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Barcelona / j re crivello

Escritor y Editor

El gorrión anuncia by Gocho Versolari

Al escribir, un escritor se enfrenta a la realidad histórica y puede acceder a ella desde la critica o plegarse a esa historia, que nos cuentan y esta sacralizada en un mito. Gocho Versolari se acerca de una manera humana y tambien posible: ¿sera el mito tal como lo cuentan? Los escritores usamos la ironia y la imaginación, en este texto el mito se descompone. Agradezco a Versolari por compartir un capitulo de su obra “El angel y las cucarachas” -jre

En 1951 se celebró el Día del Petróleo y Perón y Evita salu­daron a las distintas delegaciones que llegaban de los puntos más lejanos del país. Una multitud se reunió en la Plaza de Mayo. Obrerostraspirados llegaron presididos por sus queridos líderes gremiales.

 Entre los metalúrgicos había un muchacho humilde y trabajador: Antonio. Era muy joven y siendo niño había admirado al coronel Perón quien desde la Secretaría de Trabajo repartía sus bendiciones a las masas.

 Antonio había forjado en su fábrica el mástil de una bandera celeste y blanca con una varilla de acero larga y brillante que terminaba en una punta aguda y filosa. Cantó con la multitud la marcha peronista, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y su vista se clavaba en Perón y Evita, que, desde el legendario balcón, saludaban a la multitud. En el colmo del entusiasmo, Antonio arrojó hacia arriba la bandera, cuya asta fue a clavarse en el corazón de un gorrión que en ese momento sobrevolaba la plaza. El ave cayó muerta. Los obreros que estaban junto a Antonio dejaron de cantar y se apartaron: el pequeño pájaro se agitaba en sus últimos estertores, mientras una mancha roja cada vez más grande iba cubriendo su pecho ceniciento.

 Un líder metalúrgico, conocido como El Gran Lorenzo, se acercó a Antonio y lo tomó de las solapas. ¿Sabés lo que hiciste, mocoso? Acabás de matar la paz, la serenidad que debe llenarnos a todos los peronistas. Con tu gesto haz liquidado la sencillez de los diarieros, de los tranviarios, de los carboneros y de los portuarios. Con esta muerte, has dejado las alpargatas por los libros.  Ahora mismo te voy a llevar con los compañeros Perón y Evita para que castiguen tu acto  Antonio intentó protestar; quiso explicar que era un accidente, que él era un muchacho trabajador; que obedecía al general, yendo diariamente de su casa al trabajo y del trabajo a su casa, pero todo fue inútil. La masa enloquecida de furia, lo llevó tomándolo de los brazos, mientras algunos enarbolaban el cuerpo del ave y gritaban sin cesar ¡Leña! ¡Leña…!.

Detuvieron a Antonio y lo alojaron en las mazmorras de la Casa Rosada. Durante la noche lo torturó el fantasma del gorrión. Se presentaba como un ave enorme, acercaba su pico a él, pero no lo tocaba y se limitaba a mirarlo con ojos llenos de tristeza.

 Al amanecer los guardias le avisaron que Perón y la Abanderada de los Humildes lo recibirían en su despacho. Allí fue conducido. El General estaba de pie, mirando frente a sí con ojos graves, y Evita estaba blanca, hermosa, sentada en una silla. Antonio pensó que parecía una reina, bella y terrible, y tembló al ver en la mesa frente a ella el cadáver del gorrión con la bandera argentina clavada en su pecho. Pasa descamisado mío – dijo Evita con una voz tan dulce que varios pájaros que volaban sobre la casa rosada se detuvieron – Pasa y siéntate. Detrás mío ves al águila. Él abre sus garras y destroza a sus enemigos. Ahora te pregunto, si Perón es el águila, ¿qué ave soy yo? Antonio, que había leído La razón de mi vida bajó la cabeza antes de contestar. Usted, Señora, es… el gorrión. Evita asintió: En efecto, mi querido Cabecita Negra, mi muchacho peronista. Lo hemos conversado toda la noche, y tu gesto al arrojar la bandera y clavarla en el ave no ha sido matar la paz y la sencillez como dicen los gremialistas. Tú, que eres un profeta surgido de las filas del pueblo, te has limitado a anunciar mi fin. Yo, que soy el gorrión, seré alcanzada por la flecha del destino, del destino celeste y blanco que es la base de mi ser. Al escuchar esto, Antonio se echó a llorar. No quiero que muera, señora; nosotros, el pueblo, la necesitamos, como el sediento necesita del agua, como el moribundo  la Eucaristía… Antonio cayó de rodillas sosteniéndose la cara con las manos, mientras el general Perón seguía callado, con sus facciones duras, acostumbrado al dolor.  Evita se levantó: alta, hermosa; llevaba un vestido ajustado hasta la cintura y largo hasta los pies. Se acercó al muchacho y puso sus manos blancas encima de su cabeza. Me ves bella; sé que lo soy, pero muerta voy a ser más bella. Debo morir joven para dejar tras de mí un hermoso cadáver por el cual los argentinos reñirán y se dividirán. Viva he conquistado al mejor hombre del mundo. Muerta, los hombres me amarán y me odiarán aún más a causa de mi belleza. Las multitudes rodearán de flores mi cuerpo y sabrán que la muerte tiene una belleza que aún no ha sido descubierta por la humanidad… Evita se inclinó hacia el obrero, lo tomó de las axilas y lo obligó a incorporarse. Esto lo has predicho con la muerte del ave . Ahora depositaré sobre tus labios unos de los besos castos que tengo reservados para los descamisados, y él te dará paz por el resto de tu vida… Evita tomó la cabeza de Antonio y lo besó profundamente. Enjugó las lágrimas con su lengua, y luego le alcanzó el cadáver del gorrión. Sé que eres soltero. Te pido que permanezcas célibe. Enviaré a un taxidermista para que conserve en tu hogar esta ave, que te dará calor y consuelo en las noches de invierno. Con ella nunca te sentirás solo. El Justicialismo será una masa caliente y luminosa que te acompañará todos los días de tu vida….

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Mother -05: la Masacre de Ezeiza (a)

Portada B

Lara me previno, recuerdo que por aquellos días me dio por escribir en una agenda loque me parecía más importante -era el 18 de junio- y había apuntado un mensaje en papel que me habían entregado: “estaré allí por la noche, estamos preparando la llegada de Perón y solo dispongo de la noche. Y hace frio, mucho frío y espero pasar una cálida noche. A ver si cambias de menú, tanto sándwich me está saliendo un culo que… Ensalada… prepara un plato de ensalada”. Y así fue, después de casi una semana encerrado y mirando por una ventana a la calle o por la otra al jardín interior, me afeite y decidí comprar lechuga, tomate y algún aderezo. En un lado del comedor se amontonaban las cajas de pizza a domicilio y en el otro las cartas de Mother. Seguía con el tema del 122 y lo que le había costado comprar ese asiento en el avión de regreso de Perón. ¡Una millonada! Y ahora meterían a algún alcahuete, a algún seguidor. Estaba de muy mal humor. Me importaba un pito. Las calles deBuenos Aires aparecían empapeladas por los sindicatos y la foto del que llegaba. Y autobombo por doquier. Mi humor estaba desquiciado con tanto recibimiento. El tendero de la esquina un árabe del montón no paraba depreguntar: “¿Irá? Si va me puede traer un papelito. Dicen que tiraran papelitos, millones de papelitos”.

