de la unión entre dos.

Cuando las diferencias arrecian, ponemos a prueba desde nuestros egoísmos, los tradicionales lazos que hemos tejido en la amistad. Vemos que por más que nos convoquemos algo está funcionando fatal y una ley no escrita impone el silencio o la discusión, pero siempre desde aquellos lazos o pactos entre dos. En esas circunstancias la tensión se traslada al interior de alguna de las dos parejas, es difícil entender que los conflictos son entre sus miembros, y surgen frases del estilo:

“X y C siempre pensamos en ti y nos parece raro tener un conflicto pues nosotros nos llevamos bien con todo el mundo”.

Una frase que atrapa su sentido al anunciar que los pactos son entre dos y el campo de batalla está fuera de esa relación. La amistad individual tan trabajada de años se somete al descalabro. O también razonaremos, el viaje acordado es cosa de dos más dos. Nuestros miedos aparecen por doquier, luego la posesión, o los celos y hasta antiguas rencillas referente a la edad. Sin contar las clásicas de: dónde comer, cuanto tiempo dedicar a pasear o a comprar. Los mejores pactos de viaje, y Ud. convendrá conmigo, son aquellos que los dos hombres solo hablan de futbol y ellas van de compras. Todo separado, todo puesto en una atmosfera de trivialidad asumida.

Por ello la cita del título de esta coach tan cercana a mi vida se carga como pólvora. Si deseamos ser honestos con la amistad, deberíamos tener el valor de hablar desde nosotros y no desde la pareja aunque ello suponga dificultades en los pactos de amor personales.

El invierno ya está caminando, dicen que uno poco a poco después de estos conflictos va separando con cuidado en su interior, los fragmentos del vaso roto y lo reconstruye. Tal vez convendremos, uno es más sabio pero aquella confianza está destruida. Y como dicen en Juego de Tronos, el largo invierno ya está aquí.

Males físicos y males del alma

8a3c9c7ae1ce0851b2a2466ef0b1aaa0

By j re crivello

“Con respecto a las caminatas, te envidio de verdad. Si te duele un brazo te lo colgás, pero con los pies no podes”. Mónica Nigro (1)

Monica, he hecho la prueba de colgarme el pie, pero no llega. A veces somos bruscos con nuestro inventario físico. Que si me duele aquello, o la barriga esta tensa, que si al rascarme se me irrita la piel, o la noche pasada al girarme para el sexo de tanto deseo, me dio un calambre y estoy ¡hasta las narices!

Los males del alma son tan físicos que a veces ni las píldoras de la felicidad los alivian. Hace unos días me llego un correo de una amiga ponía algo así como:

He visitado a una tía tuya y tenía fotos de cuando tenías 19. Vamos ¡tropecientos años!           —exclamé. Ello me recordó aquellas tardes donde el olor a naftalina invadía la estancia (de esta tía) y se hablaba bajito de los males del alma. Eran varias hermanas, se juntaban para el café. En solidas casas donde la luz era natural y se producía un siseo suave y diferente referido a aquellos que se aman, se abandonan, se suman, o se matan. En aquella atmosfera gustaba de escuchar ruidos imperceptibles que nacen de señoras que dictan la vida como si vivieran en un espacio más allá del tiempo. Diálogos que se precipitan aun en mis recuerdos, tales como:

_Ha muerto la Sra. Juana –diría Nely.

-La de la esquina –responde Zulema.

_ ¿La que se casó con el carnicero? El que cortaba con sierra más pollos que toda la comida de este pueblo.

_ ¡Ah! –dirá Olga, para seguir-. Y su hija es aquella que se subió a un coche y escribió una carta luego de años, donde ponía que el amor es una cuerda que te ahorca hasta dar celos a tu amante prestado

_ ¿Prestado? –pregunta Elsa.

_Si, es como cualquier hombre que te poseyó hace años y reclama atraerte hacia él para saber si el pasado sigue aún vivo. Para Zulema aquella referencia era una gota que marcaba a los hombres como seres unidos por esa arrogancia del sexo, la que les traiciona, pudo agregar pero guardo silencio.