¡Que mierda!–pensé. Aguantar que el cielo y todo ese campo cercano al aeropuerto de Ezeizase transformara en una fiesta popular. Agregué una botella de vino y algo de fruta a la compra. A Lara le gustaban las manzanas, aquellas rojas que traían del Sur. En la puerta ya estaba la carta del día de Mother, ni la abrí. Limpiela cocina y el baño. Y luego en el piso de arriba cambie las sabanas. Ni siquiera me atrevía a poner la televisión, estaría conectada con algún comentario desde Madrid que decía que el viejo ya tenía las bolas afeitadas y redondas y sus secuaces la máquina paracontar el dinero. En fin decidí leer un libro hasta la noche. Al mediodía sonó el teléfono. Era la señora que atendía a Mother que preguntaba si había leído la carta. Prefería contestar con un sí, una mentira. Y escuchar nuevamente: “Y… ¿Qué?” —dije

— Veo que no la ha leído, dígame algo que su madre quiere respuesta. Colgué. Estaba de muy mal humor.
Lara llego cerca de las 8 de la noche. Estaba radiante, al verla entrar mi corazón dio un salto, hacía tiempo que no amaba hasta la medula. Comimos en el comedor y ella pregunto.
—Y bien ¿Irás a recibir al General?
—Si. Iré solo y en bici.
— ¿En bici? Su risa lleno el ambiente. Te la robarán.
—Por ello, tengo una bici antigua y le dejare en un descampado. Todo aquello es un gran descampado, luego regresare en algún autobús de militantes. Me colare. Me dejarán pues tengo cara de peronista. Esta última observación acida, de gente sin fe ni amor al cambio, de populista aborregado, le disgusto, pero ella me contó, que estaría detrás de una gran pancarta que cruzaría de punta a punta muy cerca del escenario y que diría “Montoneros”. Luego agregó: “nos preparamos para copar el acto y soltarle cuatro frescas a los que rodean al General. ¡Se verá quien manda en el pueblo!” Asentí, sentía que esa pelea no me afectaba, que ellos irían a por todas y los otros… también. Nos fuimos a la cama pronto. La noche especial se transformó, pude ver como ella se dormía exhausta.

Mother: Perón y Evita -04

Portada A…

Esta novela ya tiene dos portadas hoy aparece una de ellas, pues tengo dudas cual elegir -j re

“Usted huele como a mí me gusta,coronel. A cigarrillos Condal y a pastillas de menta: sólo le falta un poquitode colonia Atkinsons” Tomás Eloy Martinez, dialogo imaginario de Evita y Perón.(1)

De la caja de mi abuelo, que hace días deseaba abrir, pude poner sobre una mesa las diferentes hojas sueltas, todas escritas por detrás en la parte trasera de las facturas impresas en los años 50, en una imprenta que ponía Hermanos Carrizo. Sumaban varios montones y en todos con un bolígrafo rojo desgranaba ideas o sentimientos de aquella época. Nunca me pregunté si mi abuelo había sido escritor, pero delante de mí estaban observaciones, pautas, ideas y hasta imágenes de ficción como la siguiente:

“El General se insinuó. Ella fue directa y sin arrepentimiento. Le entretuvo dentro de su magia. Un compromiso mutuo había nacido. De aquel granado intercambio de genes y ambiciones, cada uno pagaría su cuota. Ella quizás, siempre sobreactuada, aunque marcaría un estilo y una adecuada razón de existir. El Estado le daría un sitio sublime, que sin torta y pan, este ajuar le sabría un buen resultado. Sin más deseo que el carnal, supo montar en sus sueños, para demostrar que alguien venido de provincias puede ser dueño de la imaginación del pueblo.

Él, camarada genial de la mentira. Supo desde aquel primer día, que la mujer adscrita a su poder, tenía más diligencia que una buena amante. Le hizo un sitio, le amo a su manera. Inclusive permitió que su existencia, fuera hasta más allá de la realidad. Y, cuando el sueño se hizo grande, él, un grande, Perón, tuvo que aguantar que el globo estallase, para con ello llenar a todos de pecado, y a él, de recuerdo. Pero el tiempo se agotó. Y los últimos años, aquellos que van del 52 al 1955, sin aquella lírica investida de mujer, sólo fue, un antiguo jefe de escuadrón de aventureros, en las cuales, unas adolescentes, le alegraron retina y carne”. Desde luego —pensé, que refleja muy bien aquella época, dejé el papel dentro de una carpeta y lo subtitulé con antes del 1955.

Iba a mirar otro, cuando sonó el timbre, bajé y vi que una carta de Mother que había pasado debajo de la puerta. Ahora ya no me llegaban a través del correo sino que pagaba a alguien para que me las diera, ponía:

Con respecto a lo que preguntas de tu abuelo, no era escritor, pero escribía en bolígrafo rojo todo lo que se le venía a la cabeza. Está todo en el altillo en una caja. Hace calor, parece que Buenos Aires se derrite. ¿Cuándo vendrás a verme? M.

Siempre firmaba M, no era capaz ni siquiera de dejar salir todo lo que sentía. Me asomé a una ventana, el jardín de la casona dejaba que mi espíritu se uniera  a él y me tranquilizaba. El día seria largo, faltaba poco para el 20 de junio en que llegaría el General. Estaba harto de esta milonga y de su retorno. Su regreso traerá envidia, rencor y mentira. Vuelve senil y solo es un recuerdo de su poder. En ese acolchado de ego, el país se derretirá en sangre, para que este converso recupere galones, siesta y poder. Tome una hoja y escribí a Mother:

No usaré el asiento del avión, el 122 que has comprado y regresa con el General. Puedes dárselo a alguno a cambio de un favor. Mario. Lo tenía decidido iría a Ezeiza, a la concentración que recibiría a Perón. Bueno, todos estarían allí. Todo el país.

(1)Nota:Texto tomado de La Guarida del Lobo.Pág 259. Autor Javier Juárez. Editorial Malabar, 2007

(2)Ezeiza y el regreso de Perón: El15 de junio de 1973,el presidente de Argentina en ejercicio, Héctor José Cámpora viajó en visita oficial a España paraacompañar a Perón en su retorno definitivo al país. Perón no fue a recibirlo alaeropuerto ni concurrió a su alojamiento en el Palacio de la Moncloa por lo que el Presidentefue a verlo a su residencia de Puerta de Hierro. Al día siguiente, Perón sequejó de la falta de decisiones de su gobierno que favorecía a los provocadoresy le anticipó que no concurriría a la cena de gala con la cual FranciscoFranco agasajaba esa noche a Cámpora.

Para la recepción a Perón se organizó un acto cuyo lugar el expresidente dejó con calculada indiferencia a la elección de las autoridades partidarias.2​ Una vez desechadas las propuestas de quienes proponían hacerlo en la Plaza de Mayo o en la Avenida 9 de julio. Cámpora optó –a proposición del general retirado Jorge Manuel Osinde– por el cruce de la autopista Ricchieri con la ruta 205, sobre el puente del Trébol, a 3 kilómetros del Aeropuerto de Ezeiza. (Fuente Wickipedia)

La deuda española

by j re crivello

Decía en 2012: Esta mañana visite a mi panadera. Mientras pagaba, ella pudopreguntar: Qué, ¿nos rescataran?

A todos –dije. Pague y salí a la calle. Barcelona es una ciudad que presume de aguerridos ciudadanos que se afeitan o no, y con un vaso de leche o no, marchan a los experimentos laborales que les salven de su fin. Hasta haceunos años la frase repetida era “Barcelona es bona si la bolsa sona”. Y en ellomi panadera hábil con el corazón humano había puesto el dedo en la llaga. Lascrisis son largas y tediosas y la maquina humana desea vivir en pareja, criarhijos y en suma beber una cola en un bar de la esquina de casa y que su camarero le salude. Como en mi caso, que un tal Julio –camarero de un bar, cuando saluda a mi mujer con un beso y le digo: “hola rey” y el responde “hola Tete”.

El corazón humano es una cámara de coche, mientras más se calienta, las ilusiones convenidas con otros suman, pero un pinchazo le deja triste y desolado. A lo que iba… la crisis se resolverá con más formación, o un país con menos Autonomías, o con más empresas o con menos funcionarios, pero:

#el país está sumido en un mar de dudas y la reina de copa baila enganchada a su amante. Pero, a finales del 2018, todos preparamos los mejores regalos de la última década, es como si viviéramos en el Titanic, de nuevo bajo un gobierno socialdemócrata, esta vez no es Zapatero, sino Sanchez quien por cierto decreta tantas reformas como puede y sin mayoría en el Parlamento, con ello bordeo un artículo de política pero me interesa la economía. En estos días algunos se preguntan ¿Cuándo vendrá la próxima crisis? Y si Ud. desea encontrar una respuesta solo percibimos: ¡Y en España! Ante nosotros surge el peligro de la deuda, no estamos en una economía recalentada, ni en un Estado por encima de sus posibilidades, ni en una peseta angustiada, no… solo dependemos de un diferencial que diga que somos solventes y que podemos pagar nuestra deuda.

¿Podemos?

Link a la gráfica de la deuda

¿Cuándo empezó a crecer nuestra deuda? Hacia 2008 ¿Y quién gobernaba? Otro gobierno socialdemócrata: Hacia el año 2008 surge la ideología del margen de maniobra

Mother: irás a recibir al General -03

H. Sabat

En Mother, al escribir uno descubre que los contenidos referidos a una época deben mantener su interés para lectores de todos los países. Me estoy serenando, con ello amigos el texto nace fluido y más interesante. Escribir novela histórica es una lucha entre la realidad y sus datos objetivos, y la ficción –j re crivello

Volví al piso de arriba de la gran casona, de entre los papeles allí guardados por mi abuelo, leí un recorte de periódico, decía:

“Objetos, pues. Objetos que cada noche, cuando su esposo de hábitos regulares se metía en la cama, Evita clasificaba y embalaba para después distribuirlos en persona (10.000 paquetes por aquí, 9.000 por allá, 5.000.000 de juguetes para la Navidad de 1947)” (1). La Fundación llegaría a tener catorce mil empleados y seiscientos millones de dólares a su disposición. En el diario, a veces pulcro de letra redonda tirando hacia arriba pero escrito con lagunas, sin fechas, o en otras en la parte trasera de las facturas impresas en los años 50. En una imprenta que ponía Hermanos Carrizo; releo una parte, está escrito en bolígrafo rojo, en el reverso de una factura y luego una grapa le sujeta a u  lomo del diario de cuero y tapas hechas de manera manual. No observo ningún hilo conductor, solo su voz que dice:

“La actitud febril y compulsiva de Evita al establecer una carrera contra el reloj entre los años 1949/52 –año de su muerte, en el cual la distribución de todo tipo de compensaciones monetarias o de productos instruyo al régimen, en una suerte de pecado venial, producto de sus incumplimientos enquistados en la maquinaria gubernamental. Deberíamos recordar que el culto a la personalidad de Perón, las vejaciones a la prensa, a los partidos de la oposición y la corrupción formarían parte de esta cara oscura del gobierno” (2). Me detengo y me pregunto en voz alta. ¿Quién permitía que Evita sustituyera a los mecanismos legales del Estado Social, por una suerte de Fundación personal? Aparece en mi mente: Perón. Vuelvo a leer, mi abuelo sigue… “El líder utiliza la capacidad carismática de Evita y la fuerza del Estado para crear una red de clientelismo que coloca al país y a su sociedad en un presente vertiginoso, pero le sitúa fuera del futuro, tanto como una sociedad sin normas ni razón. Por ello el despertar del 55 será de estrepito”. Estas dos últimas palabras aparecen subrayadas. Por primera vez hay una fecha, estos papeles están escritos después de la caída de Perón. No deja de ser una hipótesis, dejo de leer para recordar una anécdota, cuando era joven, una tía me acompaño hasta la orilla de un lago, aplanado en los lados, con poca vegetación y mostrándome unos enormes edificios de ladrillo que parecían hundirse en esa lamina liquida, dijo: “Todo aquello lo hizo Evita y Perón. En su época el pueblo vivía muy bien y la nación era muy rica. En los pasillos del Banco Central se acumulaba el oro” (3).
Pero, los sueños duraron hasta la década del 70. Una generación despertó e hizo acopio del cuento construido en una personalidad fuerte, sencilla y carismática. Su muerte prematura permitió separar al uno del otro. Para ello deberíamos recordar que el General se fue al destierro en el 55 durante 18 años, pero la memoria se enquisto como una vana esperanza. Aunque, en el caso de Evita fuese de oropel y el sándalo, en la realidad murió sola y angustiada.
Y quedo el mito. De un país de riqueza y facilidad en los favores. Me levante y fui hasta la ventana, la calle larga y arbolada en un lado, latía. Pensé en mi nueva conquista Silvia Lara, desquiciada del Régimen, solo intuía una lucha  la de los Montoneros (4). Cada vez que me visitaba, más le amaba y más lejos estaba de sus sueños e ideales. El tiempo se aceleraba y no encontraba asidero en este país donde solo se hablaba del regreso del Mito. Y nadie descubría que ese era un foso que se abriría hasta tragarnos a los amantes (ella y yo), a todos, salvo a Mother que agruparía los silencios en nuevas intrigas para no aceptar que la ruina solo tiene nombre propio.

¡Ya hay fecha! –exclamó Lara de espaldas mientras preparaba dos sándwiches en la cocina. Intente esquivar su tema, pero insistió. Viene el 20 de junio –insistió-. Es un avión donde regresa lo más granado de nuestra sociedad. Yo estaré en Ezeiza. ¿Vendrás? Su pregunta era un latigazo; esta mañana había recibido carta de Mother y ponía lo mismo ¿iras a recibir al General? ¡Que narices! Me rebelaba contra ese acertijo de buen compañero. Había que hacerle la ola, recibirle, adorarle y luego votarle para despedirnos de un pasado. Solo dije:
—¿Y el futuro? Ella me miro, su media sonrisa me descargo de tanta política. El futuro somos nosotros: ¡los Montos! Le usaremos a él para luego desde el gobierno hacer los cambios. Temía aquel idealismo, le temía a ese tipo de cara picada de viruela y sonrisa facilona del General y lo que es peor le temía al brujo de López Rega y sus secuaces. Asentí con la cabeza. Ella dudo, me pudo haber recriminado pero dejo que aquello se fuera a la mierda y me trajo el sándwich y me beso tiernamente. Todo se apagaba. El otoño dictaba su vida natural. Acabamos en la cama. Allí sentía su fuerza, su ilusión. Vi que uno de sus muslos estaba contusionado. Le pregunte una y otra vez, antes de dormirse solo dijo: “es el trato con los fierros”.
— ¿Fierros? –exclame. Y dijo algo que me altero, estaba preparándose para entrar en la facción más dura de los Montos, la que manejaba armas.

—¿Y…? —insistí. El silencio la envolvió alrededor de la almohada. Agrego algo más: “nadie conoce mi relación contigo, ni este sitio, por si alguna vez necesito de tu ayuda” Y se durmió. Me puse de pie y desde la ventana le mire un largo rato, piernas de vello rubio, nalgas pequeñas y fuertes, espalda clara y una cabeza dotada de la chispa de la que yo carecía. Luego, sin sueño vague por aquí o allá, hasta releer la carta de Mother, su orden: irás a recibir al General sonaba con fuerza, casi al final ponía un número de asiento 122. Lo había comprado. Había pagado un asiento en el avión de regreso de Perón y me lo cedía. Ceder y obligar, esa era su norma. Aparte la carta. ¡Que estúpido! Estaba en manos de Mother y un viejo que cantaba canciones de felicidad a un país que necesitaba creer, antes de dar un salto en el Vacío.

Notas:
(1)Eva Perón. La biografía. A Dujovne Ortiz. El País Aguilar Año 1996
(2)El peronismo regresaría al poder 18 años después. Al entrar a una oficina gubernamental para realizar un trámite, aparecerían carteles tales como: “tenga paciencia, tenemos 18 años de atraso”.
(3)Memorias aún por contar. Juan re-crivello

(4) Montoneros fue una organización guerrillera argentina que se autodefinió como peronista, a diferencia de otras organizaciones similares que surgieron entre los años 1960 y 1970 y que sólo reconocían un origen común en el marxismo. Sus miembros la denominaban de forma abreviada como «la Orga»; y también como «La M».

Sus objetivos iniciales fueron la resistencia contra la dictadura autodenominada “Revolución Argentina” (1966-1973), el retorno al país de Juan Domingo Perón y la convocatoria a elecciones libres y sin proscripciones. Luego de que fuera restablecida la democracia y asumiera el presidente electo Héctor José Cámpora el 25 de mayo de 1973, sus acciones políticas, legislativas, culturales, periodísticas, sindicales, barriales, solidarias, etc. se dirigieron a la instauración de un “socialismo nacional”, al que consideraban la evolución natural del peronismo.

A partir del asesinato del dirigente sindical José Ignacio Rucci (septiembre de 1973), cuyos autores últimos se ignoran, se produjo un rechazo cada vez mayor de Perón y por tanto del peronismo, llevándolos a un gradual aislamiento. Pocos días antes, Perón afirmaba en un reportaje: “No hemos conducido nunca el movimiento en una forma rígida ni ajustada (…). Yo permito todo en el movimiento (…). Tenemos hombres de extrema derecha y tenemos hombres de extrema izquierda.” ​, lo que no implicaba aceptar la concepción marxista sobre la “lucha de clases”.

La conducción de Montoneros decidió volver a la clandestinidad, el 6 de septiembre de 1974.​ Un año después, el 8 de septiembre de 1975, fue declarada “ilegal” por el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón.

La organización fue posteriormente desarticulada por la última dictadura cívico-militar, la cual derrocó a Martínez de Perón el 24 de marzo de 1976 y se mantuvo hasta 1983. (Fuente Wickipedia)

Economía española: Hacia el año 2008 surge la ideología del margen de maniobra ante la Crisis.

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En estos días se comienza a habla de una tímida ralentización de la economía española (en el caso de la catalana una caída de más del 1%). Este artículo fechado cuando ya la crisis comenzaba a aparecer nos haría reflexionar sobre aspectos concretos del momento que vivimos y la historia de aprobar un presupuesto o no. -J re crivello

24/03/08  – Podéis mirar la fecha del artículo publicado en mi anterior blog.

Afirma desde la columna de economía de El País, uno de los ideólogos del gobierno, nuestro afable publicista Emilio Ontiveros, que el diagnóstico de la crisis que comparte nuestra economía con EEUU descansa en: “la intensidad de la actividad inmobiliaria, incluido de su elevado ritmo de crecimiento de los precios, la excepcional expansión de la financiación hipotecaria a las familias y empresas y una gran dependencia del crédito exterior”. (1) Como comprobamos hasta aquí podemos coincidir en líneas generales con su diagnosis. A estos factores, Ontiveros le suma un sistema bancario sano, unas finanzas públicas saneadas y [con el nuevo gobierno], una mayor capacidad para concertar políticas. A este resumen de minicrisis, nos dirá que es posible anticiparse con un adecuado plan de programas de inversión pública (amen del clásico: “mayor intensidad de capital humano y tecnológico”, o “la consabida frase de aumentar el empleo de las mujeres con una mayor cualificación”.

¡Uff!. Pensaba que no acabábamos…

Otro autor, desde las páginas de La Vanguardia nos adelanta: “que las proporciones de ese plan no están fijadas, pero simplemente pensando en el superávit de la administración en el 2007, más de 20.000 millones de euros, y el bajo porcentaje de deuda del Estado sobre el conjunto de la economía, un 36%, (la intervención estatal futura) se perfilan colosales” (2)

Miguel Sebastián desde las páginas de El Mundo sugiere que la crisis inmobiliaria española posee un corte clásico, “las viviendas iniciadas cayeron un 25% en 2007, y en 2008 lo están haciendo un 30%, lo cual le lleva a pensar,  que la fuerte desaceleración […] unida a la mayor flexibilidad de la economía […] me hace pensar que España seguirá, esta vez (¿las anteriores crisis?) el ejemplo internacional, con lo cual en 2009 podremos decir: y al segundo año resucito”(3).

Es decir, que estaríamos en un dulce impasse que ha formado la ideología del margen de maniobra.

En ella cabalgan el gobierno, sus publicistas y una gran parte de la opinión pública que anhela que las vacas flacas sean un recuerdo de épocas pasadas

Pero la crisis cuando estalla, nunca sabemos cuándo ni cómo acaba. 

Pero si podemos precisar cuáles son las tareas que deberíamos cumplir, aparte de gastarnos el dinero del superávit en ese majestuoso Plan de choque y en… bueno lo de equiparar las mujeres. Pero deberíamos convenir que ellas no necesitan abogados que salgan en su defensa.

Desde las páginas de El País, Ángel Laborda, nos muestra tres gráficos, en uno de ellos el consumo de cemento ya despliega tasas negativas del 10% desde la mitad del 2007, las tasas de afiliación a la seguridad social registran un crecimiento negativo del 2.5% desde finales de 2007, y las tasas de visado de obra nueva de viviendas caen un 30%, que son “las obras de los próximos dos años”(4) y afirma que la medida más efectiva y transitoria seria “un aumento del gasto público transitorio que no dañaría la estructura de las cuentas públicas a medio plazo”.

Este sería el estado de la cuestión, se nos ocurre una delicada pregunta:

¿Cómo salimos de esto?

Primero debemos afirmar que hemos perdido cuatro años para hacer las reformas necesarias. Y segundo, al motor de la economía que ha sido la construcción solo la podemos sustituir por el crecimiento del sector exterior o el sector servicios.

En el primer caso es necesario reducir los costes e incrementar la competitividad, tarea ardua y lenta. El otro aspecto, es por la cual apuestan los ideólogos del margen de maniobra. Es decir aumentar las políticas sociales (la ley de dependencia, etc.), que generen una capacidad de creación de puestos de trabajo para sustituir el Plan de Choque cuando los efectos de este comiencen a decaer.

¿Por cuál se inclina Vd. estimado lector?

La praxis del gobierno actual (de Zapatero) lo decidirá. Pero debemos recordar que tenemos una inflación de costes que es la más alta desde el año 1995. Ante ello, debemos agregar la crisis financiera que amenaza a los sectores financieros que están muy unidos a la economía del ladrillo. “Hasta nueve de cada diez euros de créditos comprometidos por algunas cajas catalanas lo están con el sector inmobiliario. […] Según los datos de 2007 facilitados por las propias entidades, la exposición al negocio inmobiliario oscila entre el 65% de Caixa Cataluña (o 70% de La Caixa) y el 90% de Caixa Laietana.(5).

Lo cual nos lleva a afirmar que en el futuro estas cajas diversificaran su riesgo, darán menos créditos a la construcción y reducirán (o aumentaran sus exigencias de solvencia) en la actividad crediticia.

Un periodo complicado se inicia, que necesitara arduas decisiones y menos ideología.

Notas:

(1)Margen de maniobra. Emilio Ontiveros. El País. 16 de marzo de 2008

(2)Manel Pérez, la Ventana Indiscreta, La Vanguardia, 16 de marzo de 2008. La negrita es de este autor.

(3)El País, 23 de marzo de 2008. Miguel Sebastián. Y, al segundo año resucitó

(4)El País 23 de marzo de 2008. Angel Laborda. Agua a estribor(5), La Vanguardia, , 24 de marzo de 2008

Por último: ¿Cuáles son las reformas? Un ejemplo. La quinta economía de Europa, posee facultades e Institutos Universitarios.  La Universidad de Barcelona (UB), en su Facultad de Económicas y Empresariales de Barcelona del área de Contabilidad, es considerada la mejor en el ámbito español y en dicha área, pero está situada en el ranking europeo en el número 98. ¿Sabe Vd. a cuánto ascienden sus becas para el estudiante? 200 euros por mes. Nos faltaría la lámpara de Aladino…

 

 

 

 

Mother: ¡Los montoneros traeremos la revolución! -02

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Los argentinos son tan tribales que esta serie es un homenaje a ellos. -j re

Al escribir amigos, uno pasa cuentas con el pasado y… a veces descubre las deudas y pagarés firmados que pensaba estaban destruidos. En ficción podemos hacer balance, pero no se entusiasmen con Silvia Lara y Mario Varem en cualquier momento el escritor estallará dejando la historia en el aire -j re

En la planta superior las cajas se apilaban. Me intrigaba una en particular y decidí dejarla,  parecía ser de mi abuelo, y baje hasta la segunda planta. Esa mañana me había llegado una carta de Mother, siempre dos líneas, siempre desde los 200 metros que nos separaban, decía:

Querido hijo:

Estoy bien. Esta mañana he regado todas las plantas. Me siento intranquila. El país va en una dirección inadecuada. Te quiere. Mama.

Me limpie un poco, me cambie rápidamente y abrí la puerta a Silvia Lara. Ella me beso en la mejilla y paseo por la parte baja de la casa. ¡Mi madre! Fue la expresión utilizada, para agregar, que hacía años que esa inmensa casa aparecía varada en aquella esquina y cualquier vecino la utilizaba de referencia para sus asuntos, o para explicar la razón de una dirección. Las expresiones populares, eran del tipo: Vaya Ud. para allí, gire por esa casa, venga desde allí y esquive esa casa. Todo transcurría alrededor de esa referencia. Y ahora ella estaba dentro. ¡Y con su dueño! De nada sirvió que le dijera que era de Mother, que yo solo era el hijo único. El heredero de una vasta familia que acabaría conmigo, que terminaría con Mother, quien siempre aparecía en todos los tejes y manejes. Y se me ocurrió decir: “¡hasta en el regreso de Perón!” Ella se giró y con una sonrisa dijo, le haremos presidente en las próximas elecciones, para luego superarle. ¡Los montoneros traeremos la revolución! Y convertiremos estas casas en centros de cultura, si hasta me imagino en aquel rincón tiramos varias paredes y fundamos ¡un teatro popular! Estaba ante una Monto –pensé-. Medio país era Monto, y en las elecciones de octubre del 73 le harían rey o presidente, con lo cual el ciclo se cerraba desde aquel lejano 1945. ¡Que fastidio! ¡Tantos años para estar en la misma canción que se repetía! Ella se acercó, y me apartó de mis pensamientos y me cogió de la mano para preguntarme ¿Qué me tienes preparado? “Nada… o algo” –dije-. Fuimos hasta la cocina y abrimos una botella de vino. Luego dos sándwiches y nos subimos hasta la única habitación habilitada de la planta alta. Solo un colchón en el suelo, un ropero grande y antiguo y una ventana que daba a un jardín descuidado e inmenso. Era verano, enero del 73. Si hasta sonaba a película de Hollywood. Abrí la ventana. La ciudad había desaparecido, aquello era un pulmón de celoso verde y de sus costumbres. Se me ocurrió preguntar ¿y… aquí pondréis un parque para los niños? Pero, al girar mi cabeza, ella estaba desnuda, solo reía. Me contagio su manera tan cálida y descuidada de ver la vida. Me quite la ropa y participe de esa fiesta de optimismo. Mother quedaba muy lejos, a pesar de vivir a dos calles. El país y la elección del General estaban muy lejos, todo de repente se había fundido en tan solo esa risa de Silvia Lara, inconfundible, alegre y vital.

 

Hoy deseo hablar de Mother. Como he contado cada día me llega una carta de ella, vive a dos calles de casa y no nos vemos desde hace años. Su casona es una de las más viejas de la ciudad, le acompaña una señora y su humor… de perros que le impide salir de donde vive. Aunque es mayor mantiene perfectamente su manera de andar, su memoria y sus opiniones. Es rica, muy rica, se ha pasado durante años odiando a los peronistas pero ahora que regresa Perón le parece que al fin el país ha encontrado su norte. Con ella no me llevo ni bien ni mal, es el comienzo de mis debilidades, de mis miedos y de mis rebeldías. Sin ir más lejos desde que he regresado a esta casona decrepita donde vivo que le pertenece, por primera vez siento que he vuelto a despertar. Mi rebeldía está madurando hacia las decisiones. Todo lo material le pertenece. Mi espíritu aun no, el me guía en caminos que me liberen de una vez para siempre. A veces siento que podemos aniquilar nuestro espíritu. Y el regresa. Ni el viento evaporado de grasa y maldad que azota cada tarde en este vacío. Ni él se aparta. Es un pedernal seco que vemos frente al porche en que me encuentro, estrecho, de madera y rutina. Uno se apoya en un sillón hambriento, de esparto y almohada. Uno ve un cielo largo, diésel, azul y malvado. Es en ese momento cuando yo le recuerdo y resurge el sentimiento maternal.

Aparecerán si miramos hacia atrás sus padres, mis abuelos. La risa fría de los tíos, de sus familiares. Un golpe seco –hacia el año 1900- es cuando partirá dos países, dos mundos. Hasta un idioma reemplazara otro; un tercero y sucesivo se hará hueco. En esta casona, en verano la lluvia, provoca un barrizal que amaga meterse dentro. Son pocos días, luego se mete el invierno –hasta los huesos. Y brotan recuerdos de Mother. De su orgullo, el cual planea hasta ahogarme. Nada está más presente, que la tulipa y la luz de nuestra cuna. Nada es, más fuerte que aquel mito que nos trae a la vida y nos aguanta, hasta alejarse.

Esta mansión, es mi casa provisional. Es el espacio que me ayuda. A oler ese suave vapor de las próximas lluvias. ¿Serán tan fuertes? O el calentamiento de la madre Tierra, quien les apartara de su pesada siesta. Debo decir, que la vista del paisaje hay jornadas que se apagan sin esfuerzo, cuajadas de monotonía. Las nubes flotan encima, cargadas de chispa. Los rayos espantan a los que viven en la ondulada serpiente que baja a 500 metros hacia delante, donde la ciudad se reinventa. Ha comenzado a llover. Las gotas pegan en mi mano. He estirado mi brazo izquierdo fuera del techo ondulado. De plata, sin piedras, ni esmeraldas propias. La soledad es un estado monótono, la cual, invade, a aquel que se ha separado de la pesadilla materna. Llueve y su fuerza empuja, golpea, la cara de los seres que pueblan Buenos Aires. Siento como la atmosfera, descarga una electricidad que corroe este salón amargo. Dejare, una vez y ¿ultima?, que la pena medre. Ya. Y… Mother aglutine el futuro y sus cambios, y yo tan solo corrija mis desequilibrios. Solo se ha abierto una suave luz en esta inquieta resistencia, la aparición de Silvia Lara. Ella cobija aún los buenos deseos de mi futuro.

Notas:

En las elecciones que se celebraron Perón ganó con el 62% de los votos contra el candidato de la Unión Cívica Radical, Ricardo Balbín. Se convirtió en presidente por tercera vez en octubre de 1973 con su esposa María Estela Martínez de Perón como vicepresidente.

El tercer gobierno de Perón estuvo signado por permanentes conflictos entre sus seguidores de izquierda y derecha. Grupos parapoliciales con financiamiento estatal (la Alianza Anticomunista Argentina – AAA – organizada por José López Rega, quien ejerció el cargo de Ministro de Bienestar Social) persiguieron y mataron a militantes de izquierda. A Lopéz Rega también se lo ha acusado del asesinato del padre Carlos Mugica.117 Perón falleció el 1 de julio de 1974 y fue sucedido por su esposa. Fuente Wickipedia.

Preparando el segundo libro de Mel Goméz

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Un editor ama su trabajo… dentro de unos días María Estorpida y sus cuatro putas de Mel Goméz, esta ultima parte la hemos quitado del título pues la madraza Amazon no tolera salirse del Guión Saludos j re

Va un fragmento:

“—¡Qué la niña no puede ser nieta tuya, Sabina! —dijo el sacerdote persignándose, impresionado, una tarde que la mujer ya no podía con el secreto y decidió compartirlo con él. Claro que la impresión del cura se debió, a que ella le incluyó en su confesión los detalles de la inmensidad del sexo del africano y sus retozos, lo que por supuesto podía conmover a cualquiera.

—Pero, ¿por qué no puede ser? ¿No la ve, Padre Basilio? —preguntaba Sabina entre sollozos. La niña es negrita y su rostro es igualito al de la que parí. ¡Pobrecita, mi niña! Ni nombre me dio tiempo a ponerle —decía mientras se estrujaba las manos, desesperada.

—Sabina, hija… sería mucha casualidad. ¿Por qué no hablas con la partera? —sugirió el sacerdote, quien no dejaba de hacerse imágenes en la mente, de aquel órgano que Sabina le describió tan vehementemente y por el cual, según ella, todavía perdía el sueño”.

Año 74 –Mother

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Dibujo de H. Sabat

Abandono el ensayo por unos días y voy a la ficción. No puedo resistirme amigos a regresar a estos textos cortos que nunca llegarán a novela, de una Misteriosa Buenos Aires, unos meses antes que me alejara de aquel país –j re

¿Cómo uno se quita de encima un pasado cargado de símbolos? La pregunta mareaba, por ello Mario Varem, fue hasta un cajoncillo que estaba dos plantas más arriba, en un desvencijado altillo, casi sin luz y aunque se dio varias veces con la cabeza contra una madera que sujetaba el techo de la casa familiar, y resistió. Se había establecido en esa casa, tan solo un mes antes que dijeran que vendría Perón de regreso. Le importaba un pito que ese General con picaduras en la cara y un pasado de risueño gobernante apareciera por allí. Pero a Mother si le parecía agradable y una buena noticia, esa y varias otras rencillas les apartaban, por ello había recordado un oscuro cajón dejado allí casi al final, por su abuelo Juan, quien había conocido en vida a Evita. El rumor establecido hasta en los familiares, consistía que alguna razón les unió. O sexo, o complicidad en los años de 1951 y 52. Su abuelo le había visitado varias veces en una casona apartada donde ella mantenía charlas con gente de su entorno. Para Mario Varem esas eran intrigas que no le acercaban a su vida diaria, un país en manos de los peronistas que preparaban el regreso de su macho espiritual, mientras la gente esperaba sumida en la idea que llegado el jefe todo podía cambiar; como decía un amigo: “hasta las letrinas aparecerían con olor a rosa”. Mientras rebuscaba, le venía una imagen, un recuerdo atado a una chica jovial, plagada de tics que vivía a dos calles de esta casa y con quien se había topado hace unas horas. ¿Por qué le picaba esta mujer con la cantidad de nalgas sueltas que vagaban por el Gran Buenos Aires? Aquel encuentro, tan solo fue una risa, un golpe, dos palabras:
_Perdón
_Ha sido mi culpa, esta zona es para despistados –dijo ella.
_Lo dices por ti
_No por su cara –contesto ella con una leve sonrisa. Era delgada, llena de fuerza en la forma de mirar. Apasionada, ¿quizás? En estos días de calor una camiseta roja le apretaba los senos hasta decir basta y si mirabas hacia abajo llevaba puesto un pantalón recortado de un tejano antiguo. De 30 años, tendría hijos y un marido de voz intensa que le llevaría al teatro y le daría sexo de manera interminable.
_Ehh! –dijo Ella, pasándole la mano por delante de la cara. ¡Pareces ido! Y broto una risa que cambiaba de paso cada segundo. Mario Varem era atractivo aun, de 30, sin mujer, dedicado a la exportación de pulseras para la Isla de Ibiza. Se maquillaba un poco, como recuerdo de la época hippie y arrastraba un deje razonablemente hortera.
_No… aquí estoy –respondió. ¿Te apetece una copa?, bueno un café. La hubiera llevado hasta la casa que había recuperado de las garras de Mother hace unos días y se la hubiera comido a besos, pero disimulo. ¡Siempre disimulaba! Hasta cuando el cartero le traía las cartas de Mother –que le enviaba desde dos calles más abajo-, largas, frías, llenas de resentimiento y dominio de los espacios débiles que les unían. Esa era la única comunicación que mantenían. Pero sin más, ella acepto. Y se sentaron en un bar, de aquellos que la ciudad deja unir a los sentimientos, la nostalgia y las largas conversaciones. Y no pararon de conversar de la muerte, del genio, de las cacas de los perros, e inexplicablemente se despidieron a una calle de la casa y solo retuvo que su nombre era Silvia Lara. Ni una mierda de teléfono, ni dirección, ni nada. La dejo escapar. ¡La deje escapar! Pero, llamo a la Telefónica local para preguntar mientras dejaba la caja que su abuelo había abandonado, para decirle a la empleada que le atendía, mientras un grupo de palomas fornicaba en el techo, Sil-vi-a La-ra.
_Como dice Señor
_ Sil-vi-a La-ra.
_Me aparecen diez, ¿cuál le doy?
_Una que este a dos calles de Belgrano 256.
_Pues tal vez sea 2768902. Y colgó. Pudo escribir el número en la misma caja de cartón. Hasta ese momento no había mirado que el teléfono estaría allí desde hace 30 años, pegado a la pared, al estilo americano con un cable largo de los que usaba Mother, tan sólido, negro con un tubo especial de un cromado en los agujeros. Marco el número y espero. Del otro lado una voz recia le respondió que esperara, sus temores se dispararon, sería el marido, su novio. Luego una voz femenina respondió. Él se presentó, le recordó aquel encuentro, luego enumero sus bondades para concluir con un disparate:
_Estoy en un altillo donde fornican palomas y me he acordado de ti. Luego un silencio, dos… y escucho una risa que fue en aumento, para decir: “Tú vives… ¿en el caserón abandonado de aquí a dos calles?”
_ ¿Cómo lo sabes? ¡Como narices sabía que aquella casa estaba tan cerca de sus corazones! ¡Que estúpido, se meaba por una tipa que en el gran Buenos Aires las encontraría en cada esquina. Y él agrego: La casa esta fría y llena de telarañas, y recuerdos. Parece ¡anclada en 1952! –exclamó-.
_ ¡Cuando murió Evita! –carraspeó ella, para agregar-, en esas casonas hay mucha fuerza emocional y… sexo
_ ¿Sexo?
_Si, algo que las mujeres disimulamos y los tipos desean sin cesar –dijo ella sin inmutarse-.
_Es una respuesta inusual –dijo el, mientras alargaba sus palabras y su frente se llenaba de sudor-, estaba perdido, con el aliento a tabaco mentolado y una camisa antigua, insistió en una invitación para ya, para ahora. La risa volvió a crecer desde el otro lado: “¿Y que llevo?” –pregunto ella.
_Creo que en la nevera de abajo hay pan y salchichón. Trae vino.
_ ¿De Mendoza? “De donde te venga en gana”. Fue su respuesta. “No hay timbre, debes darle fuerte a la puerta, yo estoy en el altillo”.
_Estaré allí en una hora. ¿Tienes cebolla?
_ ¿Es para el sexo? –preguntó él-.
_No para hacer una ensalada –dijo ella despidiéndose

 

 

 

Gracias amigos!

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A primeros de noviembre este blog ha batido el record de visitas del año pasado: 1600 mensuales. Por ser que no hablamos de política ni futbol sino solo de cultura no deja de ser un resultado estupendo. Y con solo 400 seguidores, a veces tan fieles y comprometidos como este autor. Aun recuerdo cuando atravesamos con el blog retratodelinfierno el medio millón de visitas en el año 2014, decia…

Retratodelinfierno es mi blog más antiguo, reside solo en el espacio y asume que no quedan piruetas en la vida. Hoy ha atravesado las 500.000 visitas. Ha perdido el miedo, como la sonda Rosetta, quien avanza a 900 millones de kilómetros camino del espacio. Este blog ya se defiende a sí mismo.

Bienvenido a este festejo de uno de los contenedores de ideas más antiguos de la blogosfera (¿se dice así?)

¡Medio millón! Y ya no lo actualizo”

Tal vez la diferencia entre aquel año y ahora, es que en la actualidad me acompañan multitud de escritores y lectores y los proyectos nucleados alrededor de dos Talleres de Escritura, una editorial, los blogs Masticadores y el Face Escritores Indies (con 10.000 seguidores) muestran como trabajar juntos es más saludable. Podria mencionar a muchos colaboradores que ayudan desinteresadamente, ellos son quienes permiten que crezcamos sin publicidad y con pocos recursos. Saludos y buen finde.

Y dentro de poco atravesaremos la barrera de las primeras 100.000 visitas.

j re crivello

¡Amamos la cultura! ¿Puedes darle un empuje a nuestra comunidad?

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El precio de mantener un gallo de corral

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Es difícil pensar en un gallo, y criarle y luego dejar que su vida marche más allá del gallinero. Los criadores de gallos somos de este material. Amantamos, o les escuchamos y hasta cierto punto hablamos… si la voz de la madre entiende que un buen padre es posible si ella renuncia a ocupar todo aquel espacio que los hijos buscan entre las tinieblas.

Los gallos de corral luego marchan solos, el ejemplo más conocido es un tal Robin Hood de Sherwood quien a veces escuchamos historias antiguas de aventuras:

Dijo el rey al sheriff, riendo cuando hablaba:

—He oído muchas cosas concernientes a los hechos de ciertos personajes de las cercanías, un tal Robin Hood y su banda `[…] ¿No podríais decirme algo decirme algo acerca de ellos, sir sheriff?

—Vuestra majestad, son los más osados  malhechores de todo el país. […] Entonces contó (un tal Henry del Lea) cómo Robin Hood había ayudado al apenado caballero, su propio padre, sir Richard de Lea, con el dinero prestado al obispo. (Robin Hood, pág. 55, Howard Pyle)

Sea un gallo de aventura, solidario o convencido, para él la vida es una sucesión de invitaciones, el tal gallo, nuestro gallo criado con afán y esmero deberá ser capaz de descubrir que el amor se esconde en cada camino y suele ofender sino se le escucha o agradar si se le acompaña. Un gallo debe compartir con una gallina las mañanas donde el café es corto y se debe racionar, o donde la mirada de su amada supone compromiso y dificultad.

Ser gallo de corral no es tarea fácil y criarlo tal vez una oportunidad que nos brinda la vida tal vez una, dos o una tercera. Algún día hablaremos de la extraordinaria experiencia de criar una gallina, pero si me permiten he deseado hablar del tal gallo, del tal Robin, del tal hijo que muchos tenemos y acompañamos.

Buen viernes a todos, les amo. -J re

 

 

 

Mañana acaba la serie el precio…

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La siesta es el mejor sitio para crear

Y de todas las opciones que quedaban he elegido la siguiente: El precio de mantener un gallo de corral. jaja! saludos, nos vemos mañana viernes- j re

FlemingLAB Taller de Escritura crece… Ahora en EEUU de la mano de Gocho Versolari

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Estimados amigos han pasado dos años desde que fundé FlemingLAB, el Taller de Escritura que ha dado vida y alegría a 50 escritores, pues ahora aparte de nuestro Taller FlemingLAB j re crivello, hemos creado FlemingLAB Gocho Versolari que dirigirá un grupo en EEUU –online y presencial.

¡Bienvenidos a todos! –j re crivello

Contacto: FlemingLABcursos@gmail.com

El precio de la muerte

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—Harry —dije, ¿Qué haces ahí?

—Nada —dijo el espejo. No hago más que esperar. Espero a la muerte.

—¿Y dónde está la muerte —pregunté

—Ya viene —dijo el otro (pág.209 El lobo Estepario, Herman Hesse)

En el Padrino III su protagonista M. Corleone regresa al final de sus días al pueblo donde surgió su familia. Es un camino en sentido inverso. En ese cruce se confiesa a Juan Pablo I que fallecería en extrañas circunstancias. Ante el aparece el precio de los errores acumulados y la conciencia. Corleone intenta reconciliarse con la buena vida, aquella que construimos en la fe ciega a ser buenos solo con actos de amor. El futuro Papa hace de espejo. La aldea de su familia hace de espejo. A veces pensamos que el regreso a la juventud -que ya escapo, es una posibilidad latente, pero los actos en la vida marcan el paso a una madurez sana y libre.

En Don Corleone observamos como lentamente se va despojando de sus mil caras para dejar ver su soledad, su traición a su proyecto de vida. El asesinato de su hija en las escaleras de un teatro da un último golpe a este juego de espejos. Deberíamos preguntarnos, sea la edad que sea la que nos acompañe, si en el juego de espejos que es la vida estamos siendo honestos con nuestro destino vital, aquel que marcara cada paso, cada sueño, cada intento y luego se diluirá. Pero antes de ese momento mágico, podemos hacer muchas cosas, una de ellas, tal vez la más necesaria: es recapitular y cambiar si es necesario, la valentía.

 

Notas:

“El tema de la película es qué hacer con las ruinas de la gloria. Y sobretodo qué hacer con la conciencia. La respuesta es, de nuevo, muy pesimista: no hay nada que hacer” Ver Link

Solo para cinéfilos: La ruta de Corleone Link

Solo para aquellos que tuvieron una vida italiana en sus genes:

¿La gente ruda hace un país? Tal vez logra afianzar un estilo de vida. Los días se suman unos a otros. Las tardes monótonas se juntan y suman en aciagos domingos de pueblo. La ideología es situar a la prole en la nueva sociedad. Mi Nona Francisca compraba el diario todos los días, allí aprendí a leer en términos periodísticos. La brutalidad fue desfilando en letras de molde y con ella discutimos -desde su visión italiana- el nuevo mundo. Con mi otra abuela Domenica recite el padrenuestro y descubrí la magia. Con dos pases curaba empachos, nervios, etc. El escenario vital era visto desde el sentimiento, desde el espíritu que emigra pero sigue fiel a sí mismo. Pasaron los años y tuve el placer de conocer a su hermana en Italia. Me llevo hasta una aldea en el techo de Italia –los Alpes. En su casa fui testigo de las fotos que entre el mar espumoso y cruel habían intercambiado. Esta mujer cálida y tímida me recordaba a aquella que había dejado atada al sentimiento. Entre ambos mares la ruda separación construía una amarga nuez de frágil fruto.

 

 

El precio del amor

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Exquisito tema amigos, muchos se unen por interés, o en ese amor existe un criterio marginalista, pero nuestro corazón de antiguos simios puede soportarlo, hemos vivido en grupos con separaciones biológicas de machos y hembras.

Los que se casan por patrimonio que son cada vez más, tan solo arreglan las herencias y el ámbito de compartir una vida de riquezas o cosas. Son nuestra amada Elite que aparece en los programas rosas o no tan rosas.

Pero al hablar de amor me ayuda mi antigua poesía:

Impar es nuestro cariño.

Tu nalga fría y extrema asoma.

Mi mano se entretiene.

El desnivel

nos acerca, hasta rozar mentón, y fresa.

Un caramelo rueda en el hueco del muro.

La tarde es roja y llena de aliño.

Los dos, vemos, olfateamos, plagados de miel.

Cansada te pones de pie.

Un cuenco baila en el lavabo, me giro.

Te observo.

La máscara de amor se desmaya. Y,

junto a ella la fantasía sobrevuela. Inútil. (Poesía 50 más uno, j re crivello)

No hay precio en el amor, se entrega y comparte como caudal. Al dejar de ser simios hemos aprendido que el manto de la cultura concita emociones, también fantasías. Los actos de amor son rencillas para llenar los escondrijos que la vida cita en nuestra carrera de crecimiento. Acumulamos vida y con ella podemos acumular decepciones, pero también citarnos con este sentimiento y dejar que le acompañemos.

Ernesto  ha llamado.

Parco, impertinente. Ha dicho.

_La fiebre de cada pasillo me ha contagiado.

Sumisa o contestataria. Le he respondido.

Mete tu nuez en mis nalgas. Que,

aún la flojera de amor nos entretiene. (50 más uno Poesía)

Tal vez hay una búsqueda de ternura, algunos estamos dispuestos a morirnos viviendo. Pero otros simios han descubierto que la lógica humana se construye no solo sobre deseos sino sobre necesidades y por ello se casan por amor también.

Nota:

Criterio marginalista

Los marginalistas asumen que los fenómenos económicos en general (estructura y cambios) son explicables por las acciones de individuos, incluyendo sus metas y creencias. Para el conjunto o sociedad, tal explicación y comprensión amplia se basa en el agregado de las decisiones de los individuos como tales.2 Fuente Wicki

La escuela marginalista basa la noción de valor en elementos psicológicos (deseos, necesidades) y no sólo en los costes de producción. Los autores que impusieron este método de pensamiento económico durante el siglo Xix prosiguieron las investigaciones del filósofo francés Con-dillac (1715-1780), que en su obra “Tratado de las sensaciones” había esbozado una teoría subjetiva del valor. Según Condillac, las operaciones económicas tienen únicamente origen en los deseos de los individuos. Fuente

El primer vaso de agua para un sediento es más importante (tiene más valor, entendido como “valor de uso” o “utilidad”) que el quinto o el décimo. Ese consumo extra produce un valor menor para ese usuario que el primero. Consecuentemente, disminuye lo que ese individuo estaría dispuesto a pagar para continuar consumiendo. La utilidad marginal o la importancia de un bien o servicio para un individuo es una cuestión de circunstancias y preferencias personales. Fuente Wickipedia.

 

 

 

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