_Pero el pasado siempre queda sepultado –dijo Elsa. ¡Y no sigue! –dijeron todas a coro. Y Elsa volvió sobre sus pasos, diciendo: Las mujeres conocemos cada rol. En nuestros movimientos construimos cajitas de recuerdos del que nadie nos libra al suponer que lo que fue no regresa.

_Los hombres somos como las latas de sardina, guardamos hasta el mal olor durante años –dije. Hasta ese momento había pasado desapercibido, mis ocho años y mi abandono familiar me liberaban de pertenecer a una parte u otra de la tribu familiar.

_Niño ¡vete al patio! –exclamó Zulema.

_Pero el niño tiene razón -dijo Elsa, una extraordinaria Tía de una belleza insensible al paso del tiempo-, las sardinas en lata están tiesas, reúnen olor de meses y si las dejas sobre el pan se deshacen –agrego.

_ ¡Hombres! –Dijeron a coro.

En los males del alma, avanzamos desde el dolor físico como si fuera una derrota que el dolor anuncia, como dice Mónica al comienzo: “si te duele el brazo, te lo colgás” pero al alma, al alma ¿dónde la guardamos?, quizás como una de mis tías, en una cajita de los recuerdos.

Quizás.

 

Notas

(1)  Mónica Nigro Cartas privadas

¿Qué hicimos en la otra vida?

dca4fa83da6e0e7f8e2811a87baddc8a

“Yo en otra vida debo haber sido odalisca, porque me lleno de brillos y lentejuelas”.  Mónica Nigro Ré (1)

Esta serie me arrancará el alma, pero prosigo. J re crivello

Siempre amamos otra vida, la inventada, la irreal, aquella que suma infernales o pantagruélicas vidas privadas que suponemos serán un caudal de emociones. Pero… ¡no esperemos! Poco a poco dirijámonos hacia esos bellos parajes para dejarnos de cautivar por realidades del Más Allá de los sueños, y vivamos el Más Acá. No soy un experto en las emociones, pero siempre me refiero a Nietzsche en este tema. Él decía que esa manía que poseemos las hormiguitas humanas en dotarnos de moral para posponer hacia el futuro nuestra vitalidad… nos ahoga.

Al comenzar el artículo he citado a Mónica, pues su referencia nos provee del material de la vida. Ausente ella físicamente, su latido regresa avisándonos que una separación de la moral y un regreso a los sueños, puede ser fácil, si lo deseamos con fuerza.

Aquella tarde mire el columpio y estaba vacío. En toda la plaza, un rectángulo de arboles inmensos y adormecidos en la siesta, me susurraban que el poder de la vida está donde cualquiera le desee situar. Y decidí treparme a lo más alto del tobogán, desde allí se veía hasta el final, donde la calle se detiene y las hileras de bancos marcan la vida real. Mi fantasía fue más poderosa, vi como entraba un cortejo de un circo. Grandes elefantes, caballos sueltos y recios y odaliscas que cargadas de lentejuelas bailaban, mientras una hilera de enanos cabezudos y llenos de alma nos cantaba una canción que hablaba del mar y los dueños del misterio. (2)

Luego… tal vez decidiremos, atrapar nuestros sueños antes que ellos nos abandonen.

Notas:

(1)  Monica Nigro Cartas privadas

(2)  J. re crivello 003 Memorias

Artículo que integra el libro: Memorias de un hombre estúpido. j re crivello

 

Elvira TresDedos: Churros con Chocolate -07

Elvira Tresdedos cover

“¡Yo conozco lo que es un narco!”. Su afirmación me dejo desconcertado. Estábamos instalados en el jardín a media tarde. Elvira TresD se sentaba en un sillón de madera y el sol le daba muy suave. Su blusa suelta y con algún botón sin atar se prolongaba en un vestido color verde claro. En los pies una sandalia se balanceaba una y otra vez.

Pude detenerme un poco más en su cabello, casi pelirrojo, un detalle que se me había escapado en las dos anteriores citas. Le miraba con cuidado pues cada vez que le recorría para tomar un apunte de su físico sentía como ella respondía con su atractivo puesto al servicio de sus intereses, por ello a veces en la entrevista mantenía una cierta distancia fingida. Ante su afirmación le pregunte:

—¿Con cuál narco? Con Pachito Montoya el colombiano que murió alrededor del año 2004. Aquel último día estábamos en plena selva para hacer una entrega. Nunca le acompañe en esos dos años de casados. Solo teníamos un camión, una pista de aterrizaje y el avión que había llegado hacía una hora y ya tenía todo cargado. Pachito guardaba los cinco millones del cobro por la mercancía en un pequeño maletín; sentimos un ruido que venia del interior de la selva pero no le dimos importancia, a los pocos minutos una refriega le tumbo y muchos polis aparecieron a casi doscientos metros, agarre el maletín y corrí desesperada a través de la maleza en dirección al avión que comenzó a corretear. Pude subir con ayuda de los hombres de Pachito. Las balas silbaban a nuestro alrededor y al final de la pista dos jeeps cerraban el paso, el piloto levanto vuelo y sentimos que el aparato se partiría en dos. Ya en el aire me senté en un rincón y llore la muerte de mi esposo.

¿Cómo era él?

—Duro, muy duro. No se quedaba con nada que no lo hubiera trabajado con su gente. La mirada era rígida y su altura no sobresalía de los demás. El negocio se lo compro a otro que escapo de la policía y se especializo en las entregas. Él decía siempre, que era un comisionista, que ponía la rampa para las entregas. Le conocí en una Dancing de Caracas. Esa noche fue majestuosa, con el no hacían falta estimulantes, siempre decíamos que la llamada del sexo es como comer churros con chocolate. Las últimas dos semanas antes de su muerte la presión de la poli era muy grande, pero siempre me decía que moriría en su trabajo y me dejaría una fortuna para gastarme el resto de mi vida.

—Le importa contestarme a una pregunta —dije. Asintió. La brisa le acariciaba y el té con limón y hielo lo sorbía haciendo un leve ruido y dije: ¿Qué entiende por la llamada del sexo? Ella sonrió y se cruzó las piernas, sus ojos brillaron.

—Pachito, mi primer marido lo entendía como un golpe de apetitos que uno dejaba escapar cada tanto. “Y Ud.”. Si no hay caricias, no hay lo que debe haber. Para mí es un rito, primero imaginas los churros, luego vez el chocolate y percibes su olor y al mojarlo aquel te gratifica en esa mezcla de dulce y salado y luego nos viene el subidón de su droga que te hace feliz. Y sorbió lo último del té con menta. Luego no me atreví a mirarla directamente, intuía que estaba en un paisaje que no controlaba. Ella percibió mi dificultad y dijo:

—¿Ha encontrado novia? Sonreí y esta vez si percibí su alma, caliente, salvaje, llena de giros y medias verdades, pero dotada de la fuerza del chocolate. Nos pusimos de pie, apague la grabadora y le pedí un pequeño dossier de su ex marido. Ella asintió, pero me explico que en internet había poca información, pero si mucha en los periódicos colombianos de la época, pero ninguna foto que les relacionara a los dos juntos. Precisamente sus amigas le aconsejaban que dejara atrás esa parte de su historia pues sería un escándalo, a lo que les contestaba con una frase tal como: “No hay vida sin historia, ni nuevos amores sin limpiar el pasado”. Ante lo cual, se me escapo:

—Ud. es joven y guapa… Ella sonrió para decir mientras me marchaba.

#¿Consumirá chocolate esta noche?

Deje caer la pregunta, prefería no pensar y apuré el paso, mientras tal vez detrás su sonrisa maliciosa se atrevía conmigo.

Nota:

Si hay que citar un afrodisíaco por naturaleza, sin duda alguna el puesto número uno le corresponde al chocolate. Históricamente, este gran placer comestible que tiene a su disposición la humanidad, ha ocupado ese lugar dentro de varias culturas -como la de los aztecas-,imponiéndose con el paso del tiempo como EL afrodisíaco por excelencia.

Más allá de esto, el chocolate posee sustancias que son liberadoras de placer, como la teobromina, la feniletilamina (sustancia sintetizada por el cerebro en momentos como el orgasmo) y la anandamida, causante de bienestar general, además de colaborar en mejorar los niveles de dopamina, sustancia asociada a la excitación y el placer sexual. Fuente Link

 

 

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: